Tras haberse vaciado de líquido el circuito de refrigeración, la pareja de Hyundai tenía que buscar alternativas para poder rellenar y ponerse de nuevo en camino para la asistencia. Lo que en otras cosas se ha solucionado gracias a un riachuelo cercano o una fuente, hoy Nicolas Gilsoul ha enmendado la plana gracias a una cerveza Corona (big size por el tamaño de la botella que se puede ver en la imagen de Colin Clark) que le habría facilitado uno de los aficionados, aunque no se ha podido confirmar su procedencia. Y no precisamente se la han bebido para olvidar las penas.
Thierry Neuville
El copiloto de Neuville ha rellenado el circuito con la cerveza y tras retirar el parachoques delantero para facilitar el flujo de aire se han puesto en camino hacia el parque de asistencia final dónde han llegado dentro del tiempo que tenían indicado. El equipo, que al igual que todos los aficionados y medios de información se encontraba a la espera de ver si podría terminar o no la pareja belga, estallaba de alegría al ver el Hyundai i20 WRC aparecer, festejándolo como si de una victoria se tratara. Afortunadamente, tanto el motor como el circuito de refrigeración han aguantado un liquido que no es el ideal para estos casos.
En cuanto al rendimiento del coche y de sus pilotos, podemos decir que el podio ha dado más brillo a un fin de semana que no ha dejado ni frio ni calor en cuanto a las sensaciones sobre Hyundai. De no ser por los numerosos errores de sus rivales, los 5 minutos y medio de diferencia con los que ha llegado Neuville con el ganador final del rally, Sébastien Ogier, se antojan demasiados para hablar de un gran rally, pero obviamente no se le puede quitar el merito de terminar en una prueba en la que salvo él y los dos Volkswagen, nadie se ha librado de los accidentes.
La fiabilidad es otro tema a parte ya que además de los problemas con el anti-lag, los de frenos, potencia y de diferencial, tenemos que sumar este fallo del radiador en la última especial. Pero de eso ya hablaremos en nuestro habitual resumen de “la semana después del rally”. Veremos si Corona, patrocinador del Rally de México y un gran refrigerio (sólo apto para mayores de edad) si le añadimos algo de tequila y lima, sabe sacar partido de esta promoción indirecta de su producto.
Thierry Neuville
El copiloto de Neuville ha rellenado el circuito con la cerveza y tras retirar el parachoques delantero para facilitar el flujo de aire se han puesto en camino hacia el parque de asistencia final dónde han llegado dentro del tiempo que tenían indicado. El equipo, que al igual que todos los aficionados y medios de información se encontraba a la espera de ver si podría terminar o no la pareja belga, estallaba de alegría al ver el Hyundai i20 WRC aparecer, festejándolo como si de una victoria se tratara. Afortunadamente, tanto el motor como el circuito de refrigeración han aguantado un liquido que no es el ideal para estos casos.
En cuanto al rendimiento del coche y de sus pilotos, podemos decir que el podio ha dado más brillo a un fin de semana que no ha dejado ni frio ni calor en cuanto a las sensaciones sobre Hyundai. De no ser por los numerosos errores de sus rivales, los 5 minutos y medio de diferencia con los que ha llegado Neuville con el ganador final del rally, Sébastien Ogier, se antojan demasiados para hablar de un gran rally, pero obviamente no se le puede quitar el merito de terminar en una prueba en la que salvo él y los dos Volkswagen, nadie se ha librado de los accidentes.
La fiabilidad es otro tema a parte ya que además de los problemas con el anti-lag, los de frenos, potencia y de diferencial, tenemos que sumar este fallo del radiador en la última especial. Pero de eso ya hablaremos en nuestro habitual resumen de “la semana después del rally”. Veremos si Corona, patrocinador del Rally de México y un gran refrigerio (sólo apto para mayores de edad) si le añadimos algo de tequila y lima, sabe sacar partido de esta promoción indirecta de su producto.
