MEDIO AMBIENTE: UNA CARRERA RESPONSABLE
Desde su origen, el Dakar lleva en él una pasión por los grandes espacios y los sitios naturales de excepción. Muy comprometida con el respeto de los lugares que atraviesa, la organización del rally busca en permanencia medios de atenuar su impacto sobre el medio ambiente. Por eso mismo, este año, se solicitó una segunda huella de carbono.
Dakar 2007 versus Dakar 2010
Preocupados desde hace varios años por conocer con precisión el impacto ambiental e intentar controlarlo, el Dakar se inscribió en la conducta de la huella de carbono, que se realizó por primera vez sobre la base de los datos de la edición 2007, que se desarrollaba en el continente africano, con la largada en Lisboa.
Tres años más tarde, las circunstancias geopolíticas llevaron al Dakar a desplazarse a América del Sur. Las nuevas obligaciones de organización y las diferencias de modo de vida observadas en los países de acogida invitaban en ese momento a reevaluar el impacto del rally en materia de emisiones de gas con efecto invernadero. Se solicitó entonces un estudio según los mismos criterios, para imaginar pistas de reducción de las emisiones y/o encontrar soluciones de compensación1. Las enseñanzas principales obtenidas tras el análisis de las cifras permiten situar con precisión al Dakar frente a sus responsabilidades:
El total de emisiones de gas con efecto invernadero evaluado para la edición 2010 del Dakar es de 42800 t.eq.CO2.
La mayor parte del aumento se debe a la parte “público”, es decir al desplazamiento de numerosos espectadores sudamericanos: el 22 % del total en el 2007 contra el 48 % en el 2010.
Las emisiones que dependen del perímetro “Rally”, que agrupa a la organización (viajes de reconocimiento, etc.), a los competidores (combustible, etc.) y la logística en torno a la carrera representan 15 500 t.eq.CO2.
La comparación con otros eventos deportivos de envergadura internacional también es instructiva. El Mundial de fútbol de 2010, que totalizó 2 700 000 t.eq.CO2, muestra un balance de 900 000 t.eq.CO2 restando los perímetros de “público”. Las emisiones generadas por una sola jornada de competencia en Sudáfrica representan entonces 1,4 veces la integralidad de las emisiones durante la edición 2010 del Dakar (21 400 t.eq.CO2 fuera del público).
Compensar las emisiones: el proyecto Madre de Dios
Después de haber enumerado y lanzado las reducciones de emisiones factibles para la organización del rally, se realizó un trabajo para encontrar la forma más coherente de compensar la huella de carbono del Dakar. En un primer tiempo, el objetivo consistió en financiar un proyecto de compensación de reemisiones de gas con efecto invernadero con un presupuesto de 105 000 €. El estudio de las distintas opciones finalizó con un compromiso con el proyecto Madre de Dios, que se concentra en el encauzamiento del fenómeno de deforestación, en torno a la construcción de la ruta transoceánica que atraviesa la selva tropical, en el Amazonas peruano.
Este proyecto de reducción de las emisiones, piloteado por la ONG Greenoxx está basado en la protección de la biodiversidad e implica directamente a las comunidades locales. Por su intermedio se realizan particularmente acciones de control de la deforestación ilegal, y del desarrollo de fuentes de ingresos alternativos que garanticen la gestión durable de los bosques.
El proyecto Madre de Dios fue validado según los criterios del Standard CCB (Climate, Community et Biodiversity Alliance) que validan su durabilidad social y ambiental. Un proceder reforzado por el hecho que el proyecto obtuvo el estatuto máximo en el Standard: CCB Gold. El proceso también está sostenido por ONG internacionales tales como WWF, CESVI, ProNaturaleza y AIDER.
A falta de este proyecto, son 119.539 hectáreas de selva que se destruirían en el curso de los próximos diez años.
UN RECORRIDO CONCERTADO
Desde siempre, en la preparación del recorrido, el Dakar aporta un cuidado especial para la preservación de ciertos sitios considerados como sensibles. Para asegurarse la coherencia del trazado, fue necesaria una colaboración estrecha entre los equipos del rally y los servicios concernientes en cuestiones ambientales y patrimoniales dentro de las autoridades argentinas y chilenas.
Los organizadores del Dakar quisieron hacer intercambios regulares con las autoridades gubernamentales, desde los primeros proyectos de recorrido hasta llegar al trazado detallado y definitivo de las etapas. En Argentina, se consultó al Ministerio del Medio ambiente y a los servicios de cada provincia por donde pasa la competencia. En Chile, los principales interlocutores fueron el CMN (Consejo de Monumentos Nacionales), la CONAMA (Comisión Nacional del Medio Ambiente), la CONAF (Corporación Nacional Forestal de Chile) y la CONADI (Corporación Nacional de Desarrollo Indígena).
