Esta semana pasa por nuestras manos el Volkswagen Golf GTD, la variante deportiva a gasóleo del compacto de referencia en el mercado: el Volkswagen Golf. Hablar de siglas GTD quizás no añada tanta historia como sí lo hacen las siglas GTI, pero las referencias con el paso del tiempo están ahí de todos modos para hacernos una idea de qué es lo que esperamos de este compacto.
El Volkswagen Golf GTD defiende de forma soberbia la visión de evolución con la que la séptima generación del Volkswagen Golf fue presentada en sociedad. Los valores más absolutos del Golf siguen manteniéndose intactos en este nuevo Golf GTD: práctico, neutro, sobrio, equilibrado… sin embargo me atrevo a considerar que el plano dinámico es el que ha visto un mayor salto cualitativo gracias a determinados puntos que han sabido madurar o dejar paso a nuevas soluciones.
Volkswagen Golf GTD, ¿A la sombra del GTI?
No es de extrañar que la pregunta que más domina las opiniones respecto al Volkswagen Golf GTD tengan que ver con su comparación directa con su homólogo movido por gasolina, el Volkswagen Golf GTI. Es difícil ofrecer una respuesta absoluta sin brindar matices, pues realmente el GTD ha aprendido mucho del GTI en esta última evolución.
Las diferencias existen en diferentes apartados, que quede claro, y pese a que esto no se trata de una comparativa, es imposible obviar que el Volkswagen Golf GTI es uno de los rivales más directos del Golf GTD a poco que el uso del gasóleo no sea nuestra máxima prioridad. Optar por el Volkswagen Golf GTD es la respuesta de clientes que buscan una mecánica TDI muy avanzada en su forma de trabajar, capaz de rendir por encima de las expectativas y hasta ofrecer un sonido sugerente si escogemos según que opciones del catálogo de extras.
El “look” del Volkswagen Golf GTD apenas difiere del Volkswagen Golf GTI, un punto donde el GTD ha ganado enteros y en el que los profanos se las verán y desearán para hallar las diferencias. Tapicería de cuadros exclusiva con costuras en gris y negro frente al rojo del GTI, franja cromada entre faros frente al listón rojo del GTI y doble salida de escape lateral frente a escapes independientes en el GTI son los cambios que revelan de que variante hablamos. Esta unidad además añade llantas específicas “Nogaro” en 18” y acabado brillante a través de la selección del paquete Sport & Sound.
Con la llegada de la plataforma modular MQB y el rediseño de la familia de motores diésel, las diferencias técnicas entre una variante con motor gasolina y una variante con motor diésel se han reducido a la mínima expresión, pudiendo tachar de despreciables las variaciones entre GTI y GTD en lo concerniente a diseños técnicos, masas e inercias. Sobre el papel las similitudes son tales que dejan al grupo motopropulsor toda la responsabilidad de que el conductor se decante por una unidad u otra.
Esencia Golf en estado puro
El Volkswagen Golf GTD da todavía más sentido a ese carácter bipolar de las variantes prestacionales surgidas a partir de un compacto. Por un lado tenemos la polivalencia y el carácter práctico que en esta unidad ofrece un punto de mayor calado al tratarse de la carrocería con cinco puertas. Espacio suficiente para cinco adultos y maletero con 380 litros hacen del Golf GTD un vehículo óptimo para abordar las necesidades del día a día.
Así, cuando queremos buscar más sensaciones, tan sólo es necesario exprimir con mayor decisión el pedal del acelerador. El motor 2.0 TDI con 184 CV y 380 Nm representa la última evolución de las siglas TDI, manteniendo la inyección por raíl común que estrenó la generación anterior y el turbocompresor con geometría variable que ya es un habitual. Las prestaciones están aseguradas gracias a un cambio de desarrollos muy ajustados y a un motor capaz de subir fácilmente de vueltas. El 0-100 Km/h cae en 7,5 segundos y la velocidad máxima señala los 230 Km/h.
El equilibrio que defiende esta variante entre ambas personalidades viene tras la homologación de consumos, pues el Volkswagen Golf GTD consigue un consumo medio de 4,2 l/100 según ciclo NEDC. Los consumos reales, como viene siendo habitual, son otro cantar, pero ciertamente el Volkswagen Golf GTD permite alternar muy bien periodos de conducción eficiente y demandas exigentes con consumos cercanos a los 5,8 l/100 Km.
La disponibilidad instantánea de par desde bajas revoluciones y un logrado trabajo del Start/Stop permiten que la ciudad no haga áspero o molesto a este motor movido por gasóleo, dejando que en vías interurbanas se muestre suficientemente capaz para dar rienda suelta a un talante más deportivo que haga justicia a los 184 CV declarados. El cambio manual de seis relaciones permite jugar con el selector, sin embargo el cambio DSG se antoja como la opción más recomendable por brindar mejores cualidades dentro y fuera de ciudad a pesar de tener un consumo 0,5 litros mayor.
Vistas por encima algunas de las características que definen al Volskwagen Golf GTD, es buen momento para emplazaros a acompañarnos en la segunda parte de esta prueba y descubrir de verdad dónde se esconde la esencia de este nuevo GTD y el porqué de su elección frente a sus más directos rivales…pero eso ya será mañana.
Comportamiento, rivales y conclusiones
El Volkswagen Golf GTD juega la baza del compacto deportivo sin llegar a la exageración, ofrece un carácter más definido que el resto de la gama Volkswagen Golf, pero sigue atesorando esa condición sobria que le permita pasar inadvertido el grueso del tiempo.
