Te dejo un resumen de la nota, porque es larga
En el futuro cercano del tratamiento de las afecciones cardíacas la prevención aparece como un concepto clave. Así lo entiende Julio Palmaz, el médico platense que revolucionó la cardiología mundial al crear el stent, una malla metálica que evita que las arterias vuelvan a cerrarse después de una angioplastia y que permitió salvar la vida de millones de personas en todo el mundo desde que comenzó a implementarse en la década del '80. Para Palmaz, los próximos años verán extenderse el uso de estatinas, que no sólo serán prescriptas, como hoy, a personas con colesterol alto, sino también preventivamente a quienes todavía no padecen el problema. Pero la prevención en medicina cardiovascular también dará un salto importante con la incorporación de implantes o partículas capaces de monitorear por radiofrecuencia y de manera permanente los factores de riesgo de los pacientes coronarios. Con todo, estos adelantos, cuya implementación considera próxima, no incidirán en la importancia de los stents, que se seguirán usando, aunque la tendencia es que en un tiempo muy cercano se construyan con nuevos materiales que reduzcan a la vez su costo y sus efectos colaterales.
Palmaz, que está de paso en la Argentina y acaba de ser reconocido como Ciudadano Ilustre de La Plata, consideró, en diálogo con este diario, que estos adelantos se registrarán en un escenario internacional complejo, signado por sistemas de salud que en todo el mundo registran signos de extenuación de la mano del incremento de la expectativa de vida de las poblaciones y buscan, en la prevención, una forma de reducir costos. Al mismo tiempo y al analizar el nivel de la formación de los profesionales argentinos, opina que sigue siendo alto, competitivo y reconocido a nivel internacional, donde se caracterizan por su ambición y su capacidad de liderazgo.
Palmaz dedica su tiempo a investigar en su laboratorio de California alternativas para los nuevos stentsUn solo dato alcanza para dar cuenta de la importancia del aporte de Palmaz a la cardiología. Sólo en Estados Unidos, desde 1980 a 2000 la tasa de mortalidad por infarto de miocardio cayó significativamente: sobrevivieron a ese episodio 400 hombres por cada 100.000 y 300 mujeres por cada 100.000 y por año en ese lapso. Y cuando se miran los factores que permitieron esa sobrevida, las técnicas de vascularización -entre las que el uso de stents es una de las más importantes- aparecen como la primera causa.
En la actualidad, un promedio de 2.000.000 de personas por año reciben un stent. Sin embargo, Palmaz, que se dice orgulloso de su aporte, también reconoce estar algo desilusionado con la escasa evolución que tuvo este tipo de implante en los últimos años, en los que apenas se modificó. Convencido de que si se registra un avance en la materia en los próximos años será en el campo de los materiales con los que los stents se construyen, Palmaz dedica su tiempo a investigar en su laboratorio de California alternativas para los actuales tubos metálicos que cumplen esa función. El objetivo es reducir el costo de cada stent y sus efectos colaterales. Y la línea de investigación que siguen es la obtención de implantes a través de técnicas de vaporización de materiales al vacío y utilizando la filosofía que rige para la creación de nuevas drogas desde la irrupción de la ingeniería molecular: hacerlos 100% efectivos y sin efectos tóxicos.
RELOJES Y CELULARES
Pero las que más lo entusiasma entre las investigaciones en curso son las que apuntan al monitoreo por radiofrecuencia y utilizando elementos cotidianos como relojes o celulares, para controlar factores de riesgo. "Hay distintas líneas de investigación en curso. Algunas apuntan a la utilización de implantes, otra a la inyección de partículas microscópicas dirigidas, capaces de comunicarse entre sí y transmitir información generalizada a un aparato de uso doméstico, a la manera en la que hoy se controlan, por ejemplo, los bosques. La tecnología para esto ya está disponible y la idea de los desarrolladores es que se trate de opciones económicamente accesibles", dice. Este hincapié en la prevención no es casual, afirma el profesional platense. Se enmarca en la necesidad de los sistemas de salud de todo el mundo de reducir costos, ante el envejecimiento de las poblaciones y la mayor capacidad de la medicina de dar respuestas, que hace que estos sistemas se encuentren extenuados.
"La prevención y el retraso de la edad de retiro son las dos alternativas que encuentran los sistemas de salud a futuro, ya que hoy se encuentran estresados en todo el mundo. No hay presupuesto que alcance para proveer cobertura ideal a cualquier población. Estados Unidos con lo avanzado que es tiene un porcentaje de personas no cubiertas del 30%. Un sistema como el argentino, que busca brindar una cobertura universal, es lógico que no pueda garantizar las mismas prestaciones", dice Palmaz.
COMENTAR ES AGRADECER !!!