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Ecologia7/16/2010
Animales exóticos y silvestres como mascotas, una mala idea 28/06/2010 06:04 | Rescataron 400 de cautiverios domésticos y de zoológicos privados durante 2009 y 2010. Los animales transmiten diversas enfermedades, como virales, bacterianas, parasitarias, fúngicas, entre otras. Las especies exóticas no pueden utilizarse como mascotas, como los perros o gatos. Cerca de 400 animales exóticos y silvestres fueron rescatados del cautiverio doméstico y zoológicos privados durante 2009 y lo que va del 2010 en la provincia de Santa Fe. La gran mayoría son aves, tortugas de tierra, monos carayá y gatos monteses. De acuerdo a los especialistas, la práctica cultural de tener este tipo de especímenes como mascota nutre al tercer mercado ilegal del mundo, después de las drogas y las armas, en cuanto a cantidad de dinero involucrado. Según evaluaron los especialistas, el comercio ilegal de especies prohibidas se redujo desde el 2004 hasta hoy en un 40 por ciento y según explican habría unos 600 negocios en los que se comercializan. De acuerdo a los datos aportados por la Granja Experimental La Esmeralda, un espacio que depende de la Dirección General de Ecología del Ministerio de la Producción de la provincia, de los animales decomisados por fauna y aquellos que fueron rescatados en la vía publica y entregados por los propios “dueños” durante el 2009 y lo que va del corriente año, se destacan tortugas de tierra, aves silvestres y exóticas –paraguayitos, corbatitas, cardenales de copete rojo, loros habladores– monos carayá, gatos monteses, zorros y pumas. El podio lo lideran las tortugas de tierra (107), al que le siguen las aves paraguayito (67), corbatitas (56), cardenales copete rojo (55) y loros habladores (42). Por otro lado, la nómina cuenta también con 7 monos carayá, 4 gatos monteses, 4 zorros pampa y 2 pumas. Entre las rarezas de la lista se encuentran innumerables aves como el halcón colorado y el tucán grande, y hasta una nutria. De acuerdo al informe, los animales permanecen de forma temporal en la Estación Zoológica Experimental, Granja La Esmeralda, hasta su liberación cuando sea factible. RESPONSABILIDAD DEL ESTADO Con el cambio de gobierno provincial, la tarea de rescate y fiscalización de los animales silvestres y exóticos recuperados pasó de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable a la Dirección General de Ecología y Protección de Fauna del Ministerio de la Producción. La misma trabaja asistida por personal del Colegio de Veterinarios y del Imusa, además de otros organismos no gubernamentales que luchan contra la red de tráfico a nivel nacional. En diálogo con El Ciudadano, la titular del Imusa, Diana Bonifacio, relató que han colaborado con la repartición provincial alojando víboras, yacarés y loros de forma transitoria por dos razones, infraestructura –preparada sólo para el cuidado de perros y gatos– y superpoblación de fauna urbana. “Hace dos años rescatamos una boa constrictora –víbora que ataca con su musculatura– de un metro y medio en barrio Parque. Se le había escapado a alguien que la tenía como mascota. Le tuvimos que pedir de forma urgente a la provincia que la reubiquen, porque se estaba lastimando con la jaula”, graficó Bonifacio. Sin embargo, la realidad es que el tráfico de animales no es una actividad perseguida por el Estado, muchas veces debido al poco presupuesto y/o preocupación por la problemática. Los especialistas coinciden en que deben aumentarse los controles en rutas, dado que estos animales enjaulados son escondidos en dobles fondos de baúles particulares o tapas ciegas, ocasionando la mayoría de las veces la muerte de los propios animales por falta de aire o agua. Y, por otro lado, sostienen que se debería desalentar la apropiación por parte de los ciudadanos de las “mascotas exóticas” que muchos buscan tener en su casa. María Esther Linaro, directora de la reserva Mundo Aparte, ubicada en Sorrento al 1500, donde se reubicaron parte de los animales del antiguo zoológico municipal, expresó que “si bien puede allanarse un comercio o una casa particular, se necesita de una serie de elementos básicos para asegurar el bienestar del animal retirado”, y agregó: “Debemos ser tan ágiles y eficaces como los traficantes para la defensa del