La profesora el dice a Jaimito:
-A ver Jaimito, la frase “yo busco novio” ¿Qué tiempo es?
-Tiempo perdido, señorita.
La madre de Jaimito le dice a Jaimito:
A ver, si te portas bien. Porque cada vez que haces algo malo me sale una cana.
Ahhh, entonces tú debiste haber sido tremenda, porque fíjate como ésta la abuela.
Le dice la profesora a Jaimito:
Jaimito, dime una palabra que tenga la "m".
Y le dice Jaimito:
Sartén.
La profesora le pregunta:
Jaimito, ¿dónde lleva sartén la "m"?
Y le dice Jaimito:
¡En el mango!
Resulta que a Jaimito y a toda la clase le mandan a realizar una composición sobre el día de la madre con la expresión: ¡Madre solo hay una!
Pues bien, al día siguiente todos los muchachitos llevan su composición y la maestra dice: A ver Luisito léame su composición.
Luis declama:
Iba yo cabalgando sobre mi potro salvaje que se desboca y mi madre me toma sobre sus brazos y me salva, porque: ¡Madre, solo hay una!
La maestra vuelve y dice:
María léame el tema de su composición.
A lo que María responde:
Las olas en la playa estaban agitadas y me hundí en sus profundidades, de repente la mano salvadora de mi madre me llevó a superficie, porque: ¡Madre solo hay una!
A ver Jaimito, dígame su composición.
Ibamos mi madre y yo por el seco desierto cuando atisbamos unas carpas de un campamento árabe, sedientos nos acercamos a una de las tiendas y entramos. En ella había una nevera la cual abrí y ví una coca cola que quedaba en el fondo y dije:
¡Te embromaste madre, solo hay una!
Jaimito llega del colegio y le dice a su madre:
Mamá, mamá, hoy hemos aprendido en el colegio que el mundo da vueltas.
Por la tarde su madre lo manda a comprar, pasa 1 hora, 2 horas, tres horas, cuatro horas, y la madre viendo que no volvía se asoma por la ventana, y ve a Jaimito sentado en las escaleras de la entrada.
Sale y se sienta a su lado y le pregunta:
Jaimito, ¿Cuándo vas a ir a comprar?
A lo que el niño responde:
Como el mundo da vueltas estoy esperando a que pase un supermercado por aquí.
Le pregunta la profesora a Jaimito:
A ver Jaimito, ¿Qué es un caníbal?
No sé profesora.
A ver, ¿Si te comes a tus padres que eres?
Huérfano, maestra, huérfano.
Llega Jaimito de la escuela después de haber presentado sus exámenes finales y el papá le pregunta:
A ver Jaimito, ¿Cómo te fue en los exámenes?
Papi, los maestros que me evaluaron eran muy religiosos.
¿Por qué Jaimito? Pregunta el papá.
Porque cuando corregían el examen solamente exclamaban "Ay Dios mío", "Santísimo", "Madre de Dios".
-A ver Jaimito, la frase “yo busco novio” ¿Qué tiempo es?
-Tiempo perdido, señorita.
La madre de Jaimito le dice a Jaimito:
A ver, si te portas bien. Porque cada vez que haces algo malo me sale una cana.
Ahhh, entonces tú debiste haber sido tremenda, porque fíjate como ésta la abuela.
Le dice la profesora a Jaimito:
Jaimito, dime una palabra que tenga la "m".
Y le dice Jaimito:
Sartén.
La profesora le pregunta:
Jaimito, ¿dónde lleva sartén la "m"?
Y le dice Jaimito:
¡En el mango!
Resulta que a Jaimito y a toda la clase le mandan a realizar una composición sobre el día de la madre con la expresión: ¡Madre solo hay una!
Pues bien, al día siguiente todos los muchachitos llevan su composición y la maestra dice: A ver Luisito léame su composición.
Luis declama:
Iba yo cabalgando sobre mi potro salvaje que se desboca y mi madre me toma sobre sus brazos y me salva, porque: ¡Madre, solo hay una!
La maestra vuelve y dice:
María léame el tema de su composición.
A lo que María responde:
Las olas en la playa estaban agitadas y me hundí en sus profundidades, de repente la mano salvadora de mi madre me llevó a superficie, porque: ¡Madre solo hay una!
A ver Jaimito, dígame su composición.
Ibamos mi madre y yo por el seco desierto cuando atisbamos unas carpas de un campamento árabe, sedientos nos acercamos a una de las tiendas y entramos. En ella había una nevera la cual abrí y ví una coca cola que quedaba en el fondo y dije:
¡Te embromaste madre, solo hay una!
Jaimito llega del colegio y le dice a su madre:
Mamá, mamá, hoy hemos aprendido en el colegio que el mundo da vueltas.
Por la tarde su madre lo manda a comprar, pasa 1 hora, 2 horas, tres horas, cuatro horas, y la madre viendo que no volvía se asoma por la ventana, y ve a Jaimito sentado en las escaleras de la entrada.
Sale y se sienta a su lado y le pregunta:
Jaimito, ¿Cuándo vas a ir a comprar?
A lo que el niño responde:
Como el mundo da vueltas estoy esperando a que pase un supermercado por aquí.
Le pregunta la profesora a Jaimito:
A ver Jaimito, ¿Qué es un caníbal?
No sé profesora.
A ver, ¿Si te comes a tus padres que eres?
Huérfano, maestra, huérfano.
Llega Jaimito de la escuela después de haber presentado sus exámenes finales y el papá le pregunta:
A ver Jaimito, ¿Cómo te fue en los exámenes?
Papi, los maestros que me evaluaron eran muy religiosos.
¿Por qué Jaimito? Pregunta el papá.
Porque cuando corregían el examen solamente exclamaban "Ay Dios mío", "Santísimo", "Madre de Dios".