Una pitón se comió a un gato siamés en celo
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La semana pasada se supo que una serpiente de la misma especie explotó por comerse un cocodrilo. Preocupación en Florida ante los reiterados ataques
Luego de que se conociera la semana pasada una ataque feroz de una pitón contra un cocodrilo, un nuevo ataque de este tipo de serpiente tuvo lugar en el estado de la Florida, en los Estados Unidos.
Un gato siamés, llamado Frances, desapareció hace dos días de su casa y sus dueños comenzaron a sospechar que había sido robado. Su dueña, Elidia Rodríguez, comentó que durante esas dos jornadas habían "estado buscándolo".
Finalmente, ayer encontraron a Frances. Una serpiente pitón, del tipo burmesa, de alrededor de 12 metros, se lo había tragado entero en pocos minutos y Frances aún estaba en proceso de digestión en el interior de la voraz serpiente.
Este resulta el segundo ataque de una pitón en Miami en menos de un mes. En la anterior oportunidad, una serpiente mucho mayor a la que ayer se comió a Frances resolvió comerse a un cocodrilo. El resultado fue mortal para ambos. El caimán murió afixiado y la pitón explotó.
Cambio climático
El experto en serpientes de ese estado norteamericano, capitán Al Cruz, explicó a The Miami Herald, que debido a las recientes lluvias registradas en la zona, la serpiente estaría en la búsqueda de tierra seca, al momento de dar con el felino, que ayudó a su comida.
El peligro radica en que, de seguir las cosas así, una pitón podría incluso matar a un ser humano. Basada en una fuerza muscular increíble, la pitón usa esa agilidad para asfixiar a sus víctimas y comérselas enteras.
"Su boca se abre y es adaptable a un gran tamaño, como si fuera elástica", expresó Cruz.
La vida de Frances se apagó rápido. No tuvo oportunidad de defensa ante la pitón. El marido de Elidia había sospechado que al ser época de celo, el gato estaría "de parranda", sospechas que finalmente resultaron infundadas.
La pitón pasará sus días, no en prisión, pero sí tras una jaula de cristal.