La Clase
By
Gabriel Castll
Estaba como era costumbre en mi época de juventud en la escuela, el aula para ser preciso. Tanta era mi sed de enseñanza que mientras el profesor impartía la clase, yo reflexionaba y me educaba solo; estaba pues con la mente en otro sitio, menos en aquello que tenia lugar frente a mi, pero no todo era aburrimiento ya que en una de tantas ocasiones que el profesor señalaba con mofa a nuestros antepasados, pude prescindir de su “raciocinio” para entender a los primates reflexionado con mi don nato, ¡mi preciosa mente pues! a la cual le puse nombre de vieja, mi querida blancaa.
Pues bien, aquel primate que pretendía ser mi maestro dijo que en la antigüedad los seres humanos creían que la tierra era plana, que se bañaban solo una vez en su vida y otras tantas lindeces… pues me enojó tanta ignorancia no por parte de aquellos que creían tal o cual cosa, sino por parte de aquel que se creía maestro y solo mostraba su falta de cultura y/o raciocinio. ¿cómo es esto se preguntaran? Pues he aquí mi reflexión, los antiguos habitantes de nuestro mundo, o sea, nuestros antepasados creían y afirmaban, pero no comprobaban que era verdad aquello que divulgaban como cierto, pero hubo quien para tratar de explicar de manera verídica, es decir, de forma que cualquiera que deseara descubrir la verdad lo pudiera hacer en cualquier lugar y a la hora que se le pegase su regalada gana, aprender experimentando aquello que en teoría se plasmaba sobre hojas que monopolizadas forman lo que ahora conocemos como libros.
Ese oscuro personaje que recibió seguramente el calificativo de loco, estupido, ignorante, hereje y demás; tuvo la valentía de llevar a ultimas sus pensamientos, los cuales plasmó vía observación y reflexión en una serie de pasos que hoy denomínanos método científico. Pero como era de esperarse para poder hacer perder la fe (la fe hace que el ser humano actué de forma irreflexiva, pero la misma fe muestra la verdad absoluta y hace que el individuo actué de forma estupida ante aquello que no se comprueba científicamente, sino solo a través de la fe (a Jesús le pedían milagros y él les pedía que tuvieran fe. A los que pedían una señal les hacia aquella que Britney Spears hizo cuando llegó a México, les sacaba aquel producto que era conocido por mostaza y con todo y semillas, que el pajarito despreciaba porque le daba asco saber que allí había ocurrido el milagro de la vista, cuando apestaba a infierno que solo el demonio utiliza de esencia distintiva)) de aquellos que solo creían, pero no afirmaban sus suposiciones con pruebas, tuvo que mostrarles en que se entretenía para no trabajar. Cuando aquellos vieron que todo lo que el loco había aprendido experimentando y que siguiendo sus pasos lograban los mismos resultados, le apodaron el científico.
El científico se hizo famoso y dejó un legado a la humanidad, que por cierto, no es el método que lleva su calificativo (científico), ¡sino aquel que nos muestra que si tienes fe!, se pueden realizar tus sueños, siempre y cuando no te hagas pendejo cuando debieras reflexionar y cuando estés en la escuela “estudiando” hazte el pendejo reflexionando, al fin existen profesores que no son mas ignorantes porque ya no pueden y sabios que se hacen dioses, comprendiendo el esfuerzo de los hombres que se abren paso a través de los primates que todo lo consideran un motivo de risa (¡que buen chiste! No le entendí ¿y tú?).
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Gabriel Castll
Estaba como era costumbre en mi época de juventud en la escuela, el aula para ser preciso. Tanta era mi sed de enseñanza que mientras el profesor impartía la clase, yo reflexionaba y me educaba solo; estaba pues con la mente en otro sitio, menos en aquello que tenia lugar frente a mi, pero no todo era aburrimiento ya que en una de tantas ocasiones que el profesor señalaba con mofa a nuestros antepasados, pude prescindir de su “raciocinio” para entender a los primates reflexionado con mi don nato, ¡mi preciosa mente pues! a la cual le puse nombre de vieja, mi querida blancaa.
Pues bien, aquel primate que pretendía ser mi maestro dijo que en la antigüedad los seres humanos creían que la tierra era plana, que se bañaban solo una vez en su vida y otras tantas lindeces… pues me enojó tanta ignorancia no por parte de aquellos que creían tal o cual cosa, sino por parte de aquel que se creía maestro y solo mostraba su falta de cultura y/o raciocinio. ¿cómo es esto se preguntaran? Pues he aquí mi reflexión, los antiguos habitantes de nuestro mundo, o sea, nuestros antepasados creían y afirmaban, pero no comprobaban que era verdad aquello que divulgaban como cierto, pero hubo quien para tratar de explicar de manera verídica, es decir, de forma que cualquiera que deseara descubrir la verdad lo pudiera hacer en cualquier lugar y a la hora que se le pegase su regalada gana, aprender experimentando aquello que en teoría se plasmaba sobre hojas que monopolizadas forman lo que ahora conocemos como libros.
Ese oscuro personaje que recibió seguramente el calificativo de loco, estupido, ignorante, hereje y demás; tuvo la valentía de llevar a ultimas sus pensamientos, los cuales plasmó vía observación y reflexión en una serie de pasos que hoy denomínanos método científico. Pero como era de esperarse para poder hacer perder la fe (la fe hace que el ser humano actué de forma irreflexiva, pero la misma fe muestra la verdad absoluta y hace que el individuo actué de forma estupida ante aquello que no se comprueba científicamente, sino solo a través de la fe (a Jesús le pedían milagros y él les pedía que tuvieran fe. A los que pedían una señal les hacia aquella que Britney Spears hizo cuando llegó a México, les sacaba aquel producto que era conocido por mostaza y con todo y semillas, que el pajarito despreciaba porque le daba asco saber que allí había ocurrido el milagro de la vista, cuando apestaba a infierno que solo el demonio utiliza de esencia distintiva)) de aquellos que solo creían, pero no afirmaban sus suposiciones con pruebas, tuvo que mostrarles en que se entretenía para no trabajar. Cuando aquellos vieron que todo lo que el loco había aprendido experimentando y que siguiendo sus pasos lograban los mismos resultados, le apodaron el científico.
El científico se hizo famoso y dejó un legado a la humanidad, que por cierto, no es el método que lleva su calificativo (científico), ¡sino aquel que nos muestra que si tienes fe!, se pueden realizar tus sueños, siempre y cuando no te hagas pendejo cuando debieras reflexionar y cuando estés en la escuela “estudiando” hazte el pendejo reflexionando, al fin existen profesores que no son mas ignorantes porque ya no pueden y sabios que se hacen dioses, comprendiendo el esfuerzo de los hombres que se abren paso a través de los primates que todo lo consideran un motivo de risa (¡que buen chiste! No le entendí ¿y tú?).