recurso natural. No podés sacarle al tipo una cantidad de animales y después no saber qué hacer”. SALUD PÚBLICA Y ANIMAL Los animales silvestres y exóticos utilizados como mascotas dañan la salud pública y la de las propias especies que se comercializan. Alejandro Tracchia, médico veterinario y referente en la materia, dialogó con El Ciudadano desde Iguazú, donde asistió a un congreso sobre zoonosis, es decir, toda enfermedad que se transmite entre diversas especies animales y también afecta al hombre. “Uno de los puntos más preocupantes es el contacto directo entre el hombre y la pseudomascota –ver aparte– que puede derivar en distintas enfermedades como virales, bacterianas, parasitarias, fúngicas, entre otras”, explicó Tracchia. En sintonía, Mirta D’Angelo, representante del Colegio de Veterinarios de la Segunda Circunscripción en Rosario, explicó que la prohibición de comercializar y tener animales exóticos o silvestres no se basa en un capricho sino en el peligro que representan para la salud del dueño. “Son animales portadores de enfermedades que pueden afectar la salud pública. Ha habido casos de ancianos que sin saberlo han adquirido loritos y se contagiaron psitacosis, que ataca el sistema nerviosos y respiratorio”, puntualizó D’Angelo que trabaja con la Dirección de Fauna de la provincia en la inspección de las mascoterías. Con respecto a las consecuencias de estas prácticas culturales sobre los animales se destaca el impacto negativo en la vida de una especie. “Casos tan típicos como la comercialización y tenencia de tortugas de tierra–una de las especies en peligro de extinción– diezman la población mundial de este especie”, explicó Linaro. Al respecto, la titular del Imusa, Diana Bonifacio dijo: “Un animal que es sacado de su hábitat no puede reinsertarse. Si uno explica que es posible reinsertarlo está motivando que las personas piensen en que pueden deshacerse del bicho cuando se cansen de él”. De acuerdo a Bonifacio, la reinserción del animal no es posible dado que vuelve al hábitat despojado de instintos agresivos como cazar y defensivos como huir ante un peligro. ANIMALES SIN MIEDO “Un mono carayá pierde el miedo al humano. Entonces el cazador le puede parecer un amigo”, sostuvo. A modo de ejemplo, Linaro recordó: “Yo cuido a Zeus, un puma al que a los 3 meses de edad le sacaron las garras delanteras y le limaron los colmillos por razones de seguridad, según los dueños. Ya tiene 16 años y continúa bajo nuestro cuidado porque no podemos reinsertarlo a su hábitat natural. ¿Cómo cazaría? ¿Cómo se defendería?”. A su vez, desde la Agrupación Protectora de Animales, Rosalía Aurascoff aseguró: “Es uno de los tráficos más terribles, no sólo por las condiciones de vida para los animales sino porque en su captura se descompone todo el núcleo familiar, acelerando su extinción”. CULTURA Y EDUCACIÓN Al entender que la práctica de comprar y tener este tipo de animales no puede separarse de un componente cultural, los entrevistados aportaron su punto de vista. “Es importante recalcar que cualquier animal que no es un perro o un gato, no es una mascota. La gente cree que lo tiene (al animal) como un trofeo, pero es una responsabilidad. Tenemos que entender que esta moda o snobismo lleva a la gente a creer que puede tener un puma en su casa”, opinó Bonifacio. “Una vez, un cliente me trajo una catita (ave) a la que le habían desteñido el plumaje de la cabeza y las alas para que pareciera más rara, y poder sacarle mayor precio. Esa actitud snob es la que domina el comercio ilegal de animales silvestres y exóticos”, puntualizó Graciela Folis, otra veterinaria especialista en el tema, que agregó: “Snob viene de persona sin título de nobleza pero con dinero, por lo que su deseo es tener aquellos productos que poseen quienes están por encima de ellos”. EDUCACIÓN Todos los entrevistados coincidieron en la importancia de implementar políticas educativas puntales para desalentar la compra y tenencia de animales exóticos y silvestres. “No le podemos dar el gusto a un sistema que a todo le quiere poner un precio y una moda. Hay que oponerse a la moda ligada a un ser vivo”, sintetizó Bonifacio. Según los entrevistados, todo trabajo basado en campañas de difusión pública y concientización en las escuelas primarias serán bienvenidas. “Se debería trabajar de