Las mordidas de Luis Suárez, el jugador uruguayo, han llamado la atención a lo largo del globo, y no era para menos, ya que son un tipo de lesiones poco frecuentes en el futbol, a pesar de que éste es un deporte de contacto.
Sin embargo, ¿los jugadores deberían preocuparse por tener a Suárez de oponente?, ¿existe algún riesgo significativo de ser mordido por este jugador?
De acuerdo con Wikipedia, Luis Suárez ha jugado 441 partidos desde que debutó en la temporada 2005/2006. Durante este tiempo, el jugador uruguayo ha mordido a tres de sus oponentes Otman Bakkal, en noviembre del 2010, Branislav Ivanović, en abril del 2013, y ahora Giorgio Chiellini, en su último partido contra Italia.
Si tomamos en cuenta estos datos, sumando el hecho de que en cada juego hay 14 jugadores por equipo (11 en cancha y tres sustitutos), entonces llegaríamos a la conclusión de que el uruguayo ha mordido a tres de los 6,160 contrincantes contra los que se ha enfrentado. Esto representa una probabilidad de 1/2,050, es decir, si se soltara a Suárez en un campo de futbol en el que se encuentran 2,050 jugadores oponentes, al menos uno saldría mordido.
¿Parece poco? Tal vez haya que ponerlo en perspectiva: según estas estadísticas, sería más probable recibir una mordida de Suárez durante un partido que ser mordido por un tiburón al nadar en el mar: la probabilidad de ser mordido por un tiburón es de 1 en 3.7 millones.
Asimismo, recibir una mordida de Suárez sería cinco veces más probable que ser golpeado por un rayo y 25 veces más probable que experimentar un tsunami.
¿Qué les parece? Pues tal vez algunos futbolistas decidan, a partir de ahora, dejar el futbol y dedicarse a cazar tiburones. Hay que entenderlos, es por su propia seguridad.
Sin embargo, ¿los jugadores deberían preocuparse por tener a Suárez de oponente?, ¿existe algún riesgo significativo de ser mordido por este jugador?
De acuerdo con Wikipedia, Luis Suárez ha jugado 441 partidos desde que debutó en la temporada 2005/2006. Durante este tiempo, el jugador uruguayo ha mordido a tres de sus oponentes Otman Bakkal, en noviembre del 2010, Branislav Ivanović, en abril del 2013, y ahora Giorgio Chiellini, en su último partido contra Italia.
Si tomamos en cuenta estos datos, sumando el hecho de que en cada juego hay 14 jugadores por equipo (11 en cancha y tres sustitutos), entonces llegaríamos a la conclusión de que el uruguayo ha mordido a tres de los 6,160 contrincantes contra los que se ha enfrentado. Esto representa una probabilidad de 1/2,050, es decir, si se soltara a Suárez en un campo de futbol en el que se encuentran 2,050 jugadores oponentes, al menos uno saldría mordido.
¿Parece poco? Tal vez haya que ponerlo en perspectiva: según estas estadísticas, sería más probable recibir una mordida de Suárez durante un partido que ser mordido por un tiburón al nadar en el mar: la probabilidad de ser mordido por un tiburón es de 1 en 3.7 millones.
Asimismo, recibir una mordida de Suárez sería cinco veces más probable que ser golpeado por un rayo y 25 veces más probable que experimentar un tsunami.
¿Qué les parece? Pues tal vez algunos futbolistas decidan, a partir de ahora, dejar el futbol y dedicarse a cazar tiburones. Hay que entenderlos, es por su propia seguridad.


