Alimentación
Es imprescindible terminar con la contradicción más fuerte que pesa sobre nuestra sociedad: la abundancia de recursos naturales no puede seguir conviviendo con el hambre y la desnutrición.
Esta contradicción nos obliga a implementar en el corto plazo soluciones institucionalizadas de política alimentaria, mientras coordinamos junto al sector privado las formas para lograr la generación de más y mejor trabajo.
Salud
Debemos abordar la salud de manera integral, desde la etapa de la prevención hasta la del tratamiento de las patologías más complejas.
Para lograrlo, necesitamos construir un sistema público, gratuito y de calidad, conformado por tres niveles de atención articulados: atención primaria, mediana y alta complejidad
Educacción
La educación pública debe estar en el centro de nuestro proyecto de país, vinculada a la producción y al mundo de la investigación.
La educación no puede tener límites: el Estado tiene que garantizar que cada argentino perciba, a lo largo toda su vida, toda la educación que esté dispuesto a recibir.
Vivienda
Nuestros padres y abuelos nos educaron en el sueño de la casa propia, pero la ausencia de políticas habitacionales integrales y las dificultades para acceder a créditos hipotecarios fueron convirtiendo el sueño en una utopía.
Recuperar ese sueño requiere democratizar el derecho a la vivienda, a través de requisitos más flexibles, tasas más bajas y créditos directos.
Trabajo decente
El trabajo decente es motor del desarrollo social y fuente de bienestar y realización individual. Tenemos que generar y promover el trabajo decente, y lo que genera trabajo es la industria.
Por eso, necesitamos refundar una Argentina industrial estrechamente vinculada a la transformación de la producción primaria y a los servicios, que permita agregar valor a la natural riqueza que produce nuestra tierra.
Jubilación digna
El Estado debe saldar la deuda histórica que mantiene con los jubilados, garantizando efectivamente un nivel de ingresos digno, sostenido económicamente en la efectiva movilidad de los haberes, y moralmente en el principio de solidaridad entre generaciones.
Seguridad
La problemática extendida de la inseguridad ciudadana requiere poner en marcha políticas que trabajen simultáneamente sobre sus causas y sobre sus consecuencias.
Debemos enfrentar el delito a través de la perspectiva de la seguridad comunitaria y del fortalecimiento de una institución policial democrática, transparente y altamente profesionalizada; mientras atacamos las causas sociales de la inseguridad con educación y trabajo decente.
Justicia
Tenemos que abordar conjuntamente las dos problemáticas que atacan directamente el funcionamiento del poder judicial: la judicialización generalizada del conflicto y el déficit de recursos humanos.
Porque necesitamos una justicia eficiente y ampliamente legitimada por la ciudadanía a través de nuevas y grandes dosis de confianza.
Medio ambiente sustentable
La cuestión ambiental debe convertirse en una preocupación prioritaria.
El Estado es el principal responsable de resguardar la vida y la salud de cada argentino, garantizando que la generación de energía y el desarrollo productivo no se contrapongan con la preservación de los recursos naturales y la protección de la biodiversidad.
Debemos desarrollar e implementar planes integrales de largo plazo, que aseguren un medio ambiente sustentable para nosotros y para las próximas generaciones.
Inserción de Argentina al mundo
Potenciar la vinculación internacional de nuestro país es clave para afrontar las complejidades de un mundo cada vez más interconectado.
Creemos en una Argentina comprometida con la cooperación y el intercambio; que se nutre de otras experiencias sin renunciar a su propia identidad, y que genera, a partir de ellas, nuevas posibilidades de desarrollo.
Nuestro compromiso
Los grandes temas que tenemos que resolver en nuestro país no pueden esperar. Cada noche que una familia se va a dormir temprano para olvidarse de comer, cada fábrica que cierra, cada guardapolvo que se abandona para no volverse a usar, en definitiva, con cada derecho vulnerado estamos más y más lejos de la Argentina que podemos y debemos construir.
Tenemos la abundancia de la tierra y del agua, la vocación por el trabajo, la infinita capacidad para sobreponernos hasta a los golpes más duros. Y tenemos la obligación, con nosotros y con los que nos siguen, de iniciar ya, ahora mismo, un cambio profundo y sostenido en el tiempo.
Somos casi 40 millones unidos por un destino en común, un destino que vamos a forjar renovando cotidianamente el compromiso de cada uno y cada una con lo que hacemos, con lo que somos y con nuestros sueños. Éste es nuestro compromiso público, ésta es la misión en la que empeñamos nuestra palabra:
- Nos comprometemos a no creer que podemos solos, ni junto a 10, 100, ó 1.000 más; a seguir creyendo y confiando en que los cambios profundos y sostenidos en el tiempo sólo se logran junto a un pueblo que participa.
- Nos comprometemos a seguir dando testimonio de que la política no puede estar nunca al servicio personal, de que necesariamente debe estar al servicio de la gente.
- Nos comprometemos a mantener inamovible nuestra convicción de que en la democracia no hay enemigos, sino compañeros y adversarios. Y de que es imprescindible buscar puntos de conciliación con los adversarios, porque así se construyen las verdaderas políticas de Estado.
- Nos comprometemos a consolidar una república más fuerte en la cual los poderes se controlen unos a otros, y en la que se jerarquice la transparencia y publicidad de las acciones de gobierno.
- Nos comprometemos, por sobre todas las cosas, a seguir luchando y trabajando sin descanso para transformar necesidades en derechos.
Las cosas pueden cambiar para mejor
dijo: