Los vendedores de las pulseras magnéticas del sello Power Balance, están de parabienes. Tras arrasar en Europa, la moda que se hizo célebre por este brevísimo adminículo de silicona con frecuencias grabadas que, según dicen, tiene el poder de curar dolores, estrés y fatiga encierra un engaño que representa el 700% de margen para toda la cadena comercial.
Con un valor que oscila entre $150 y $160 y la premisa del envío gratis a todo el país, para promocionar su producto, el sitio de Power Balance Argentina asegura en sus fundamentos que "el cuerpo humano está formado por células que mantienen una actividad físico-mecánica y química, pero también eléctrica. Todas estas cargas eléctricas, presentes en todas las células y en todos los órganos, generan campos magnéticos. Estos campos electromagnéticos parecen formar una primera barrera de protección en torno a la célula que la mantiene protegida". Es un adminículo elegido por empresarios y deportistas, como ya contó ON24.
La explicación para vender la Power Balance como un producto desarrollado por y para atletas es el de una pulsera que encierra una frecuencia en sí, almacenada en un medio (el holograma que lleva impreso), que tiene la propiedad de restaurar el equilibrio electromagnético de tu cuerpo "aislando a cada célula viva de los factores externos que le impiden funcionar al 100% de sus capacidades".
No fue fácil, pero ON24 encontró un distribuidor mayorista honesto que reveló el valor de cada unidad suelta: $2. Éste le vende la pulsera milagrosa ya empaquetada en su cajita individual a cada comerciante a $20. El mayorista importador pidió anonimato, entre risas.
Pero la cadena de cargos que suman en cascada se reproduce hasta llegar al consumidor. En el mercado local, ON24 la encontró a $40. El comerciante, que opera en una galería clásica de la ciudad, admitió que "no se anima" a venderla a ese valor y que ni desconfía ni cree en las propiedades del producto. "La gente la lleva, crea o no. Es más por una moda", dijo a ON24.
Vía internet, a través de la comercializadora más popular, a precios que oscilan entre $70 y 150 más gastos de envío. En las tiendas de deportes, llega a costar $160 pesos al consumidor. Del precio que el comerciante paga al distribuidor (20) al precio que tiene para el consumidor final (160), hay un margen de 700%.
El sistema Power Balance, que en España llegó a costar unos 35 euros en farmacias, tiendas de deportes, establecimientos físicos de la marca o en su página web, ya fue penado económicamente. En Australia, se obligó a la compañía a poner un comunicado en su página web en el que admite que "no hay evidencias científicas" que prueben los efectos beneficiosos para la salud que reivindica la firma.
Volviendo a la península ibérica, la Junta de Andalucía multó en noviembre con 15.000 euros a Power Balance España por "una falta grave de publicidad engañosa" en la comercialización de sus pulseras. Esta sanción llegó tras la denuncia de la organización Facua-Consumidores en abril de 2010 contra Power Balance, ante las autoridades de Consumo y Salud Pública de la Junta.
Por si fuera poco, en enero, el diario El País de Madrid publicó los resultados de un estudio elaborado en la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad Politécnica de Madrid en el que se advierte que las pulseras Power Balance no tienen efecto alguno sobre nuestro equilibrio ni producen siquiera un efecto "placebo".
A todas luces un milagro, pero económico. Un modelo de negocios redondo basado en una banda de goma fabricada en China, que lleva la cara de deportistas estadounidenses como Shaquille O´ Neal a promocionarlo y a sus creadores a reunir pingües ganancias alrededor del mundo.
http://www.on24.com.ar/nota.aspx?idNot=43310&utm_source=notanewsletter&utm_medium=mail&utm_campaign=lecturanewsletter