Azucares y grasas
Exposición grupal
07/08/2009
ESMET
Rocio Milagros Rodríguez Santos, Monuera Franco, y Pedraza Bruno Martin
Azucar:
Se denomina azúcar a la sacarosa, cuya fórmula química es C6H12O6,también llamado azúcar común o azúcar de mesa. La sacarosa es un disacárido formado por una molécula de glucosa y una de fructosa, que se obtiene principalmente de la caña de azúcar o de la remolacha azucarera.
En cambio en ámbitos industriales se usa la palabra azúcar o azúcares para designar los diferentes monosacáridos y disacáridos, que generalmente tienen sabor dulce, aunque por extensión se refiere a todos los hidratos de carbono.
El azúcar puede formar caramelo al calentarse por encima de su punto de fusión, especialmente en presencia de compuestos amino (Reacción de Maillard).
El azúcar es una importante fuente de calorías en la dieta alimenticia moderna, pero es frecuentemente asociado a calorías vacías, debido a la completa ausencia de vitaminas y minerales.
Calidad del azúcar:
El azúcar blanco es sometido a un proceso de purificación químico, haciendo pasar a través del jugo de caña, gas SO2, que proviene de la combustión del azufre. Hay una creencia arraigada de que el azúcar de tono más oscuro es más saludable, esto no es totalmente cierto. La película de miel que rodea al cristal de azúcar morena o rubia contiene sustancias como minerales y vitaminas. Estas sustancias se les llama en el argot azucarero: impurezas. Cabe aclarar que durante el proceso a todas las sustancias que no son sacarosa, se les denomina impurezas, pero son inofensivas para la salud. Son éstas las que le otorgan el color y sabor particular, pero se encuentran en ínfimas cantidades que, desde el punto de vista nutricional, no tienen importancia, ya que serían necesarios consumos desmesurados de azúcar de este tipo para que estos otros componentes se ingirieran en cantidades relevantes.
Cada día es más frecuente en platos y dulces preparados, encontrarse otros azúcares diferentes, sólo glucosa, sólo fructosa, básicamente de la planta de maíz (por su asimilación más lenta) o combinados con edulcorantes artificiales.
Tipos de azúcar:
El azúcar se puede clasificar por su origen (de caña de azúcar o remolacha), pero también por su grado de refinación. Normalmente, la refinación se expresa visualmente a través del color (azúcar moreno, azúcar rubio, blanco), que está dado principalmente por el porcentaje de sacarosa que contienen los cristales.
La elección de uno u otro tipo de azúcar para el consumo debe depender únicamente del gusto personal del consumidor y no tanto de unas virtudes nutricionales, las cuales muchas veces son exageradas, ya que tendrían que consumirse grandes cantidades para notar alguna diferencia.
Azúcar moreno, el auténtico azúcar moreno (también llamado “negro” o “crudo”) se obtiene del jugo de caña de azúcar y no se somete a refinación, sólo cristalizado y centrifugado. Este producto integral, debe su color a una película de melaza que envuelve cada cristal. Normalmente tiene entre 96 y 98 grados de sacarosa. Su contenido de mineral es ligeramente superior al azúcar blanco, pero muy inferior al de la melaza.
Azúcar rubio, es menos oscuro que el azúcar moreno o crudo y con un mayor porcentaje de sacarosa.
Azúcar blanco, con 99,5% de sacarosa. También denominado azúcar sulfitado.
Azúcar refinado o extra blanco es altamente puro, es decir, entre 99,8 y 99,9 % de sacarosa. El azúcar rubio se disuelve, se le aplican reactivos como fosfatos, carbonatos, cal para extraer la mayor cantidad de impurezas, hasta lograr su máxima pureza. En el proceso de refinamiento se desechan algunos de sus nutrientes complementarios, como minerales y vitaminas
Dulces
Un caramelo o dulce es un alimento preparado generalmente a base de azúcar. El caramelo se consigue mediante la cocción de azúcares. Éste puede consumirse tanto líquido, tal es el caso del caramelo que se añade por encima del flan, como sólido. El caramelo solidificado se consume habitualmente dejándolo deshacer en la boca. A éste se le suelen añadir sabores de frutas, hierbas u otros aromas. También existen caramelos sin azúcar, que gracias a los edulcorantes consiguen un sabor dulce, sin producir obesidad ni dañar la dentadura. Estos últimos están especialmente elaborados para personas en régimen (como por ejemplo los diabéticos).
Químicamente, se utiliza de diversos modos en la fabricación de alimentos como aditivo, también denominado E150.
Tipos
Existen muchos tipos de caramelo: normal, macizo, con chicle, piruleta, bombón, gelatina, algodón de azúcar, con chocolate, de fruta, de regaliz, sin azúcar, picantes, de ajo, de mal sabor, que manchan de colores, etc. En estos últimos casos se utilizan para hacer bromas; principalmente en carnaval o cada 28 de diciembre (Día de los Inocentes).
