Hay cosas del mundo femenino con las cuales ya me rendí, son demasiado para el cerebro de un hombre y he decidido limitarme a ser un mero observador dentro de este universo al que parece nunca entenderemos.
Toallas femeninas.
Cada vez que nos piden que vayamos a comprarles toallas femeninas o que les pasemos una, es extremadamente difícil para nosotros, todas las vemos igual, no sabemos cuáles son las que tienen o no tienen alas, las nocturnas o los pantiprotectores, nosotros nos guiamos por colores y tamaños, sean más comprensivas.

Cremas.
No podemos comprender porqué tienen cremas para todo, nosotros a veces ni siquiera usamos crema y ustedes tienen para la cara, para el cuerpo, para los ojos, labios… y la lista sigue.

Leggins, mallas, medias.
No tenemos una maldita idea de cuál sea cada uno, por más que traten de explicarlo, en mi cerebro sólo puede oírse a un mono chillando.
Nombres de zapatos.
Los hombres tenemos zapatos y tenis, pero ustedes no pueden conformarse, tienen que usar flats, sandalias, tenis, tacones, botas, botines, etc. ¿Cómo le hacen?
Shampoo.
No es que seamos descuidados, somos sencillos. Yo uso un shampoo 2 en 1 y con ese me lavo la cabeza y el cuerpo, pero ustedes tienen shampoo, enjuague, tratamiento capilar, shampoo para el cuerpo y hasta para la zona íntima.

Cremas depiladoras.
Nosotros sólo usamos una maquinita y crema para afeitar, pero ustedes tienen una gran gama, cera fría, cera caliente, para zonas sensibles, para la ducha, etc.

Ropa interior.
Nosotros sólo distinguimos entre de “abuela” y los “sexys”, no nos pidan más.

El “nada”.
La palabra más traidora, si te dicen que no tiene nada puede significar infinidad de cosas, enojada, triste, celosa, aburrida, cansada, harta, y también, nada.

¿Por qué van al baño juntas?
No podemos comprenderlo. ¿Van a darle al chisme? ¿Van a hablar de nosotros o de otro hombre? No sé, pero jamás vuelven igual que como se fueron.

¿Por qué siempre dicen: “No tengo nada que ponerme”?
Tienen 100 veces más ropa que nosotros, y aún así nada es suficiente.
Deja tu consejo para intentar entender a las lincesas.






