Todo jugador con al menos 10 años en esto tiene un buen montón de cartuchos y CD o DVDs acumulados en una librería. Es algo normal: el entretenimiento, como el saber, ocupan un lugar. Y en cierto modo, pensamos que poniéndolo en una librería, en su caja, colocado, ordenado, va a estar así para siempre, dispuesto a recibir nuestro amor desde la distancia o jugándolo. Desgraciadamente, tenemos que irnos haciendo a la idea de que no es así.
The Atlantic, en colaboración con la Librería del Congreso de EEUU, han destapado una verdad tan incómoda que muchos nos negamos a ver: los videojuegos no nos van a durar para siempre a menos que los conservemos en una condiciones óptimas que ni tan siquiera son fijas y que no solo son diferentes entre soportes (cintas, y cientos de cartuchos, CDs, DVDs, Blurays...) sino que hasta entre cada tipo de soporte hay variedades.
En este caso, el artículo se centra en los CDs y en lo difícil que es saber cómo conservarlos. Es curioso que escribir sobre ellos sea tan dañino o que cualquier mínimo arañazo acelere el proceso de envejecimiento, pero lo más indignante es saber que hay CDs de música de 1984 que ya no se pueden escuchar. Imaginad que dentro de 10 años, vuestro Final Fantasy VII no funciona.
A mi, lo que todo esto me plantea, es una sencilla pregunta: ¿es el formato digital una buena o mala idea? Porque aunque se te borren las partidas y pierdas el disco, tener un juego en Steam es algo, en principio, más permanente que tener un CD que se está oxidando cada día que pasa o un cartucho cuyo cobre se va carcomiendo.
¿Quizá deberíamos empezar a buscar formatos más duraderos? ¿Cómo adaptar ahí juegos que ni tan siquiera existen en formato digital? En serio: deberíamos empezar a plantearnos estas cosas y a buscar soluciones reales porque, ahora mismo, volver a comprar en digital un juego que tengo en cartucho parece hasta una buena idea.
Manipulación correcta , Consejos para cuidar nuestros tesoros (videojuegos)
En primer lugar, vamos a centrarnos en los juegos en soporte óptico. Es muy sencillo que los CD y DVD se arañen, por lo que siempre debemos guardarlos en sus estuches. Jamás de los jamases se nos ocurra mover una consola mientras esté leyendo un disco, pues la lente de cristal se encargará de hacer unos preciosos y perfectos surcos que convertirán vuestro juego en un posavasos. En cuanto a los discos Bluray, es bastante difícil arañarlos, pero pueden surgir los más absurdos accidentes, así que aún así, cuidado.
Es aconsejable remover etiquetas o pegatinas que se hayan colocado en la parte serigrafiada del disco: cabe la posibilidad de que se desprendan y atasquen el lector de la consola. Si tenéis que limpiar un disco, usad una gamuza microfina, como las que se emplean para gafas, mojada en agua y con jabón. Frotad del centro del disco hacia afuera en línea recta.
Hay gente que habla del método de la pasta de dientes para reparar arañazos, pero a fin de cuentas, no deja de ser otra forma de limpiar el disco: si tenéis un juego rayado y la consola no lo lee, lo suyo es ir a una tienda donde pulan discos de manera profesional, y ojo, no se pueden dar más de tres pulidos a un juego, ya que esta técnica lo que hace es nivelar la capa de protección erosionándola hasta hacerla más uniforme y el lector pueda leerla de manera contínua.
Y atención, que la capa superior, donde va la serigrafía, también es muy importante conservarla libre de arañazos: los datos del disco van contenidos entre esa capa y la inferior.
Bueno básicamente, esas son las recomendaciones que os podemos impartir desde aquí para juegos en ese soporte. Ahora vamos con los cartuchos, que son tema aparte. Los filos de estos juegos no se deben tocar con los dedos, como apuntan muchas instrucciones, más que nada, para no acumular suciedad y que el contacto con el conector de la consola sea perfecto (aunque ojo, el desgaste físico es inevitable con el paso de los años) Sin embargo, si los juegos no han estado en su funda protectora o han acumulado suciedad, veremos que no funcionan.
Ordenados y limpios para que los disfrutemos nosotros ,nuestros hijos y hasta los nietos porque no
La solución es sencilla. Basta con usar un bastoncillo de los oídos impregnado de alcohol, el cual frotaremos por el filo. Repetiremos la operación hasta que el bastoncillo salga sin suciedad. Hay gente que emplea trozos de cartón mojados en alcohol o frota con gomas de borrar blandas: son métodos también válidos, pero suele ser más efectivo y sencillo el primero que os he relatado. Por supuesto, antes de poner el juego en la consola, debéis dejar que se haya secado perfectamente, de lo contrario la consola sufrirá un cortocircuito.
Nota: bueno espero que estos consejitos que encontre ,les sirvan a todos para conservar sus tesoros por muchosss años.....ah comenten si conocen mas trucos....sus compañeros y yo se los agradeceremos.
Gracias por pasar