forma especial sobre la educación, dado que si este negocio funciona es porque es rentable, es decir, existe un público consumidor. Por eso, gobierno, docentes y familias debemos trabajar para concientizar de la importancia de cuidar la fauna como parte del patrimonio natural de la tierra e inculcar el respeto por los animales”, concluyó Adrián D’Alessandro, integrante de la asociación Amigos del Parque Independencia. Segun un informe publicado recientemente en Estados Unidos, existen muchos peligros relacionados con los animales exóticos en cautiverio usados como mascotas y las personas con un sistema inmunitario deficiente, lo cual implica un importante riesgo de salud para estas últimas. Las mascotas no tradicionales, como una tortuga, un reptil, un mono o inclusive los hamsters, pueden propagar enfermedades e infecciones como la salmonela, bacterias campilobacterias y parásitos cryptosporidium, destacaron los pediatras autores del estudio que fue publicado en el Journal of the American Academy of Pediatrics. Según el informe, un 11% de los casos de infecciones debido a la salmonela en los niños resultaron de contactos con lagartos, tortugas y otros reptiles. El virus de la salmonela puede provocar diarreas graves y fiebre. Los erizos, una mascota exótica que vive en unos 40 mil hogares de Estados Unidos, resultaron ser una causa importante de salmonela de tipo Tilene así como de serotipos de salmonela, precisa el informe. Los monos macacos, por su parte, son portadores del herpesvirus B. Exotarium, un albergue de animales exóticos De la misma manera que un gato o un perro son parte de la familia, los animales exóticos han conseguido hacerse un hueco en nuestro hogar. El problema surge cuando nos damos cuenta de que los cuidados demandados por estas peculiares mascotas distan de las necesidades diarias de los animales domésticos tradicionales. Ser propietario de un animal exotico exige responsabilidad pero también cierta profesionalidad, por lo que resulta esencial que no nos dejemos llevar por el capricho a la hora de decidir cuál será la mascota con la que compartiremos nuestra vida. Una de las consecuencias negativas que se deriva de una mala elección es el abandono, sólo que cuando se deja a su suerte a un ejemplar exótico, los efectos de esta negligencia van más allá de un daño contra el animal: las repercusiones de esta indeseable acción afectan al propio equilibrio del ecosistema. Exotarium nació con el fin de recoger a todos aquellos animales exóticos que son abandonados y también, a los que llegan a España y son decomisados en los aeropuertos. Un centro de rescate Según el convenio de Washington, suscrito por España en 1987, se debe contar con un centro de rescate de fauna exótica en el que se ampare a los animales procedentes del tráfico ilegal. Casi 20 años después, esta figura sigue sin establecerse en nuestro país. Luis Miguel Domínguez, naturalista y conocido director de documentales, invirtió una gran cantidad de recursos propios para levantar el actual Exotarium en una nave existente en Titulcia (Madrid). Este recinto ya disponía de núcleo zoológico y una valoración de impacto medioambiental porque, en un principio, tenía expectativas comerciales relacionadas con la exhibición y la divulgación. Enseguida se comprobó que una iniciativa de este tipo necesitaba de apoyos externos para sobrevivir. En un primer momento, se recibió ayuda de la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente, si bien este acuerdo está actualmente pendiente de renovación. Hoy, el actual Exotarium está a punto de abrir sus puertas al público y así, poder sufragar con el precio de la entrada unos gastos que deberían correr a cargo de la Administración. Y es que recrear un hábitat natural para que estos inquilinos tan especiales se encuentren como en su lugar de origen es complicado y costoso. Según Jose Luis Méndez, veterinario de Exotarium, “la nave está climatizada y tiene una temperatura constante porque la mayoría de los ejemplares son tropicales, lo cual encarece el mantenimiento”. En este sentido, son muchos los parques zoológicos que han renunciado casi por completo a acoger este tipo de especies porque son incapaces de hacer frente al consumo energético, la alimentación o el personal requerido: los fondos previstos en el convenio sirven