Empiezo contando esta historia, para que se den una idea del tema q trata, disfruten y espero los ayude a ser mas abiertos a la hora de opinar de la sexualidad de los demás.
El Dr. Money y el chico sin pene
El Dr. Money era un muy eminente psicólogo-sexólogo especializado en la investigación sobre el desarrollo de la identidad de género. En los años sesenta aparecía en la televisión estadounidense asegurando que el género estaba más influido por la educación y la cultura que por la biología.
Money estaba convencido que la masculinidad o feminidad se construían culturalmente, ergo, se podían reconstruir si hiciere falta. Hasta ese momento, Money decía haber "probado" sus teorías con personas "hermafroditas", individuos que nacían sin un sexo claro (estadios intersexuales se llaman).
El afamado doctor sostenía que en esos casos una educación orientada podían reasignar la identidad en caso de que la asignación hubiera sido errónea. Sus colegas discrepaban puesto que Money sólo había investigado casos de individuos intersexuales. Money buscaba confirmar sus teorías en individuos "normales".
Ron y Janet eran una pareja canadiense que tuvo gemelos en los sesenta. A los seis meses, los dos niños presentaban problemas al orinar y se les decidió circuncidar. El médico que operó destrozó el pene de uno de los niños, de Bruce, usando un método poco convencional. Fue imposible en aquellos tiempos reconstruir quiúrgicamente el pene. Los padres de Bruce ni siquiera denunciaron al hospital.
Comenzó la pesadilla para ellos. No sabían qué hacer con ese problema. Estaban desesperados hasta que un día vieron en televisión a un tal Dr. Money y decidieron escribirle para contarles el caso de Bruce. Vieron en Money la solución de sus problemas. Lo que ignoraron desde el principio es que Money también pensó en ellos como la clave para demostrar sus teorías.
Money les dijo a Ron y Janet que lo mejor que se podía hacer era educar a Bruce como una niña. Biológicamente, eso implicó castrarle a la edad de dos años. Culturalmente, Bruce pasó a ser Brenda y sus padres lo comenzaron a tratar como a una niña, siguiendo los consejos de Money. Eso sí, Money les advirtió que nunca, bajo ningún concepto, dijeran a Brenda quién era. De lo contrario, la reasignación cultural del género fallaría. Money siguió el caso de Brenda y en las consultas con él/ella intentaba reforzar la identidad femenina de Bruce/Brenda.
Antes de que las cosas fueran a peor, el científico comprobó que los datos empíricos refutaban su teoría: Brenda se sentía como un niño a pesar de todo. Sin embargo, Money redobló esfuerzos e intentó adaptar la realidad a su teoría. A los trece años, Money sugirió a Brenda que se dejara intervenir quirúrgicamente para hacerle una vagina. Brenda volvió a casa y amenazó con suicidarse antes que volver a la consulta del doctor.
Ante la gravedad de la situación, sus padres decidieron contarle el secreto a Brenda y a su hermano gemelo. Brenda respiró aliviada y supo que no estaba loco. Se comenzó a llamar David y su vida cambió hacia mejor. No volvió nunca a ver al Dr. Money. Su hermano gemelo, Brian, quedó muy afectado con la revelación y comenzo a tener problemas mentales.
David decidió vivir una vida normal. El Estado compensó económicamente la negligencia médica que lo dejó sin pene. No podía tener hijos pero se casó con una mujer que ya los tenía. Vivió felizmente durante años hasta que llegó el giro final de la historia.
David supo que el Dr. Money difundía su teoría como un éxito apoyándose en su caso. Se le presentó el dilema de si olvidarlo todo y dejar que Money mintiera con sus teorías y, posiblemente, con sus prácticas o denunciarlo y revivir los fantasmas personales de su memoria. Optó por lo segundo. Una cadena de televisión realizó un reportaje tras la denucia de David.
Cuando su hermano gemelo, Brian, lo vio, su perturbación mental se agravó. Una noche ingirió todas las pastillas de su tratamiento contra la esquizofrenia y murió. Para David fue horrible. Consiguió desestabilizar su matrimonio. Se separó de su mujer y, finalmente, en 2004 se suicidó.
Epílogo.
El Dr. Money perdió su reputación como científico pero, más allá de eso, no le pasó nada. Nunca quiso aparecer en el documental sobre el caso de David. Murió en su cama, en 2006.
