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Cómo generar conciencia ecológica en los más chicos

Ecologia7/30/2012
No pierdas la oportunidad de conectar a los chicos con la naturaleza Ser coherentes Los chicos se vinculan mucho mejor con acciones concretas que con enunciados abstractos. Y sobre todo en cuestiones ambientales, los hechos valen más que mil palabras. De nada servirá alentar a nuestros hijos a que consuman menos electricidad si nosotras vamos por la casa dejando una estela de luces encendidas. Tampoco vamos a lograr que hagan un uso racional del agua si cada vez que lavamos los platos la canilla queda abierta durante veinte minutos seguidos. Por eso, para construir conciencia ambiental, debemos considerar, como premisa básica, el gran impacto del ejemplo. Disfrutar la naturaleza urbana ¿Cómo vamos a pretender conservar la selva misionera o los bosques patagónicos si ni siquiera nos enteramos de qué especies vegetales conviven con nosotros en la ciudad? Para que los más chicos se vinculen con la naturaleza urbana y, así, animarlos a cuidarla, podemos organizar excursiones por las calles y por las plazas del barrio con el objetivo de hacer un reconocimiento de los árboles y de las plantas que nos rodean. La idea es que los espacios verdes sean percibidos como presencias vivas y reales y no sólo como escenografías descartables. Conocer nuestra ecohuella Por más que vivamos en el 15° piso de un edificio súper moderno, nuestros hijos deben saber que son parte activa de la naturaleza. Es decir, que todas las acciones que realizan en la vida cotidiana tienen un necesario impacto dentro del ecosistema. Que, por ejemplo, la tele encendida todo el tiempo es un gasto superfluo de energía que termina impactando en el caudal de los ríos, que la madera de la cama en que duermen proviene directamente de un árbol o que las galletitas son elaboradas con materias primas naturales. Hay que poner en evidencia el lugar que ocupamos dentro del planeta. Plantar especies de acá Los experimentos con plantas y germinaciones ayudan a aprender a valorar la importancia del medio ambiente Por supuesto que cuidar de una plantita propia en casa genera un vínculo de afecto directo con la naturaleza. Ahora,animemos a los más chicos a plantar una especie nativa y no una exótica. Porque las plantas no sólo cumplen una función estética, sino también ambiental. Vamos a explicarles que las nativas crecen mejor y más rápido con menos cantidad de agua, que evitan la extinción de los insectos que son clave en el proceso de polinización y que atraen la presencia de pájaros y de mariposas. ¿Nativas para buscar en el vivero amigo? Salvia azul, vara dorada, Santa Lucía o lirio azul, entre otras. Decirle "NO" al derroche Debemos insistir sobre la cuestión del derroche ecológico en casa y redimensionarlo como un gasto energético que impacta en la economía familiar. No sólo es cuestión de apagar las luces que no necesitamos o de cerrar la canilla cuando nos lavamos los dientes, sino que también se trata de desterrar el concepto de "uso y tiro" a través de prácticas concretas. Los chicos ensucian la ropa, por supuesto, pero pueden darse cuenta de que no es necesario cambiarse tres veces por día. También podemos enseñarles a que reflexionen si realmente vale la pena gastar papel y tinta en impresiones. Lo mismo para los juguetes: es mejor regalarles pocos, sin pilas y de calidad, para que aprendan a cuidarlos y no crean que todo es efímero y obsoleto. Clasificar la basura Si bien en la Argentina recién estamos empezando a clasificar la basura entre orgánica e inorgánica, resulta importante que los chicos incorporen los criterios básicos de separación. A través de un experimento sencillo, puede quedar en evidencia qué cosas hay que tratar de reciclar o reutilizar. Llenamos con tierra dos potes vacíos de yogur. En uno ponemos algo de plástico y en otro, una cáscara de naranja, por ejemplo. Mantenemos la tierra húmeda durante dos semanas y después explicamos por qué el plástico sigue igual y por qué la cáscara se está desintegrando. Una actividad interesante: con sachets de leche cortados en tiritas y tejidos entre, sí los chicos pueden ayudar a que alguien duerma más abrigado. Esta trama funciona como un aislante térmico para personas sin techo que suelen dormir en la calle. Preferir las mascotas domésticas El cuidado del medio ambiente también implica el respeto por los animales. A tus hijos les puede parecer muy simpático tener una iguana, un mono, una tortuga o un hurón en casa, pero resulta que estas especies no son domésticas, sino silvestres. Cualquiera