Uno de los elementos que más usamos en nuestro auto también puede ser un toque especial.
La palanca de cambios es, luego del volante y los pedales, uno de los elementos con los que más interactuamos en nuestro auto, sobretodo si se trata de una transmisión manual. Generalmente su formato pasa desapercibido, ya que el diseño y concepción es más funcional que estético. Por suerte, varias veces tenemos sorpresas por parte de las automotrices, con formas extrañas (a veces feas y a veces bellas) pero siempre originales.
10 - Palanca de parrilla abierta de Ferrari
Este es un elemento distintivo típico de los Ferrraris con caja manual, aunque también fue adoptado por algunos Lamborghinis o el R8 de Audi. A primera vista podemos decir que estamos ante una caja de cambios común y corriente, pero el hecho de que la guía esté a la vista resulta bastante especial. Este esquema proviene de los vehículos de Fórmula 1 clásicos con caja manual, donde la selectora servía de guía al piloto para ayudarlo a colocar correctamente el cambio. Una función muy importante, ya que de cometer un error se terminaba la carrera.
9 - Palanca Ford Mustang Shelby GT500
Subirse a este Muscle Car moderno y encontrarse con un elemento tan vintage es indudablemente adorable. Los estadounidenses supieron hacer valer la historia del Shelby GT500 al dotarlo de una “bolita” blanca con el diagrama de cambios y dos bandas negras, dándole un toque clásico a esta bestia de 662 Hp y que hace juego con las líneas Le Mans en el cofre y todo el atuendo agresivo del impresionante deportivo americano.
8 - Palanca de Volkswagen Golf GTI
Se puede decir que el Volkswagen Golf es uno de los principales responsables de poner de moda a los hatchbacks deportivos en Europa. Y qué mejor que la palanca de tu auto te hable del mismo; acá nos encontramos con una singular terminación en la versión GTI, que imita las pequeñas concavidades de una pelota de golf. Este diseño puede ser encontrado en varias generaciones del Volkswagen Golf, tanto en cajas manuales como en las automáticas DSG.
7 - Palanca Nissan LEAF
El auto 100% eléctrico de la firma japonesa ya lo pudimos probar en México. Su aspecto interior se ve y se siente como un auto normal, pero todo cambia cuando nos enfrentamos a la simpática palanquita con detalles azules muy similar a un joystick, que nos da las mismas opciones que cualquier caja automática, con la excepción de que este vehículo no tiene cambios, sino una simple reductora. Luce elegante, sin duda futurista y le da un toque diferente a este auto que ha causado tanto revuelo en el mundo.
6 - Palanca Hurst “T” Shifter
Si manejabas durante las décadas del 60 ó 70 y tenías una de estas palancas en tu auto, era sinónimo de que ibas rápido. Hurst fabrica piezas de alto desempeño desde 1958, equipando desde ese entonces a los modelos más destacados de las marcas, especialmente Muscle Cars. Uno de sus diseños más populares es la palanca en “T”, que oficiaba como una especie de manubrio para pasar los cambios con fuerza, como lo exigen muchos de estos autos. Tal fue el éxito de la marca, que varios modelos recibieron versiones especialmente diseñadas, como el Hurst Challenger, el Hurst Viper y el Hurst Camaro. Actualmente Hurst provee equipamiento para varias categorías del automovilismo, entre la que se destacan las carreras de cuarto de milla.
5 - Palanca Mercedes-Benz SLR McLaren
Preparen, apunten… ¡Fuego! El sueño de tener un avión caza en tus manos se materializa con el SLR, un modelo extremo de la casa alemana Mercedes-Benz concebido junto a la firma inglesa McLaren. La palanca de cambios (que acciona a una caja automática de cinco velocidades con tres modos manuales) tiene la particularidad de poseer en su parte superior, el botón para encender el motor, protegido por una tapa de metal, como si se tratase de un dispositivo de seguridad para el disparo de misiles en un avión caza
4 - Perilla del Jaguar XF
Este modelo que comenzó a producirse en 2008, cuenta con una espectacular carta de presentación cuando se enciende el motor, ya que la perilla encargada de seleccionar el tipo de marcha en la caja automática emerge desde la consola central al momento del arranque. ¿Sirve de algo que esté oculta? ¿Me cambia la vida tener una perilla robotizada? No, pero es el típico juguete mecánico que les encanta a los que se compran un vehículo costoso… y ¡a nosotros también!
3 - Palanca de Spyker C8
El superdeportivo holandés toma su filosofía estética del mundo de la aeronáutica clásica, utilizando en grandes cantidades materiales como aluminio, acero y cuero. El interior es objeto de una constante polémica donde no hay lugar para un punto medio: lo amas o lo odias. Pero por otro lado, la palanca de cambios es un objeto aparte; montada sobre una gran barra de acero que atraviesa el habitáculo, nos permite realizar los cambios como en cualquier caja manual, con la diferencia que tenemos a la vista su punto de apoyo. Una solución muy original que definitivamente le da el toque distintivo tan buscado en este tipo de autos.
2 - Palanca del Porsche Carrera GT
Este vehículo se volvió tristemente célebre durante el año pasado al ser el último auto al que se subió el actor Paul Walker, que falleció cuando su amigo Roger Rodas perdió el control y se estrelló contra un poste mientras circulaba a 160 km/h en una vía pública. Antes de que esto ocurriera, el Porsche Carrera GT ya era famoso por sus prestaciones, estética y por la curiosa ubicación de su palanca de cambios. La misma se encuentra en la consola central, en una posición llamativamente elevada. Además, su construcción llama mucho la atención, ya que se trata de una “bolita” de madera insertada en una base de aluminio pulido, una combinación muy hermosa que además es la conexión con el mítico auto de carreras, el Porsche 917 y la carrera de las 24 horas de Le Mans.
1 - Palanca Pagani Huayra
Su constructor, Horacio Pagani, bautizó al sucesor del Zonda con el nombre del dios del viento de los indios Aymara, haciéndole un justo honor a las leyendas con un bólido que acaricia el aire mientras lo corta velozmente. La extravagancia exterior continúa puertas adentro, (al igual que con su predecesor) con un interior de estilo barroco/steampunk en donde abundan los materiales nobles y donde reside una de la palancas más curiosas, con un mecanismo abierto que nos deja ver las 67 piezas en acción. Sin embargo, una de las mayores particularidades de esta palanca es su redundancia, ya que la función del cambio de velocidad de la caja secuencial también puede operarse desde las paletas detrás del volante.
Mención especial - 2CV/R4/Willys/Imperial
Son cuatro palancas muy especiales, tanto la del Citroën 2CV, como la del Renault 4 salen desde el tablero, con un esquema que garantizaba la operación solo por parte de un conocedor del modelo -una medida de seguridad muy efectiva ya que no cualquiera se podía llevar tu auto. Por otro lado, el clásico Jeep Willys posee varias palancas, una para los cambios, otra para la reductora y otra más para acoplar la tracción integral. Un caso aparte es el del Chrysler Imperial, que se destacó (además de por su horrible volante) por poseer una caja automática accionada por botones, una idea muy original pero no tan estética. Mismo concepto lo vemos ahora aplicado en el nuevo Lincoln MKZ.