El Gobierno porteño levantará un cerco en la autopista Illia para evitar los constantes ataques con piedras a automovilistas y para evitar que los habitantes de la Villa 31 caminen por la traza. Se lo confirmaron hoy a Clarín fuentes del Ejecutivo porteño, en un día en que se conocieron al menos dos nuevos casos de intentos de asalto a conductores que circulaban sobre la autopista, con la modalidad de tirarles piedras para que frenen. Mientras tanto, la Metropolitana aumentó la vigilancia, con más patrulleros y motos.
En la Illia, según explicaron, instalarán un cerco similar a la malla de protección con la que reforzaron la seguridad de la curva del distribuidor vial de las autopistas 25 de Mayo y 9 de Julio Sur. En ese lugar, conocido como el rulo de Constitución, lo pusieron después de que varios camiones volcaron su carga. Pero en este caso, el problema es otro. Por el crecimiento de las villas 31 y 31 bis, el cerco junto al guardarrail de la Illia quedó pegado a las construcciones precarias. Los vecinos lo usan para colgar la ropa o lo pasan para cruzar la autopista en cualquier momento del día. Además, se generó una peligrosa modalidad de robo, que consiste en arrojarle piedras a los vehículos para obligar a los conductores a frenar para desvalijarlos.
En la Illia, según explicaron, instalarán un cerco similar a la malla de protección con la que reforzaron la seguridad de la curva del distribuidor vial de las autopistas 25 de Mayo y 9 de Julio Sur. En ese lugar, conocido como el rulo de Constitución, lo pusieron después de que varios camiones volcaron su carga. Pero en este caso, el problema es otro. Por el crecimiento de las villas 31 y 31 bis, el cerco junto al guardarrail de la Illia quedó pegado a las construcciones precarias. Los vecinos lo usan para colgar la ropa o lo pasan para cruzar la autopista en cualquier momento del día. Además, se generó una peligrosa modalidad de robo, que consiste en arrojarle piedras a los vehículos para obligar a los conductores a frenar para desvalijarlos.