La intersexualidad es la condición de una persona que presenta de forma simultánea características sexuales físicas masculinas y femeninas, en grados variables. Puede poseer una abertura vaginal la cual puede estar parcialmente fusionada, un órgano eréctil (pene o clítoris) más o menos desarrollado y ovarios o testículos, los cuales suelen ser internos.
El mayor problema al que se enfrentan los intersexuales es su incapacidad para decidir por sí mismos su identidad sexual, pues ésta suele haberle sido asignada por sus padres o médicos. La preocupación de los padres sobre qué nombre ponerle al bebé, o cómo criarlo, puede hacer que lo sometan a intervenciones quirúrgicas que resulten dañinas para su salud, a veces dejando efectos secundarios como dolores, infecciones o pérdida de sensibilidad en los genitales. Es posible que al llegar a la edad adulta el sujeto no se muestre conforme con la identidad asignada, y se considere perteneciente al sexo contrario.
Algunas personas consideran que la clasificación general de las personas en hombres y mujeres es demasiado radical y que en realidad existen más de dos sexos, y por tanto que los individuos intersexuales deberían ser tratados de "manera neutral" hasta que sean capaces de decidir por sí mismos. Sin embargo hay que tener en cuenta que no es posible tratar a un niño de "manera neutral" como un enfermo de identidad indefinida, sin que su sexualidad deje de ser algo privado, y no se sabe hasta que punto la educación que reciba durante la infancia condicionará su identidad en el futuro.
De acuerdo con la Petición de Solidaridad con la Comunidad Intersexual, “la intersexualidad es un referente de los individuos que nacieron con un sexo intermedio entre aquello que la sociedad ha denominado hombre y mujer. No es una enfermedad sino una variación del cuerpo humano, equivalente al color de los ojos, cabello o tamaño de la nariz.
Definir la intersexualidad como patología médica es una trampa muy peligrosa para la comunidad intersexual porque refuerza la necesidad de tratarlos y de “curarlos”. Ser intersexual o intergénero debe ser una posibilidad existencial entre otras, para deconstruir el sistema binario heterosexista que nos oprime a todos.
Según Luis Perelman, de la Federación Mexicana de Educación Sexual y Sexología, una de cada 3 mil personas nace con esta condición. El 8 de noviembre de 1838, en Francia, nació uno de los primeros casos del estado intersexual: Herculine Barbin.
Al nacer, la definieron como sexo femenino. Durante la pubertad, no desarrolló senos, no tenía la menstruación y se afeitaba varias partes del cuerpo. Ya siendo adulta, descubrió “tenía una pequeña vagina, un cuerpo masculinizado, un pequeño pene y testículos dentro del cuerpo. Una determinación legal posterior dictó que” fuera entonces un varón, por lo que cambió su nombre. Finalmente se suicidó dejando escritas sus memorias.
La Petición de Solidaridad con la Comunidad Intersexual, indica que ,como persona, el individuo intersexual tiene derecho a decidir sobre sus genitales, identidad y decidir si quiere o no someterse a tratamiento de manera voluntaria.”
Ello “exige que se reconozca a la intersexualidad como algo natural, parte de la humanidad, que ha sido censurado a causa del sexismo prevalente en la sociedad”. En el documento se menciona uno de los problemas más graves que enfrentan las personas intersexuales: el proceso de aceptación. Éste es un asunto en el que las construcciones sociales, los roles de género y la posibilidad de distintas identidades y orientaciones sexuales, juegan un papel fundamental.
en algunas paginas todavia se denomina esto como una enfermedad:
El término estados intersexuales o intersexos, hace referencia a aquellos recién nacidos que presentan unos genitales ambiguos, esto es, sin evidencia clara sobre el sexo asignable. En estos enfermos es fundamental una asignación del sexo precisa y precoz que reduzca la ansiedad familiar al tiempo que establezca el origen del problema.
En términos amplios se dividen en tres grandes grupos: el pseudohermafroditismo femenino, el hermafroditismo verdadero y el psuedohermafroditismo masculino.
Como en todo paciente es fundamental realizar un detallado examen físico con especial atención al área genital y la coloración de la piel. Será necesario realizar un cariotipo y una analítica completa de sangre u orina. La ecografía abdominal ha de realizarse precozmente pero su normalidad no excluye patología del tipo de la que estamos comentando. En ocasiones será necesaria una exploración laparoscópica y una biopsia de las gónadas (ovario/testículo/ovoteste).
