Suele decirse que la mujer argentina es la más bella del mundo. Pero: ¿Quién lo dice? ¿Quién ha recorrido todo el globo, comparando mujeres de 40 o niñas de 15, y con qué criterio estético? A mi juicio, es la típica afirmación caprichosa de personas que -como toda formación estética- suman algunos vistazos a la revistas de famosos. Sin embargo, algo hay: las porteñas, las rosarinas, las cordobesas, se destacan porque quieren gustar. En un alto porcentaje se depilan, se tiñen el pelo, se operan los pechos para mejorar sus formas, practican yoga o stretching. O sea: el valor imperante es la coquetería.