de estos animales sufre en un hábitat que no es el natural porque el clima no ayuda o porque la alimentación no es la adecuada, sin contar con las enfermedades que nos pueden transmitir o con las heridas que nos pueden causar. Además, al tenerlos en casa estamos alterando el ciclo natural de los ecosistemas. Por eso, si querés que tus niños se vinculen con animales, elegí los clásicos: un gato o un perro, y sólo si tenés lugar para que estén cómodos. Estimular la investigación Hoy en día, existen miles de concursos, campañas y actividades comunitarias que ayudan a construir conciencia ecológica en la formación de nuestros pequeños y que tienen el valor agregado del reconocimiento público. Además, son iniciativas que no sólo animan a profundizar y a comprometerse de manera lúdica en las distintas cuestiones ambientales, sino que también promueven la creatividad y la sensibilidad artística. Este año fue declarado como el Año Internacional de la Energía Sustentable para Todos: podemos sacar partido y averiguar las distintas propuestas para los chicos. No asustarlos con el cambio climático Para nuestros hijos, los mensajes acerca de las consecuencias del calentamiento global y de los recursos escasos pueden resultar aterradores. Que el mundo va a desaparecer si no hacemos algo pronto, que nos vamos a quedar sin alimentos o que se va a extinguir la especie humana son frases que necesitan de un diálogo de contención de los padres para que los chicos no se angustien ni se paralicen: nada de todo eso va a suceder si cada uno hace un aporte significativo a través de sus acciones en la vida cotidiana Fomentar en el niño el respeto por plantas y animales Los niños no pueden resistirse a realizar acciones como desojar una flor, jugar con la tierra, observar los pájaros, etc. Parece que la naturaleza reclame su atención, de hecho así es, en la naturaleza es donde más ocasiones de juego encuentran. Los padres deben aprovechar ese reclamo natural para fomentar que los niños respeten y amen lo que les rodea, estas son sensaciones positivas que benefician al niño y que le ayudarán a tener una base responsable el día de mañana. La conciencia ecológica se adquiere con los años, pero su base está precisamente en el respeto hacia el entorno. Juegos ecológicos para hacer con los más chicos La defensa y el amor por la naturaleza puede ser un estupendo juego con el que aprender junto a los niños, aprovechando el interés que tienen por todo lo que proceda del mundo exterior. Juegos sensoriales o para que experimenten por sí mismos cuáles son los sonidos de algunos de los más típicos elementos naturales son algunos ejemplos. Pero no sólo eso, ya que a partir de los tres años, los niños pueden ir aprendiendo a reciclar los residuos en casa o a ahorrar agua, sin ir más lejos. La concienciación y el respeto por todo lo que nos rodea, cuanto antes se adquiera, mejor y más fácil… así que aquí damos algunas ideas para que los niños disfruten cuidando el planeta. Juegos sensoriales para identificarse con la naturaleza Imitar el sonido del viento con la respiración. Simular el aleteo de las aves con el movimiento de los brazos. Desplazarnos a la velocidad a la que se mueven algunos animales. Comparar el silencio en la naturaleza con el de casa. Jugar con la huella que deja el cuerpo sobre la arena. Observar las ondas que se producen al tocar el agua. Juegos para experimentar por sí mismos Dibujar una secuencia en la que los niños tienen que reproducir los sonidos de las imágenes que ven, que serán elementos naturales con sonidos característicos (como la lluvia, el río, las hojas secas, los pájaros…). Juegos para ahorrar agua Hay que hacer entender a los niños que el agua es el recurso más preciado y escaso del planeta. No usar la cisterna como papelera, ducharnos en lugar de bañarnos o cerrar el grifo mientras nos cepillamos los dientes son pequeños hábitos que solo adquirirán si los ven en nosotros. Hay sencillos juegos que podemos introducir en la rutina diaria, como incorporar un medidor de agua en la ducha para controlar lo que gastamos. La reutilización del agua que realmente no empleamos (como la primera que sale antes de calentarse) para otras necesidades (regar las plantas, aclarar la vajilla…) puede ser un logro familiar y un motivo de celebración cada vez que el ahorro aumente. Juegos para aprender a reciclar Dibuja con los niños los cuatro tipos de contenedores que hay según el material reciclado: papel y cartón (azul), vidrio (verde), plástico latas y bricks (amarillo) y residuos orgánicos (naranja). Los contenedores se pueden recortar