Si sos de los años 90 seguro te vas a sentir identificado con alguna de estas cosas:
1 No saber si una foto salió bien hasta revelarla.
¿Te pasó que te sacaran una foto borracho y tenés que pasar el calvario hasta que la publiquen en Facebook? Bueno, imagínense eso multiplicado por 10 cuando no contábamos con pantallas digitales que mostraran foto a foto nuestras caras de boludos.
2 Todavía estás pensando qué hacer con toda tu enorme colección de VHS
Mientras te dedicaste una década, e incluso más, a ir acrecentando tu colección de VHS, jamás pensaste que de un día para el otro el DVD arruinaría para siempre el eterno y confiable formato de cinta.
3 Perder el papelito donde habías anotado ESE número de teléfono.
imagínense el momento de terror cuando uno se daba cuenta de que había perdido el número de ese chic@ que te gustaba. Ojalá nunca les pase.
4 Tu Tamagotchi murió.
Los Tamagotchi fueron una de las modas de los 90´s. La gente le dedicaba horas y horas de cuidados casi intensivos. Imagínense cuando, por un simple descuido, nuestra mascota virtual podía sucumbir a los lúgubres designios de la parca.
5 Pasar demasiado tiempo en el MSN.
¡Cómo se extraña al MSN! La espera de que se conecte ESA persona (y las charlas de relleno esperando ese preciso momento), la alegría al ver que te estaba escribiendo y las interminables conversaciones. Todo eso era mágico.
6 Querer usar el internet y que alguien estuviera en el teléfono.
Para las nuevas generaciones, navegar en Internet y hablar por teléfono, son dos actividades sin relación alguna. La gente de los 90´s no tuvo la suerte de contar con conexión de banda ancha. Eran épocas oscuras para Internet.
7 Que alguien levantara el teléfono cuando navegabas.
Otro de los castigos de las conexiones de los 90´s. Después de esperar media hora para que colgaran, te llevabas la decepción de que volvían a descolgar el teléfono, precisamente cuando la charla del MSN se estaba poniendo interesante.
8 Facturas de teléfono estratosféricas.
El dial-up fue una de las mayores estafas de la historia de la humanidad: lento y poco confiable, pero sí sumamente caro. El costo de navegar en Internet era altísimo. Había que auto-limitarse si uno no quería llevarse una sorpresa desagradable a principio de mes.
9 La capacidad de almacenamiento de los diskettes dejaba mucho que desear.
¿1.44 megabytes? ¡No se podía hacer nada con eso! Luego de la salida del CD, muchos de nosostros igual seguimos usando los diskettes. Pésima idea.Me acuerdo que cuando era pibe que no sabia nada de computadoras, lleve un disket al ciber para guardarme los juegos pensando que entraban jajaja, guarde los iconos de los juegos y fui a casa pensando que iba a jugar todo lo del ciber jajaja, cosas que pasan...
10 Necesitabas algo de privacidad pero el cable de teléfono no era lo suficientemente largo.
Sin celulares, sin inalámbricos, y prácticamente sin otro medio de comunicación, los teléfonos "fijos" (como les decimos ahora) eran EL modo de comunicarse. Imagínense la situación: son niños o niñas de edad escolar y están hablando con alguien que te gusta, tus papás no dejaban de mirarte con un aire curioso, mientras tu cara se iba tornando cada vez más colorada. ¡Un fastidio!
11 Tu cartucho de videojuego no funcionaba: hora de soplar.
La solución a todos los problemas de las consolas (y me refiero a TODOS) se resolvía soplando la base el cartucho ¿se acuerdan que bellos tiempos?
12 La película que querías ver siempre estaba alquilada.
Llegaba el finde y querías aprovecharlo al máximo. Si te decidías por ver alguna película en casa, tenías que viajar hasta el videoclub. La situación se repetía bastante seguido: la película que tanto querías ver no estaba, algún otro con mejor suerte se te había adelantado. Eso era decepción en estado puro.
13 El locutor se ponía a hablar justo antes de que terminara la canción que estabas grabando.
Uno se sentaba largas horas junto a la radio esperando a que pasaran ese tema, que tanto te gustaba, pero que no justificaba que compraras el original. Pero los locutores conocían tus intenciones, no podían impedir que grabaras de la radio, pero si podían arruinar esas grabaciones. Ese era el espíritu de los 90´s.