La competencia que existe en el mercado es muy variada, encontrando no pocas opciones y todas ellas con personalidades muy definidas que convierten a cada modelo en una elección muy personal. Modelos como el Mercedes Clase A, el BMW Serie 1 o el Audi A3 están destinados a ser las otras opciones de quienes tienen entre sus miras un Volkswagen Golf GTD, pero no hay que olvidar que el Volkswagen Golf GTI sigue siendo una alternativa muy a tener en cuenta y que el Seat León en su actual generación ofrece argumentos de sobra para pensárselo dos veces.
Volkswagen Golf GTD: dinámica y espíritu
ré directo al grano, el Volkswagen Golf GTD ha mejorado mucho en esta séptima generación, y reitero lo de mucho, sin embargo el Volkswagen Golf GTI ha sabido evolucionar mejor para situarse un peldaño por encima del GTD. Esta sensación no es casual, y Volkswagen no sólo ha querido transmitir esta idea sino que con la opción del pack Performance para el GTI remarca aún más la supremacía del motor 2.0 TSI gasolina como verdadera opción prestacional.
El Volkswagen Golf GTD luce una puesta a punto firme sin llegar a los excesos, su paso por curva es excelente ofreciendo un aplomo y tacto de la dirección que no hace necesario el seleccionar un perfil de conducción deportivo. El equipo de suspensiones y amortiguación filtra con sobrada capacidad las irregularidades sin por ello dejar de transmitir feeling al conductor u ofrecer balanceo. Pero aquí hay truco…
Nuestro Volkswagen Golf GTD instalaba el paquete “Sport & Sound” por 920 €. Un paquete opcional que añade un juego de llantas específico, pinzas de freno pintadas en rojo, selector de modos de conducción (Normal, Sport, Eco e Individual) con actuador sobre el sonido de escape y tren trasero deportivo con configuración de suspensión específica. Sin probar el GTD sin el citado paquete opcional no puedo entrar a valorar si existen diferencias en el apartado dinámico.
La unidad que probamos lucía llantas Nogaro de 18” con neumáticos Bridgestone en medidas 225/40. El agarre del conjunto fue siempre satisfactorio, aunque quizás la selección de un perfil superior consiguiera mayor capacidad de absorción sin llegar a compremeter las cualidades dinámicas. El equipo de frenos, en este caso, ofrece potencia más que suficiente para domesticar el conjunto. Sólo me queda la duda de cómo soportará el paso del tiempo el juego de gomas al digerir los 380 Nm de par motor transmitidos al tren delantero a través de un cambio de desarrollos muy cortos y gran facilidad para llevar el tacómetro a su zona roja.
En conducción deportiva el Volkswagen Golf GTD convence por ofrecer capacidad sobrada para afrontar curvas sin apenas notar que vamos demasiado rápido. El ESP actúa de forma muy transparente y sin brindar correcciones bruscas, permitiendo que las órdenes al volante no sufran de anteriores situaciones de sobreviraje forzado. La puesta a punto del chasis está muy conseguida.
El inconveniente, por llamarlo de algún modo, es el conjunto motopropulsor. El cambio manual de seis relaciones goza de unos desarrollos cortos que hacen del 2.0 TDI un motor muy explosivo pero con un reducido margen de uso. Este hecho obliga a cambiar de relación de forma obligada, pues apenas hundimos el pedal del acelerador, el propulsor ya ha sobrepasado las 3.500 rpm dejando atrás su mejor zona de trabajo.
El consumo en conducción mixta, en torno a los 6-6,5 litros reales, es el que se destapa como uno de los puntos fuertes del Volkswagen Golf GTD pues; gracias al par disponible desde las 1.750 rpm, el agrado de conducción y la capacidad para afrontar salidas desde parado y recuperaciones es muy alto sin disparar el gasto de carburante.
Rivales: mucho que ofrecer y más aún donde mirar
El mercado ofrece no pocas alternativas al Volkswagen Golf GTD, el cual arranca en el España desde 31.990 € en carrocería cinco puertas y 31.370 € en carrocería tres puertas. Salvo el Mercedes Clase A, todos sus rivales en el segmento premium permiten optar por carrocería de tres puertas, incluyendo además la alternativa de tracción integral que ofrece Audi y BMW.
El rango de precios de las alternativas al Volkswagen GTD está entre los 31.000 y 35.000 €. Por diseño es justo remarcar que el Mercedes Clase A ofrece un importante añadido en carácter y personalidad, su elección aporta cambio automático de doble embrague con siete relaciones y un propulsor de 2,2 litros con 170 CV con un sonido no tan atractivo.
El BMW serie 1 es quizás la opción más sobria y urbana entre las alternativas, aunque es el más económico en precio de adquisición por 30.990 €. A su favor encontramos la posibilidad de escoger la tracción integral y la carrocería de tres puertas.
El Audi A3 es la alternativa con mayor parentesco frente al GTD, aunque su enfoque premium y su visión menos prestacional lo conviertan en una opción a tener en cuenta si el equilibrio entre sobriedad y prestaciones es un argumento de peso en la decisión de compra final.
En definitiva, el Golf GTD cuenta con su propia cuota de mercado donde convencer a los clientes que buscan el citado equilibrio de un producto bien resuelto con sutiles guiños deportivos. Los preocupados por el consumo o por un alto kilometraje verán al GTD como la opción a considerar gracias al buen hacer del motor TDI de 184 CV en todos los escenarios.
El GTD es tan práctico como cualquier otra variante de la gama Golf, sólo que permite combinar prestaciones – que no sensaciones – de GTI junto a consumos ajustados para su potencia.
Una vez nos adentramos en valorar el verdadero espíritu de un compacto GTI, es más difícil justificar la adquisición del GTD. Los 36 CV que aporta el Volkswagen Golf GTI son suficiente argumento, pero además la variante gasolina ofrece un funcionamiento y progresividad superior y un chasis igual de bueno a un precio mínimamente superior.