y pegar en un azulejo de la cocina. Alrededor de cada uno de ellos, los niños pueden pegar los objetos que previamente han dibujado y recortado y que pertenecen a cada contenedor: un periódico viejo en el azul, una botella de cristal en el verde, un cartón de leche en el amarillo o la raspa de un pescado en el naranja. Los calcetines viejos son geniales para hacer caballos y serpientes. Hay que rellenarlos de telas inservibles (ropa rota que no se puede donar) o de papel de periódico. La cara se les hace con un rotulador, o recortando los ojos y la boca en cartulina y pegándolos después. Con cajas de embalaje o de cartón que hayan venido del supermercado o de comprar zapatos se pueden construir circuitos laberínticos o pequeñas casitas. Pintar, recortar figuras y pegarlas… las posibilidades son infinitas cuando un niño le echa imaginación. Con botellas de plástico podemos fabricar un juego de bolos. Necesitaremos varias del mismo tamaño. La bola se construye con el papel de plata de envolver los bocadillos. Con las cajas de las porciones de queso podemos fabricar un juego de chapas gigante. Si las decoramos con pinturas de dedos tendremos un bonito resultado. Podemos fabricar un palo de lluvia con una botella de plástico rellena de piedrecitas. Podemos pintarla después para que no se vea el interior. Dos envases de yogur rellenos de piedrecitas con otros dos encima pegados se pueden convertir en unas maracas. Como explicar la ecología a los niños Los niños pueden disfrutar de aprender sobre el reciclaje si se les da información que les interesa pero sin abrumarlos. Si le dices a tu niño de primer grado que sólo el 25 % de cada árbol cortado en realidad termina en el papel, él no podría entender y pierden el interés. Sin embargo, si usted le dice que el reciclaje de productos de papel en el hogar ayuda a salvar a los árboles de ser talados, esto puede inspirarlo para aprender más. A continuación como afrontar el tema del reciclaje con los niños pequeños: Vidrio El vidrio nunca se desgasta, y se puede reciclar una y otra vez. Involucre a su hijo con la historia de cómo el vidrio es fundido para ser reciclados. En primer lugar, se clasifica y se lava, se tritura antes de que se derrita. Entonces se forma de nuevo en nuevos productos. Como siempre que termine en un contenedor de reciclaje en lugar de un relleno sanitario, se puede reutilizar tantas veces como sea necesario. Papel A diferencia del vidrio, el papel puede ser reciclado sólo siete veces. Esto se debe a la longitud de lafibradisminuye cada vez, haciendo el papel más débil. Al reciclar el papel, se tritura, se mezcla con agua y se convierte en pulpa para ser reformado en nuevos productos de papel. Explíquele a su niño que los árboles son importantes para nuestro medio ambiente, ya que ayudan a mantener el aire limpio. En promedio, cada persona utiliza siete árboles cada año en productos de papel. Latas de Aluminio El aluminio es fácil de reciclar, y como el vidrio puede ser reciclado infinidad de veces. Con el reciclaje se puede ahorra suficiente energía para hacer funcionar una TV por tres horas. Se necesitan dos meses para una puede ser reciclada y devuelta a la tienda como un nuevo producto. Plásticos La mayoría de los plásticos se realizan a partir de gas natural doméstico. El plástico es difícil de reciclar debido a los diferentes tipos, que se comportan de manera diferente cuando se reciclan. Algunos plásticos no pueden ser reciclados, y algunos productos hechos de plástico reciclado no se pueden reciclar de nuevo. Si una botella de plástico acaba en un vertedero, se tarda una media de 700 años en descomponerse. Direcciones ecológicas en Internet En Internet podemos encontrar ideas para desarrollar la conciencia ecológica con los niños en casa, programas y actividades en las que participar. http://www.magrama.gob.es/es/ El Ministerio de Medio Ambiente tiene en su página un apartado dedicado a los más pequeños en su «área infantil». http://www.greenpeace.org/espana/es/ Juegos, animaciones e información sobre las campañas de esta ONG y toda la información a nivel mundial sobre el movimiento ecologista. http://www.ecologistasenaccion.org/ Información sobre desastres ecológicos en el territorio español y sobre las campañas de concienciación que esta organización lleva a cabo. http://www.wwf.es/wwf_adena/club_panda/index.cfm El oso panda de Adena y sus amigos luchan por salvar el planeta, y animan a los más pequeños a unirse a su grupo con juegos, concursos etc. ¿Vos hacés alguna actividad "verde" con tus chicos?
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