Cuando cambiar las maquinitas de afeitar
Las cuchillas de afeitar forman parte de nuestra vida cotidiana de hombres, ya que sin ellas o con las incorrectas tendriamos un afeitado desprolijo o alguna complicacion como la irritacion, por eso dar con unas cuchillas adecuadas que sean de calidad y que no tengan un número excesivo de hojas se hará esencial si no queremos armarnos ninguna desgracia en la cara.
Como ya sabes las primeras pasadas con una cuchilla nueva son una auténtica delicia, por lo general, de una pasada obtendremos una piel lisa, sin apenas pelos enquistados o que queden a medio afeitar. Pero cuando van pasando los dias y las cuchillas ya empiezan a acumular muchas pasadas a sus espaldas, se nota que ya no afeita con la misma fluidez, empiezan los tirones, los cortes y aparecen también los pelos enquistados por no haberse quitado a tiempo. La pregunta del millón es, ¿cada cuanto debemos cambiar la cuchilla de afeitar?
La verdad que el momento de cambiar de cuchilla es algo relativo y tampoco hay un dato exacto que nos diga que ha llegado el momento. Los hay quienes consiguen aguantar con la misma cuchilla meses, los hay que les duran tres días, pero la verdad que tampoco estamos hablando de un producto barato precisamente.
Si bien son pautas básicas, nunca estará de más recordar algunas cosas que debemos fijarnos para ver si el final de la cuchilla está cerca. El primero y más fácil de reconocer es la banda lubricante que incorporan las cuchillas. Esta banda lubricante permite que la cuchilla deslice más y mejor, y en muchos casos poseen propiedades calmantes y anti irritantes, incluso las hay con aloe vera.
Los fabricantes de cuchillas usan el color de la banda lubricante como dato básico y esencial para un cambio de cuchilla, es decir, en el momento que el color empice a atenuarse es el momento del cambio.
Otro aspecto que debés tener en cuenta a la hora de estimar la duración de las cuchillas es la forma en la que te afeitas. Es decir, para aquellos que se afeiten a contrapelo, la cuchilla se desgastará más rapidamente que para aquellos que lo hagan en la dirección del pelo.
Aunque al fin y al cabo, el método más fiable es el de nuestra piel. Cuando veas que el afeitado deja bastante que desear, notas algún tirón, o tenes más pelos enquistados de lo normal, es sin duda el momento de cambiar la cuchilla.