


ABS: creado originariamente para los aviones, pronto dio el salto a las carreras y poco después, a los coches de calle.


Fibra de carbono: utilizada por primera vez en 1980 por un McLaren de Fórmula 1, hoy nos ayuda a reducir el peso de los coches.


Frenos de disco: fueron estrenados por primera vez en competición en 1953 por un Jaguar C-Type.


Cambio de doble embrague: Volkswagen y Porsche fueron los artífices de los ahora tan populares cambios de doble embrague.


Autoblocante: el primer diferencial autoblocante fue empleado por un Auto Union de competición.


Barras antivuelco: estrenadas en competición en la década de 1960, ahora son obligatorias en todos los descapotables.


Aerodinámica: la búsqueda de formas más fluidas y la introducción de alerones y apéndices también se la debemos a las carreras.


Compresor volumétrico: eclipsado hoy en día por los turbos, este sistema ya se usaba a principios del siglo XX en competición.


Columna de dirección colapsable: curiosamente este elemento ha seguido el proceso inverso, de coches de calle a la competición.


Control de tracción: diseñado para ayudar a dosificar la potencia de los motores de carreras más potentes.


Inyección directa: la inyección de combustible directamente en los cilindros llegó en 2009 en un Chevrolet Corvette C6.R.


Turbocompresores: el Porsche 917/10 fue el primero con un turbocompresor listo para competir en la carrera de prototipos Cam-Am.


Motor con doble árbol de levas (DOHC): En 1912 un Peugeot con motor DOHC y 16V conseguía la victoria en el GP de Francia.


Neumático radial: Michelin empezaba su producción en 1946 en Europa. Goodrich fue el pionero en América en un Corvette en 1969.


Suspensión activa: En 1987 Ayrton Senna ganaba el GP de Mónaco y Detroit de F1 con este sistema en un Lotus 99T.


Espejo retrovisor trasero: se probó en las 24h de Indianápolis en 1911. Llegaba a producción en 1914.


Tracción 4x4: En 1982 el Audi Quattro ganaba 9 pruebas del mundial de rally WRC.


