Medicos Sin Fronteras (MSF) se propuso mostrar a las mujeres de la franja de Gaza, sobreponiéndose a la adversidad. Así surgió la serie de fotos “Superheroínas en Palestina”.
En una tierra donde la guerra es moneda corriente y que parece no tener paz, donde 1,8 millones de personas, con 160.00 emplazados viven hacinados, hay mujeres que siguen adelante, a pesar de todo, conservan la esperanza de que haya paz y puedan tener una vida mejor.
El fotógrafo Ovidiu Tataru retrató a estas mujeres vistiendo capas de superhéroes en la ciudad de Gaza, a pedido de MSF para darles una voz a quienes viven sin acceso a la salud, poco trabajo y son víctimas de violencia social y violencia doméstica.
Amal vive en Beit Lahia, una de las áreas más afectadas del conflicto. Ella está orgullosa de tener tres hijos que estudian en la universidad.
Heba, 30 años años, es madre de dos hijos. Estudió inglés y literatura francesa en la universidad y le gustaría viajar por el mundo.
Leyan, 19 años, está estudiando medicina bucal y es bailarina profesional de Dabke, una danza tradicional palestina.
Nema, 34 años, es una enfermera muy talentosa que trabaja en una de las clínicas de Médicos Sin Fronteras (MSF) en la Franja de Gaza.
Rawand, 29 años, traductora, cuenta: “En un mundo de conflictos, la supervivencia puede ser difícil. Ser fuerte es una necesidad. Gaza es el lugar de todas las maravillas y nosotras elegimos ver el lado positivo”.
Safa, 29 años, es de la ciudad de Jan Yunis y fisioterapeuta en una de las clínicas de Médicos Sin Fronteras (MSF).
Wafae, 28 años, traductora, dice: “Las acciones de las mujeres de Gaza hablan por sí solas. No necesitamos palabras”.
Wafaz, 29 años, es una fisioterapeuta que vive en Gaza.
Zena, 27 años, administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. “El mundo me ve como la hija de un refugiado, la esposa de un detenido, la madre de un niño muerto, pero también soy una mujer y existo.”