Mi nombre es Cintia Grandon tengo 18 años y soy pobre. ¿Por qué me presento así? Porque por esas tres cosas no puedo realizar mis proyectos: mi apellido no es importante; mi edad es insuficiente para publicar mis trabajos, y mi condición de clase baja no me permite seguir mis estudios.
Yo tengo que hacer mucho mas esfuerzo para estudiar que los chicos bien, porque tengo que lidiar a diario con problemas como drogas, superpoblación en un asentamiento ilegal, robos y ruidos molestos hasta tarde. Sin contar las amenazas y ataques físicos que sufro por intentar salir de lo que la gente llama ¨Villa¨ sin pensar que -ademas de vinos ladrones, malas madres, delincuentes y drogadictos, estamos los que luchamos contra todo eso.
Pero me encuentro ante un problema: estudio dos carreras caras y largas, el profesorado de música en el Conservatorio de San Martín y Administración de empresas en la UBA. Tengos buenas calificaciones y buena voluntad. Y ya invertí mis 18 años en el futuro para tener que reconocer, de una vez por todas, que no puedo seguir.
Dos ejemplos de mi esfuerzo: hice mi primer año de guitarra (con honores) a los 11 años sin un instrumentos propio. Iba caminando mas de 25 cuadras hasta el conservatorio y pedía prestada una guitarra. Las fotocopias de las partituras me las pagaba mi profesor, el maestro Frasson, de su propio bolsillo. El otro ejemplo: estudio en bibliotecas mas de 5 horas. Tengo que leer los libros allí. No tengo dinero para fotocopias y muchas veces pido prestados los apuntes.
Nada más quería comentar esto. Que los de la villa no somos todos delincuentes, que hay gente que realmente se esfuerza, aunque el mundo nos muestra que no vale la pena. Y que si alguna. institución, o particular, desea darme algún tipo de trato, como el de hacer trabajo comunitario a cambio de libros (cualquier tipo de libro para mi es importante, aun si no es específico de alguna de mis dos carreras) o alguna otra cosa, estoy siempre dispuesta a trabajar por mi futuro.
Yo tengo que hacer mucho mas esfuerzo para estudiar que los chicos bien, porque tengo que lidiar a diario con problemas como drogas, superpoblación en un asentamiento ilegal, robos y ruidos molestos hasta tarde. Sin contar las amenazas y ataques físicos que sufro por intentar salir de lo que la gente llama ¨Villa¨ sin pensar que -ademas de vinos ladrones, malas madres, delincuentes y drogadictos, estamos los que luchamos contra todo eso.
Pero me encuentro ante un problema: estudio dos carreras caras y largas, el profesorado de música en el Conservatorio de San Martín y Administración de empresas en la UBA. Tengos buenas calificaciones y buena voluntad. Y ya invertí mis 18 años en el futuro para tener que reconocer, de una vez por todas, que no puedo seguir.
Dos ejemplos de mi esfuerzo: hice mi primer año de guitarra (con honores) a los 11 años sin un instrumentos propio. Iba caminando mas de 25 cuadras hasta el conservatorio y pedía prestada una guitarra. Las fotocopias de las partituras me las pagaba mi profesor, el maestro Frasson, de su propio bolsillo. El otro ejemplo: estudio en bibliotecas mas de 5 horas. Tengo que leer los libros allí. No tengo dinero para fotocopias y muchas veces pido prestados los apuntes.
Nada más quería comentar esto. Que los de la villa no somos todos delincuentes, que hay gente que realmente se esfuerza, aunque el mundo nos muestra que no vale la pena. Y que si alguna. institución, o particular, desea darme algún tipo de trato, como el de hacer trabajo comunitario a cambio de libros (cualquier tipo de libro para mi es importante, aun si no es específico de alguna de mis dos carreras) o alguna otra cosa, estoy siempre dispuesta a trabajar por mi futuro.