El agua que sale de los grifos de Tokio no es apta para que la beban los bebés después de que la radiación de la planta nuclear de Fukushima Daiichi, dañada por el terremoto y el posterior tsunami, afectara el suministro de agua en la capital, advirtieron las autoridades.

El agua tiene el doble de radiación considerada segura
.La cantidad de yodo radiactivo en algunas zonas registraba este martes el doble del nivel de considerado apto para el consumo humano.
A los residentes de la prefectura (provincia) de Fukushima, donde se encuentra la planta nuclear, se les pidió que no ingieran algunos vegetales debido a preocupaciones acerca de su contaminación.
Los trabajadores han sido evacuados temporalmente de la planta situada a 240 kilómetros al norte de Tokio luego de que este miércoles se viera salir humo negro del reactor número 3.
Los ingenieros han estado tratando de restablecer el sistema de refrigeración de los reactores y las piscinas de combustible para evitar una liberación importante de radiación, después de que el sismo dejara sin la energía al dispositivo de enfriamiento.
Las autoridades están advirtiendo a las personas que viven en Tokio que no permitan que los bebés menores de un año beban agua del grifo.
Pero las autoridades insisten en que los niños tendrían que beber mucha agua para que les haga algún daño. Además, aclaran que el líquido no presenta un riesgo inmediato para la salud de los demás.