Asignación del sexo
Se trata de un apartado de importancia fundamental. En los casos de pseudohermafroditismo femenino suele asignarse el sexo femenino ya que son potencialmente fértiles. En los afectados por el hermafroditismo verdadero la asignación del género dependerá del grado de desarrollo alcanzado por los genitales internos: cuando los genitales están poco virilizados y se presenta una vagina reconstruible, se asigna el sexo femenino; por el contrario cuando hay un testículo en el escroto será mejor educarlo como varón; en los casos dudosos se recomienda una laparoscopia diagnóstica para asignar el sexo en función de los hallazgos. Cuando la causa es el psuedohermafroditismo masculino la asignación del sexo es más compleja que en los casos anteriores: como norma se recomienda adaptarse a aquél sexo que sea más fácil de reconstruir y presente menores complicaciones a largo plazo; en algunos casos será necesaria la extirpación de genitales internos rudimentarios que presentan riesgo de malignización.
Tratamiento
Tras la asignación del sexo el tratamiento se completará con intervenciones quirúrgicas encaminadas a extirpar los tejidos potencialmente peligrosos y con la reconstrucción de los genitales externos e internos si es precisa (clitoridoplastia o vaginoplastia. Pueden ser necesarios tratamientos hormonales complementarios (y de otro tipo) a distintas edades o de forma continuada para garantizar el adecuado desarrollo. La estrecha colaboración entre el pediatra, el endocrinólogo pediátrico y el cirujano pediátrico es fundamental para el buen pronóstico de estos paciente.
La realidad nos dice otra cosa: No es recomendable realizar una intervención quirúrgica para modificar los órganos genitales del bebé, a menos que sea sanitariamente necesario. Hay que tener en cuenta, además, por las importantes consecuencias psicológicas y sociales, que se debería contar con el conocimiento y/o consentimiento del menor antes de realizar ninguna intervención, pues de lo contrario sería como si sus responsables tomaran la decisión de darle una identidad sexual.
Cada menor intersexual tiene el derecho de decidir su propia identidad sexual una vez llegue a su madurez psicológica. Una vez elija, se le debería dar acceso a los tratamientos necesarios para la asignación.
algunos intersexuales o hermafroditas famosos:
maría José Martínez Patiño
En 1986 era plusmarquista en 60 metros valla. Le detectaron cromosomas Y en los tests de sexo genético, pruebas que ya se han retirado.
Cheryl Chase
Nació con genitales ambiguos, y a los 18 meses le extirparon el clítoris. Fundó la Sociedad Intersexo de Norteamérica, y es una de las principales activistas contra la cirugía de genitales.
Caster Semenya
Su caso cuestiona si las pruebas de sexo deben seguir practicándose entre los deportistas. De un lado, quienes las consideran humillantes; del otro, quienes estiman que Semenya tiene ventajas en una competición con mujeres.
Sarah Gronert
La tenista germana ocupa el puesto 619 del ránking mundial. Tiene 22 años. Nació con genitales masculinos y femeninos. Hace tres años, se sometió a una intervención quirúrgica que extirpó los genitales masculinos y la convirtió biológica y legalmente en mujer. Decidió competir en el circuito femenino; a pesar de ello, su condición es constantemente discutida en los circuitos de tenis profesional.
Stella Walsh
Polaca. Fue la primera mujer en bajar de los 12 segundos en los 100 m, en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles (1932). La mató una bala perdida, en un atraco. La autopsia desveló sus genitales masculinos.
Andreas Krieger
Al nacer le pusieron Heidi Krieger, y fue lanzadora de peso. Compitió como mujer por Alemania Oriental, y acusó a sus preparadores de someterla a un proceso hormonal que la masculinizó.
John/Joan
Por accidente, durante la circuncisión le dejaron sin pene. Era el año 1967, y se creía que la identidad dependía de la educación recibida. En quirófano le otorgaron genitales femeninos. Fue criado como niña y su caso exhibido como un éxito de las teorías del Dr. Money, quien le trató. Él siempre se sintió varón. Se suicidó.
Zdenka Koubkova
De nacionalidad checa, plusmarquista mundial de 800 metros. Una hermafrodita que no superó un examen ginecológico en 1934. Se le prohibió competir, y ella manifestó la humillación que sintió cuando su condición apareció ilustrada en un libro médico. A partir de entonces, empezó a vivir como hombre.
