Un comerciante alemán de automóviles antiguos ha encontrado, por encargo de un multimillonario de nacionalidad no identificada, el vehículo oficial del canciller Adolf Hitler (1889-1945), un Mercedes 770 K de edición limitada, del que sólo se fabricaron 205 ejemplares.
Michael Fröhlich, comerciante de Düsseldorf, ha explicado que hace algún tiempo recibió la petición, a través de un intermediario, de dar con el vehículo oficial del “Führer”. Tras llamar “como un loco a todas partes” acabó encontrando el vehículo en “un garaje, a tan sólo una hora de Düsseldorf”.
En el citado garaje se encontraban además otros cinco vehículos similares, uno de ellos utilizado por el ministro de Exteriores del III Reich, Joachim von Ribbentrop (1893-1946).
El comerciante precisó que el negocio no está cerrado todavía, por lo que los automóviles se encuentran en un lugar secreto. A su juicio, no hay duda sobre la autenticidad del vehículo, pues además de haber encontrado los datos correspondientes en documentos históricos, tiene en su haber una carta actual del fabricante Mercedes, en la que confirma que se trata del automóvil original del Führer.
Fröhlich afirmó que durante su búsqueda pudo reconstruir la trayectoria que hizo el automóvil desde el final de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Tras la muerte de este en 2008, su viuda se deshizo del coche vendiéndoselo a un particular cuya identidad nadie parecía conocer. La pista definitiva llegó la semana pasada y, con ella, el sitio exacto donde se encontraba el coche: guardado, junto con otros 6 coches de la época, en un garaje de Bielefeld.
Comenzaba la segunda parte de la investigación: comprobar, mediante documentos originales y fotos, que ese era realmente el automóvil buscado. Todo coincidía, incluso la matrícula: 1A 148461. El coleccionista ruso se subió inmediatamente en su avión privado y se presentó en el garaje para contemplar el hallazgo con sus propios ojos.
Solo quedaba un último detalle: que la administración alemana diera el visto bueno a la transacción, pues traficar con símbolos nazis está penado en Alemania. El coche no mostraba ningún distintivo del National-sozialismus, y la operación era legal. La negociación resultó fructífera, y el millonario ruso se quedó con los 7 coches. Lo que no ha trascendido es el montante total de la operación, pero se especula que solo por el Mercedes Benz 770 K de Hitler desembolsó entre 4 y 10 millones de euros.