En las distintas hojas de ruta enviadas, estas instancias pudieron formular observaciones, aportar enmiendas, y por primera vez en este año, se invitó a representantes de dichas estructuras especializadas a que participen a los reconocimientos del recorrido para asegurarse en el terreno que el paso del rally no afectaría el patrocinio natural y arqueológico. Al término del proceso, se solicitó la validación del recorrido para garantizar que la carrera se desarrollará respetando las zonas sensibles.
BIVOUACS LIMPIOS
El Dakar es, diariamente, una comunidad de más de 2500 personas que se desplaza de ciudad en ciudad. El desafío logístico que consiste a alimentar, instalar y brindar entre otras cosas electricidad, continua hasta después de la partida. Las reglas de convivencia exigen a los organizadores dejar limpios los sitios de acogida. Esto significa un trabajo de recolección de residuos que comienza cuando los competidores retoman la pista. A partir de ese momento, el Dakar se compromete a recolectar diariamente todos los residuos, que serán evacuados por las municipalidades hacia los vertederos que permiten asegurar el tratamiento dentro de las mejores condiciones. Para los residuos considerados como nocivos (aceite, baterías, etc.), se solicitó a empresas especializadas. Por otra parte, el departamento Residuos Peligrosos, que depende del Ministerio argentino del Medio ambiente, realizó una evaluación basada en el estado diario del lugar sobre los sitios del rally en el 2009 y en el 2010, y saluda los esfuerzos realizados en materia de tratamiento de los residuos.
bueno.... en realidad si
Una nueva edición del rally Dakar está en marcha. En esta oportunidad la OTTA S.A. y la ASO (Amaury Sport Organisation) afirman que el Dakar 2011 será una “carrera responsable”…
Sí, será responsable de afectar el medioambiente natural y cultural, la vida y la memoria que hacen a nuestro país. Las evaluaciones de impacto ambiental, que la ASO dice haber realizado, no se han hecho públicas. En el site del Dakar solo se hace referencia a las emisiones de CO2, nada se dice de los daños sobre la vida salvaje, el ganado doméstico, las vidas humanas, las geoformas y demás elementos que hacen a los distintos ambientes que atravesará el Dakar 2011. Las evaluaciones de impacto arqueológico han de ser, seguramente, pobrísimas; una mera formalidad sin ninguna utilidad a los fines de tomar medidas que aseguren la protección del patrimonio arqueológico. Una de las características de la carrera es la de presentar tramos de la misma que son secretos, revelados solo al momento de su realización; así la ASO impone un trazado que siendo desconocido por las autoridades provinciales impide que las provincias puedan realizar estudios de impacto ambiental y arqueológico que resultaran realmente eficaces a los fines de determinar los recorridos que implicarían un menor impacto sobre el ambiente natural y cultural; si esto en realidad fuera posible.
La totalidad del territorio argentino es un reservorio arqueológico que abarca desde el año 10.000 hasta las manifestaciones de la conquista incaica 500 años atrás, reservorio que será destruido por el paso del Dakar 2011 con la consiguiente pérdida irreparable del registro arqueológico que contiene la memoria de nuestro pasado. El itinerario 2011 del Dakar, al igual que en sus ediciones previas, recorrerá áreas riquísimas en vestigios arqueológicos; algunos de ellos ya estudiados y puestos en valor. Otras áreas, aún sin prospectar y estudiar en profundidad, representaran el mayor daño ya que el patrimonio arqueológico, una vez destruido, es irrecuperable. Bajo las ruedas del Dakar la información contenida en el registro arqueológico, una vez destruido su contexto, se perderá para siempre.
La carrera afectará provincias como Córdoba, Santiago del Estero, Catamarca, Salta, San Juan , La Rioja, Tucumán, Jujuy. Áreas de expansión de culturas como Ambato, Aguada, La Ciénaga, Santa María, Vaquerías, Doncellas, La Isla, Alfarcito cuyos restos arqueológicos serán afectados por el Dakar.
El defensor del Pueblo de la Nación solicitó a las autoridades de todas las provincias que cumplan de manera estricta los procedimientos que garantizan la enmienda de cualquier tipo de daño ecológico. Pero…¿Se puede enmendar el daño ambiental? ¿Y el daño sobre el patrimonio arqueológico? ¿Se puede recuperar lo que ha sido destruido, la vida cercenada, la memoria para siempre perdida?
es linda la carrera, pero por algo la hacen aca, no tenemos una secretaria medioambiental creíble y los europeos no piensan hacer bosta su territorio. A la larga nos vamos a quedar sin turismo