El Dr. Money y el chico sin pene
El Dr. Money era un muy eminente psicólogo-sexólogo especializado en la investigación sobre el desarrollo de la identidad de género. En los años sesenta aparecía en la televisión estadounidense asegurando que el género estaba más influido por la educación y la cultura que por la biología.
Money estaba convencido que la masculinidad o feminidad se construían culturalmente, ergo, se podían reconstruir si hiciere falta. Hasta ese momento, Money decía haber "probado" sus teorías con personas "hermafroditas", individuos que nacían sin un sexo claro (estadios intersexuales se llaman).
El afamado doctor sostenía que en esos casos una educación orientada podían reasignar la identidad en caso de que la asignación hubiera sido errónea. Sus colegas discrepaban puesto que Money sólo había investigado casos de individuos intersexuales. Money buscaba confirmar sus teorías en individuos "normales".
Ron y Janet eran una pareja canadiense que tuvo gemelos en los sesenta. A los seis meses, los dos niños presentaban problemas al orinar y se les decidió circuncidar. El médico que operó destrozó el pene de uno de los niños, de Bruce, usando un método poco convencional. Fue imposible en aquellos tiempos reconstruir quiúrgicamente el pene. Los padres de Bruce ni siquiera denunciaron al hospital.
Comenzó la pesadilla para ellos. No sabían qué hacer con ese problema. Estaban desesperados hasta que un día vieron en televisión a un tal Dr. Money y decidieron escribirle para contarles el caso de Bruce. Vieron en Money la solución de sus problemas. Lo que ignoraron desde el principio es que Money también pensó en ellos como la clave para demostrar sus teorías.
Money les dijo a Ron y Janet que lo mejor que se podía hacer era educar a Bruce como una niña. Biológicamente, eso implicó castrarle a la edad de dos años. Culturalmente, Bruce pasó a ser Brenda y sus padres lo comenzaron a tratar como a una niña, siguiendo los consejos de Money. Eso sí, Money les advirtió que nunca, bajo ningún concepto, dijeran a Brenda quién era. De lo contrario, la reasignación cultural del género fallaría. Money siguió el caso de Brenda y en las consultas con él/ella intentaba reforzar la identidad femenina de Bruce/Brenda.
Antes de que las cosas fueran a peor, el científico comprobó que los datos empíricos refutaban su teoría: Brenda se sentía como un niño a pesar de todo. Sin embargo, Money redobló esfuerzos e intentó adaptar la realidad a su teoría. A los trece años, Money sugirió a Brenda que se dejara intervenir quirúrgicamente para hacerle una vagina. Brenda volvió a casa y amenazó con suicidarse antes que volver a la consulta del doctor.
Ante la gravedad de la situación, sus padres decidieron contarle el secreto a Brenda y a su hermano gemelo. Brenda respiró aliviada y supo que no estaba loco. Se comenzó a llamar David y su vida cambió hacia mejor. No volvió nunca a ver al Dr. Money. Su hermano gemelo, Brian, quedó muy afectado con la revelación y comenzo a tener problemas mentales.
David decidió vivir una vida normal. El Estado compensó económicamente la negligencia médica que lo dejó sin pene. No podía tener hijos pero se casó con una mujer que ya los tenía. Vivió felizmente durante años hasta que llegó el giro final de la historia.
David supo que el Dr. Money difundía su teoría como un éxito apoyándose en su caso. Se le presentó el dilema de si olvidarlo todo y dejar que Money mintiera con sus teorías y, posiblemente, con sus prácticas o denunciarlo y revivir los fantasmas personales de su memoria. Optó por lo segundo. Una cadena de televisión realizó un reportaje tras la denucia de David.
Cuando su hermano gemelo, Brian, lo vio, su perturbación mental se agravó. Una noche ingirió todas las pastillas de su tratamiento contra la esquizofrenia y murió. Para David fue horrible. Consiguió desestabilizar su matrimonio. Se separó de su mujer y, finalmente, en 2004 se suicidó.
Epílogo.
El Dr. Money perdió su reputación como científico pero, más allá de eso, no le pasó nada. Nunca quiso aparecer en el documental sobre el caso de David. Murió en su cama, en 2006.
