Horarios, cuentas, informes que entregar a tiempo, son unas de las tantas cosas por las que día con día nos estresamos y que finalmente y sin que haya más que hacer, son parte de cualquier trabajo.
Existen decenas de ejercicios y técnicas que tienen como objetivo eliminar o disminuir esos momentos de desesperación y poco ánimo durante el horario laboral, aunque unos momentos de risas y diversión podrían y generalmente suelen ser el remedio de los malos ratos.
De seguro te acuerdas de esa cadena de correos electrónicos que nos hace mucho eran sumamente populares. Esas que al principio mostraban un mensaje interesante y que justo cuando estabas sumamente concentrado, aparecía una imagen terrorífica, la cual te provocaba un susto, a esta mujer sus compañeros de trabajo le enviaron este mail. Mira su reacción.
Este hombre sí que tenía el pretexto perfecto para no hacer sus labores. Sus compañeros sí que debieron de haber tenido mucho tiempo libre para hacer esto.
¿Cómo reaccionarias si un día llegaras a tu escritorio y te encontraras con que todas tus cosas están pegadas?
Esta idea es ideal para que la pongas en práctica con alguien de tu trabajo que quizá no te simpatice del todo.
Qué impresión la que sufrieron estas personas que inocentemente entraban a un baño público que parecía ser
una puerta hacia otra dimensión.
Y este ejemplo es para los más osados. ¿Qué sucedería y aflojaras la silla de tu jefe? Seguro una imagen como esta, aunque las consecuencias serían inciertas
Existen decenas de ejercicios y técnicas que tienen como objetivo eliminar o disminuir esos momentos de desesperación y poco ánimo durante el horario laboral, aunque unos momentos de risas y diversión podrían y generalmente suelen ser el remedio de los malos ratos.
De seguro te acuerdas de esa cadena de correos electrónicos que nos hace mucho eran sumamente populares. Esas que al principio mostraban un mensaje interesante y que justo cuando estabas sumamente concentrado, aparecía una imagen terrorífica, la cual te provocaba un susto, a esta mujer sus compañeros de trabajo le enviaron este mail. Mira su reacción.
Este hombre sí que tenía el pretexto perfecto para no hacer sus labores. Sus compañeros sí que debieron de haber tenido mucho tiempo libre para hacer esto.
¿Cómo reaccionarias si un día llegaras a tu escritorio y te encontraras con que todas tus cosas están pegadas?
Esta idea es ideal para que la pongas en práctica con alguien de tu trabajo que quizá no te simpatice del todo.
Qué impresión la que sufrieron estas personas que inocentemente entraban a un baño público que parecía ser
una puerta hacia otra dimensión.
Y este ejemplo es para los más osados. ¿Qué sucedería y aflojaras la silla de tu jefe? Seguro una imagen como esta, aunque las consecuencias serían inciertas