Ídolos destruidos por las drogas y el alcohol
Los excesos se han cobrado las vidas de muchas de las grandes estrellas de la música
Amy Winehouse vuelve a ser noticia no por su música si no por sus peligrosos hábitos de vida. La artista británica ha suspendido su gira europea tras un desastroso concierto en Belgrado, en el que apenas se mantenía en pie y no acertaba a seguir las canciones. Los problemas con el acohol y las drogas están pasando una seria factura a Winehouse, quien en caso de no recuperarse, podría tener el triste final de estrellas musicales como Elvis Presley, Jimi Hendrix o Jim Morrison.
Jimi Hendrix
La manera de morir del revolucionario guitarrista afroamericano ha pasado tristemente a la historia del rock como uno de los fallecimientos más comunes en los músicos que han llevado a gala el estilo de vida excesivo de alcohol y drogas del rock n' roll. Hendrix se asfixió, ahogado en su propio vómito, tras una borrachera, aunque las circunstancias de su muerte siempre han estado rodeadas de cierto misterio y contradicciones.
Elvis Presley
Tras unos decadentes años que le vieron ganar muchísimo peso y convertirse en una caricatura del gran intérprete que había sido, el Rey del Rock falleció de un infarto la mañana del 16 de agosto de 1977. Su organismo no pudo soportar su adicción a las pastillas y la comida basura. Tenía sólo 42 años.
Janis Joplin
Siempre pegada a una botella, Janis fue el ejemplo de los excesos de las estrellas de rock de la era hippie que la adoptó como icono. Murió por causa de una sobredosis de heroina combinada con los efectos del alcohol en el hotel en el que se alojaba en Los Angeles, el 4 de octubre de 1970. Tres días antes había grabado el histórico 'Mercedes Benz' y una canción de cumpleaños para John Lennon que al ex-Beatle le llegó ya fallecida Janis. Tenía 27 años.
Bon Scott
Al socarrón y bromista cantante de AC/DC le pudo su adicción alcohólica. Tras una noche de borrachera en Londres, su compañero de copas le dejó durmiendo en su coche, aparcado en Overhill Road, al sur de la ciudad. Scott amaneció muerto a sus 33 años el 19 de febrero de 1980, unos dicen que por la propia intoxicación etílica, otros que ahogado en su propio vómito. Tras reponerse del golpe, AC/DC siguieron adelante, siendo su siguiente álbum, 'Back in Black', no solo un luto por Scott, sino también el disco más vendido de su carrera.
Brian Jones
El que fuera guitarrista y líder en la sombra de los primeros años de los Rolling Stones también fue el que llevó hasta las últimas circunstancias el mito de 'sexo, drogas y rock n' roll' que siempre ha rodeado a la banda y al que sorprendentemente Keith Richards ha sobrevivido. Después de abandonar el grupo por diferencias artísticas, Jones sucumbió a sus excesos y se ahogó en la piscina de su mansión de Hartfield, Sussex, el 3 de julio de 1969.
Chet Baker
Baker fue uno de los pilares fundamentales del jazz americano, como trompetista y también en su faceta de cantante. Pero su temprana adición a la heroína marcó el resto de su vida, sumiéndole en incontables problemas de salud y dinero. Entre los 70 y los 80 comenzó una tímida recuperación, pero de nuevo las drogas le jugaron una mala pasada: en mayo de 1988 caía hacía su muerte desde su habitación, en el segundo piso de un hotel de Amsterdam.
Michael Hutchence
El 22 de noviembre de 1997, el cuerpo del que fuera cantante de la banda australiana INXS apareció muerto en la habitación del hotel Ritz de Sydney. Se había ahorcado con un cinturón. El suicidio fue la causa apuntada para el fallecimiento, aunque otras voces claman que se asfixió mientras practicaba el ahogo voluntario durante unas prácticas sexuales. Tenía 37 años.
Jim Morrison
El polémico cantante de los Doors resumió a la perfección el lema 'sexo, drogas y rock n' roll' y terminó sucumbiendo a su propia espiral de excesos a los 27 años, concretamente un 3 de julio de 1971, cuando apareció muerto en la bañera de su apartamento parisino. La ausencia de una autopsia oficial del cuerpo del cantante ha llevado a diferentes teorías sobre su muerte que solo han conseguido aumentar aún más su leyenda.
Gil Scott-Heron
Cantante, escritor, poeta y, ante todo, creador. Scott-Heron fue un maestro del 'spoken word', además de pionero del rap gracias a temas imprescindibles como 'The Revolution Will Not Be Televised'. Por desgracia, sus abusos con la heroína le hicieron contraer el SIDA, por culpa del cual fallecía en Nueva York el pasado mes de mayo.
John Bonham
Famoso por su comportamiento salvaje dentro y fuera del escenario, el batería de Led Zeppelin murió a los 32 años de edad el 25 de septiembre de 1980, víctima de una de sus salvajes 'hazañas': beberse cerca de 40 vasos de vodka en menos de doce horas. Tras tal ingesta, Bonham se fue a la cama y nunca se despertó. Led Zeppelin decidieron poner fin al grupo a causa de su muerte.
Keith Moon
Considerado como uno de los mejores baterías de la historia, Moon fue una de las claves del éxito de The Who, pero también una de sus mayores lacras. Este genio llevaba un estilo de vida salvaje, caracterizado por los mayores excesos etílicos y de estupefacientes. El 7 de septiembre de 1978 Keith fallecía al tomar una dosis excesiva de pastillas para combatir su alcoholismo.
Sid Vicious
Apodado 'vicioso' y sin absolutamente ninguna noción musical (sus compañeros le apagaban el instrumento en los conciertos), Sid Vicious fue el punk llevado a sus últimos extremos y hecho carne. Un auténtico descerebrado, los Sex Pistols le sumaron a sus filas únicamente por su facilidad para el escándalo, y la jugada les salió redonda. Con una especial fijación por la automutilación escénica y una tendencia desmadrada a los abusos de drogas, Sid murió a los 22 años de una sobredosis de heroína pura en un 80%. Fue el 2 de febrero de 1979, después de haber sido acusado del asesinato de su novia, Nancy Sprungen, una 'groupie' yonqui y sin ley como él.
Enrique Urquijo
Tímido y melancólico, Enrique Urquijo fue cronista del lado más emotivo y personal de la Movida. El fundador de Los Secretos nos regaló canciones hechas con el corazón, y que reflejaban su turbulenta vida, en la que nunca estuvo a gusto del todo. El final de Enrique fue tan triste como sus composiciones: fue encontrado muerto por sobredosis de heroína en un portal del madrileño barrio de Malasaña.
Pepe Risi
Guitarrista y fundador de Burning, Pepe encarnó la esencia del rock español dentro y fuera del escenario, con un estilo de vida que le pasaría factura en 1997, al fallecer de complicaciones provocadas por su abuso de las drogas. Diez años antes Toño Martín, primer vocalista de la banda, moría por una sobredosis de heroína.
Antonio Vega
La intimidad que tranpiraban las canciones de Antonio Vega le ganaron el afecto del público, tanto con su banda, Nacha Pop, como en su carrera en solitario. Antonio tenía un rico mundo interior, lleno de sombras que le mantenían enganchado a las drogas. Su salud se deterioró cada vez más, y en 2009 fallecía en Madrid a causa de una neumonía.