La intersexualidad es la condición de una persona que presenta de forma simultánea características sexuales físicas masculinas y femeninas, en grados variables. Puede poseer una abertura vaginal la cual puede estar parcialmente fusionada, un órgano eréctil (pene o clítoris) más o menos desarrollado y ovarios o testículos, los cuales suelen ser internos.
El mayor problema al que se enfrentan los intersexuales es su incapacidad para decidir por sí mismos su identidad sexual, pues ésta suele haberle sido asignada por sus padres o médicos. La preocupación de los padres sobre qué nombre ponerle al bebé, o cómo criarlo, puede hacer que lo sometan a intervenciones quirúrgicas que resulten dañinas para su salud, a veces dejando efectos secundarios como dolores, infecciones o pérdida de sensibilidad en los genitales. Es posible que al llegar a la edad adulta el sujeto no se muestre conforme con la identidad asignada, y se considere perteneciente al sexo contrario.
Algunas personas consideran que la clasificación general de las personas en hombres y mujeres es demasiado radical y que en realidad existen más de dos sexos, y por tanto que los individuos intersexuales deberían ser tratados de "manera neutral" hasta que sean capaces de decidir por sí mismos. Sin embargo hay que tener en cuenta que no es posible tratar a un niño de "manera neutral" como un enfermo de identidad indefinida, sin que su sexualidad deje de ser algo privado, y no se sabe hasta que punto la educación que reciba durante la infancia condicionará su identidad en el futuro.
De acuerdo con la Petición de Solidaridad con la Comunidad Intersexual, “la intersexualidad es un referente de los individuos que nacieron con un sexo intermedio entre aquello que la sociedad ha denominado hombre y mujer. No es una enfermedad sino una variación del cuerpo humano, equivalente al color de los ojos, cabello o tamaño de la nariz.
Definir la intersexualidad como patología médica es una trampa muy peligrosa para la comunidad intersexual porque refuerza la necesidad de tratarlos y de “curarlos”. Ser intersexual o intergénero debe ser una posibilidad existencial entre otras, para deconstruir el sistema binario heterosexista que nos oprime a todos.
Según Luis Perelman, de la Federación Mexicana de Educación Sexual y Sexología, una de cada 3 mil personas nace con esta condición. El 8 de noviembre de 1838, en Francia, nació uno de los primeros casos del estado intersexual: Herculine Barbin.
Al nacer, la definieron como sexo femenino. Durante la pubertad, no desarrolló senos, no tenía la menstruación y se afeitaba varias partes del cuerpo. Ya siendo adulta, descubrió “tenía una pequeña vagina, un cuerpo masculinizado, un pequeño pene y testículos dentro del cuerpo. Una determinación legal posterior dictó que” fuera entonces un varón, por lo que cambió su nombre. Finalmente se suicidó dejando escritas sus memorias.
La Petición de Solidaridad con la Comunidad Intersexual, indica que ,como persona, el individuo intersexual tiene derecho a decidir sobre sus genitales, identidad y decidir si quiere o no someterse a tratamiento de manera voluntaria.”
Ello “exige que se reconozca a la intersexualidad como algo natural, parte de la humanidad, que ha sido censurado a causa del sexismo prevalente en la sociedad”. En el documento se menciona uno de los problemas más graves que enfrentan las personas intersexuales: el proceso de aceptación. Éste es un asunto en el que las construcciones sociales, los roles de género y la posibilidad de distintas identidades y orientaciones sexuales, juegan un papel fundamental.
en algunas paginas todavia se denomina esto como una enfermedad:
El término estados intersexuales o intersexos, hace referencia a aquellos recién nacidos que presentan unos genitales ambiguos, esto es, sin evidencia clara sobre el sexo asignable. En estos enfermos es fundamental una asignación del sexo precisa y precoz que reduzca la ansiedad familiar al tiempo que establezca el origen del problema.
En términos amplios se dividen en tres grandes grupos: el pseudohermafroditismo femenino, el hermafroditismo verdadero y el psuedohermafroditismo masculino.
Como en todo paciente es fundamental realizar un detallado examen físico con especial atención al área genital y la coloración de la piel. Será necesario realizar un cariotipo y una analítica completa de sangre u orina. La ecografía abdominal ha de realizarse precozmente pero su normalidad no excluye patología del tipo de la que estamos comentando. En ocasiones será necesaria una exploración laparoscópica y una biopsia de las gónadas (ovario/testículo/ovoteste).
