Opa, jaja cayeron todos, ¿eh? No, este no es el cuarto capítulo 
Pero sí les prometo el cuarto para este o el siguiente fin de semana, no más tarde que eso.
Mientras tanto, me gustaría comentar algo que me sucedió hace unos días.
Me meto en el baño público y me dirijo a uno de los cinco mingitorios disponibles. Me paro a la distancia correcta, me posiciono y me dispongo a contemplar mi monumento a la virilidad antes del glorioso momento de desahogo peneano. En ese instante, mientras apuntaba el chorro de meo a las pelotitas de naftalina, entra un tipo al baño.
Escucho los pasos detrás mío, pero en lugar de pararse en uno de los mingitorios libres, el tipo desaparece.
Eso es algo que jamás entendí: ¿por qué carajo se mete a los inodoros en vez de mear como un hombre en un mingitorio como Dios manda? Existe una y sólo una razón por la que alguien desearía esconderse detrás de una puerta, y ahí se me ocurrió un plan diabólico:
No importa que no se pueda ver, ni donde esté parado, ni si cerró la puerta con llave; en el mismo instante que escuche eso, el tipo que está meando va a pensar que están hablando de él.
Si hay cinco tipos meando cada uno encerrado en su propio cubículo, cada uno va a pensar que están hablando de él.
Y si susurrás en vez de gritar, tiene más efecto todavía.
Se escuchaba al chorrito de mi futura víctima bien tranquilo apuntado hacia el agua del inodoro.
Al ejecutar mi plan al chorro le agarró epilepsia.
Moraleja: Los inodoros son para cagar, cagón
Una yapa por el retraso, les paso un corto independiente de un amigo re loco
(Veanlo todo que el final es un cago de risa)
Hasta el finde que viene!

Pero sí les prometo el cuarto para este o el siguiente fin de semana, no más tarde que eso.
Mientras tanto, me gustaría comentar algo que me sucedió hace unos días.
Me meto en el baño público y me dirijo a uno de los cinco mingitorios disponibles. Me paro a la distancia correcta, me posiciono y me dispongo a contemplar mi monumento a la virilidad antes del glorioso momento de desahogo peneano. En ese instante, mientras apuntaba el chorro de meo a las pelotitas de naftalina, entra un tipo al baño.
Escucho los pasos detrás mío, pero en lugar de pararse en uno de los mingitorios libres, el tipo desaparece.
Eso es algo que jamás entendí: ¿por qué carajo se mete a los inodoros en vez de mear como un hombre en un mingitorio como Dios manda? Existe una y sólo una razón por la que alguien desearía esconderse detrás de una puerta, y ahí se me ocurrió un plan diabólico:
Karlos Arguiñano dijo:Receta de Plan Diabólico (Rinde para 5 personas o más. Dificultad: simple)
Ingredientes:
* 1 cerebro
* 2 cuerdas Vocales
* 2 manos (muñones, también sirven)
* 1 oreja grande o 2 chicas
* Sal a gusto (para la herida en el autoestima, juajua)
Procedimiento:
1) No importa dónde estés parado.
2) Poné las dos manos al lado de tu boca
3) Decí cagándote de risa: "Uuh, mirá boludo la tiene re chiquita, JAAJAA!"
No importa que no se pueda ver, ni donde esté parado, ni si cerró la puerta con llave; en el mismo instante que escuche eso, el tipo que está meando va a pensar que están hablando de él.
Si hay cinco tipos meando cada uno encerrado en su propio cubículo, cada uno va a pensar que están hablando de él.
Y si susurrás en vez de gritar, tiene más efecto todavía.
Se escuchaba al chorrito de mi futura víctima bien tranquilo apuntado hacia el agua del inodoro.
Al ejecutar mi plan al chorro le agarró epilepsia.
Moraleja: Los inodoros son para cagar, cagón
Una yapa por el retraso, les paso un corto independiente de un amigo re loco

(Veanlo todo que el final es un cago de risa)
Hasta el finde que viene!