para que estos parques acojan a los ejemplares indocumentados, pero estos fondos no llegan nunca. Las especies invasoras Cuando un animal que no comparte nuestro hábitat es dejado a su suerte, éste trata de sobrevivir aclimatándose a nuestro medio, ocupando un lugar en el ecosistema que va a desplazar a otras especies que estaban antes. Este fenómeno responde a la problemática de las especies invasoras, es decir, una amenaza para la biodiversidad del planetay para el propio animal sin duda... Los animales huérfanos que llegan hasta Exotarium padecen estrés y, en muchos casos, sufren heridas que demuestran la falta de interés de los que un día los adquirieron. “En la mayoría de los casos, mueren porque la gente no les da los cuidados que necesitan; tampoco es que en la tienda lo expliquen adecuadamente, pero es tan fácil como leer un libro o preocuparse por recabar la información necesaria”, HAY QUE APELAR AL SENTIDO COMUN A LA HORA DE ADQUIRIR UN EJEMPLAR EXOTICO En cuanto a las partidas interceptadas en los aeropuertos, el veterinario de Exotarium nos confiesa las alternativas. “El procedimiento habitual -y más barato- es la eutanasia… son miles los animales que se sacrifican” La otra solución es la repatriación, con lo que se inserta de nuevo a estos animales en el circuito de exportación e importación contaminado, al margen del riesgo para la salud que entraña ir de un sitio a otro. Por eso, amparar a estos viajeros ilegales en un centro de rescate como el que anuncia el citado convenio sería la solución perfecta. Un ser vivo No existe cultura de animales exóticos en nuestro país. la gente que adquiere una iguana o un loro lo hace por moda o porque el pequeño de la familia insiste a sus padres en tener un reptil por puro capricho. hay que consciente de que está tratando con un ser vivo”. El caso de las psitácidas es especialmente inquietante: está comprobado que son las que más sufren en cautividad y se sabe que son animales de un sólo dueño. “si se les cambia de dueño, les puede costar la vida”. Los simpáticos loros adoptan ciertas costumbres y consideran a sus dueños como su familia porque son animales sociales. En los establecimientos se pasa por alto avisar a los compradores de la longevidad de estas aves, que pueden sobrepasar a sus dueños. El peligro de las modas La confusión respecto al lugar que ocupan las especies exóticas en la sociedad actual llega a límites alarmantes. “Hemos encontrado tortugas de caparazón blando nadando en la Albufera de Valencia, un kinkajú que se escapó de un barco colgado de un árbol en los alrededores de la costa coruñesa…” Todos los ejemplos que expone el veterinario de Exotarium no dan una idea de lo equivocada que está la gente. Los establecimientos donde se venden animales exóticos ponen en práctica, según los responsables de Exotarium consultados, “la picardía de no informar para vender más”. Sin embargo, se hace necesario profesionalizar la tenencia de este tipo de especies para evitar desastres ecológicos. Estas prácticas demuestran como “toda una industria sobrevive haciendo daño a un ser vivo”. El mensaje final transmitido desde este centro de rescate es que los lugares con especies en cautividad sean capaces de colaborar en la defensa de las especies en peligro de extincion, Chinchillas, perritos de la pradera, mofetas, mapaches, kinkajúes, coatíes, conejos, tarántulas, caimanes, cerdos vietnamitas, loros, buitres, tucanes, guacamayos, cíclidos, pirañas, boas constrictor, pitones regius, crótalos (serpientes de cascabel), mambas verdes, cobras egipcias, iguanas, tortugas de Florida… más de 200 animales reunidos en un espacio donde comprobar lo grande que es la fauna exótica… y lo irresponsable que puede llegar a ser el hombre. no compremos animales exóticos se quedan miles de ellos muertos por el camino evitemos su sufrimiento desde el principio ,sino hay demanda no hay mercado de especies, sin contar el peligro que supone la mala tenencia de un animal como por ejemplo las serpientes que las venden con un tamaño entre 50 cm y al cabo de dos años no nos caben en el salon...y cuando vemos que van creciendo no se nos ocurre nada mejor que soltarlas en el primer campo que encontramos... http://www.elpoderdelasideas.com/images/animales/noticia/3.jpg
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