Asignación del sexo
Se trata de un apartado de importancia fundamental. En los casos de pseudohermafroditismo femenino suele asignarse el sexo femenino ya que son potencialmente fértiles. En los afectados por el hermafroditismo verdadero la asignación del género dependerá del grado de desarrollo alcanzado por los genitales internos: cuando los genitales están poco virilizados y se presenta una vagina reconstruible, se asigna el sexo femenino; por el contrario cuando hay un testículo en el escroto será mejor educarlo como varón; en los casos dudosos se recomienda una laparoscopia diagnóstica para asignar el sexo en función de los hallazgos. Cuando la causa es el psuedohermafroditismo masculino la asignación del sexo es más compleja que en los casos anteriores: como norma se recomienda adaptarse a aquél sexo que sea más fácil de reconstruir y presente menores complicaciones a largo plazo; en algunos casos será necesaria la extirpación de genitales internos rudimentarios que presentan riesgo de malignización.
Tratamiento
Tras la asignación del sexo el tratamiento se completará con intervenciones quirúrgicas encaminadas a extirpar los tejidos potencialmente peligrosos y con la reconstrucción de los genitales externos e internos si es precisa (clitoridoplastia o vaginoplastia. Pueden ser necesarios tratamientos hormonales complementarios (y de otro tipo) a distintas edades o de forma continuada para garantizar el adecuado desarrollo. La estrecha colaboración entre el pediatra, el endocrinólogo pediátrico y el cirujano pediátrico es fundamental para el buen pronóstico de estos paciente.
La realidad nos dice otra cosa: No es recomendable realizar una intervención quirúrgica para modificar los órganos genitales del bebé, a menos que sea sanitariamente necesario. Hay que tener en cuenta, además, por las importantes consecuencias psicológicas y sociales, que se debería contar con el conocimiento y/o consentimiento del menor antes de realizar ninguna intervención, pues de lo contrario sería como si sus responsables tomaran la decisión de darle una identidad sexual.
Cada menor intersexual tiene el derecho de decidir su propia identidad sexual una vez llegue a su madurez psicológica. Una vez elija, se le debería dar acceso a los tratamientos necesarios para la asignación.
algunos intersexuales o hermafroditas famosos:
maría José Martínez Patiño
En 1986 era plusmarquista en 60 metros valla. Le detectaron cromosomas Y en los tests de sexo genético, pruebas que ya se han retirado.
Cheryl Chase
Nació con genitales ambiguos, y a los 18 meses le extirparon el clítoris. Fundó la Sociedad Intersexo de Norteamérica, y es una de las principales activistas contra la cirugía de genitales.
Caster Semenya
Su caso cuestiona si las pruebas de sexo deben seguir practicándose entre los deportistas. De un lado, quienes las consideran humillantes; del otro, quienes estiman que Semenya tiene ventajas en una competición con mujeres.
Sarah Gronert
La tenista germana ocupa el puesto 619 del ránking mundial. Tiene 22 años. Nació con genitales masculinos y femeninos. Hace tres años, se sometió a una intervención quirúrgica que extirpó los genitales masculinos y la convirtió biológica y legalmente en mujer. Decidió competir en el circuito femenino; a pesar de ello, su condición es constantemente discutida en los circuitos de tenis profesional.
Stella Walsh
Polaca. Fue la primera mujer en bajar de los 12 segundos en los 100 m, en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles (1932). La mató una bala perdida, en un atraco. La autopsia desveló sus genitales masculinos.
Andreas Krieger
Al nacer le pusieron Heidi Krieger, y fue lanzadora de peso. Compitió como mujer por Alemania Oriental, y acusó a sus preparadores de someterla a un proceso hormonal que la masculinizó.
John/Joan
Por accidente, durante la circuncisión le dejaron sin pene. Era el año 1967, y se creía que la identidad dependía de la educación recibida. En quirófano le otorgaron genitales femeninos. Fue criado como niña y su caso exhibido como un éxito de las teorías del Dr. Money, quien le trató. Él siempre se sintió varón. Se suicidó.
Zdenka Koubkova
De nacionalidad checa, plusmarquista mundial de 800 metros. Una hermafrodita que no superó un examen ginecológico en 1934. Se le prohibió competir, y ella manifestó la humillación que sintió cuando su condición apareció ilustrada en un libro médico. A partir de entonces, empezó a vivir como hombre.