Fabricación
En la fabricación industrial de caramelos se suelen usar como materias primas azúcar, glucosa y agua, que se combinan en las proporciones adecuadas para generar un jarabe (almíbar) que posteriormente se cuece a altas temperaturas. Una evaporación rápida produce la eliminación del agua presente en el jarabe cocido, quedando una pasta de caramelo que puede ser modelada en diferentes formas. El enfriamiento ulterior provoca la cristalización de la masa, formando el caramelo propiamente dicho al conferirle rigidez que lo hace apto para su empaquetado. Dependiendo del solvente (agua o leche) y de la receta, el resultado final puede llamarse de una forma u otra. Cuando se hace con leche, la reacción con las proteínas de la misma genera compuestos orgánicos cíclicos que otorgan nuevos sabores, al darse la reacción de Maillard. La textura final depende de la temperatura a la que se hierve el almíbar, así como de la presencia de ácidos durante la cocción (por ejemplo, el agregado de vinagre en los almíbares orientales da como resultado un producto menos viscoso). La presencia de un soluto en un líquido hace que aumente su punto de ebullición, y por eso cuanto más porcentaje de azúcar haya disuelto, más aumentará la temperatura de ebullición. Pero cuando se calienta la mezcla, el agua hierve y se evapora, y por tanto aumenta la concentración de azúcar; esto hace que aumente más el punto de ebullición de la mezcla. Esta relación es predecible, y llevando la mezcla a una temperatura en concreto se consigue la concentración de azúcar deseada. En general, a temperaturas más altas (mayor concentración de azúcar) quedan caramelos más duros y rígidos, mientras que las temperaturas más bajas producen caramelos más suaves. Es recomendable un termómetro para controlar la temperatura.
Comercialización
Pueden encontrarse en tiendas de dulces, de repostería o confitería, o en bombonerías.
Es habitual que tengan envoltorios de colores llamativos, e incluso el propio caramelo puede ser de muchos colores. También se usan otras técnicas para hacerlos diferentes del resto, por ejemplo, hacer que piquen, que dentro tengan chicle, o que incluyan un palo para cogerlos). Es curioso señalar que en países como Venezuela, en este caso recibe el nombre de "chupeta".
El caramelo ha tenido origen medicinal, así en 1830 un confitero logroñés haciá unos caramelos de malvavisco para la tos. Como en esa época la leche de burra se usaba para curar los resfriados, pensó hacer unos caramelos de esta leche agregando un poco de café y así obtuvo las famosas "pastillas de café con leche" Viuda de Solano.
Historia
Desde la antigüedad y debido a la necesidad del hombre de encontrar alimentos ligeros y que proporcionen energía para sus largos viajes, este empezó a mezclar miel con algunos cereales y pulpa de frutas para luego darles forma, luego con el descubrimiento del azúcar se pudo dar paso a lo que ahora conocemos como caramelos sólidos
Entre las fábricas más antiguas de España que se conocen están las de D. Lino Pérez Blanco de Villafranca de los Barros, (Badajoz), fundada en 1892, que fabricaba el caramelo macizo en forma de baúl que él mismo diseñó: Caramelos de San Ignacio de Loyola. En 1898, en la exposición Nacional de industrias en Madrid, consiguió Cruz y Medallas de Alfonso XIII por lo que fue designado proveedor de la Real Casa por la calidad de sus productos. En 1914 también fue premiado en la Exposición Internacional de Barcelona. Entre sus aromas destacaba el malvavisco, violeta, rosa, vainilla, etc... Los caramelos, que se vendían en toda España, dejaron de comercializarse hacia 1988 cuando dos de sus hijas, que habían continuado con la industria, se jubilaron. La Empresa se llamaba entonces Hijas de Vda. de Lino Pérez.
Grasa
En bioquímica, grasa es un término genérico para designar varias clases de lípidos, aunque generalmente se refiere a los acilglicéridos, ésteres en los que uno, dos o tres ácidos grasos se unen a una molécula de glicerina, formando monoglicéridos, diglicéridos y triglicéridos respectivamente. Las grasas están presentes en muchos organismos, y tienen funciones tanto estructurales como metabólicas.
El tipo más común de grasa es aquél en que tres ácidos grasos están unidos a la molécula de glicerina, recibiendo el nombre de triglicéridos o triacilglicéridos. Los triglicéridos sólidos a temperatura ambiente son denominados grasas, mientras que los que son líquidos son conocidos como aceites. Mediante un proceso tecnológico denominado hidrogenación catalítica, los aceites se tratan para obtener mantecas o grasas hidrogenadas. Aunque actualmente se han reducido los efectos indeseables de este proceso, dicho proceso tecnológico aún tiene como inconveniente la formación de ácidos grasos cuyas insaturaciones (dobles enlaces) son de configuración trans.
Todas las grasas son insolubles en agua teniendo una densidad significativamente inferior (flotan en el agua).
Químicamente, las grasas son generalmente triésteres del glicerol y ácidos grasos. Las grasas pueden ser sólidas o líquidas a temperatura ambiente, dependiendo de su estructura y composición. Aunque las palabras "aceites", "grasas" y "lípidos" son todas usadas para referirse a las grasas, la palabra "aceites" es usualmente usada para referirse a lípidos que son líquidos a temperatura ambiente, mientras que la palabra "grasas" es usada para referirse a los lípidos sólidos a temperatura ambiente. La palabra "lípidos" es usada para referirse a ambos tipos, líquidos y sólidos. La palabra "aceites" es usada para cualquier sustancia que no se mezcla con el agua y es grasosa, tales como el petróleo y el aceite de cocina, sin importar su estructura química.
Las grasas forman una categoría de lípidos, que se distingue de otros lípidos por su estructura química y propiedades físicas. Esta categoría de moléculas es importante para muchas formas de vida, cumpliendo funciones tanto estructurales como metabólicas. Estos constituyen una parte muy importante de la dieta de la mayoría de los heterótrofos (incluyendo los humanos).
Ejemplos de grasas comestibles son la manteca, la margarina, la mantequilla y la crema. Las grasas o lípidos son degradadas en el organismo por las enzimas llamadas lipasa.
Tipos de grasas
En función del tipo de ácidos grasos que formen predominantemente las grasas, y en particular por el grado de insaturación (número de enlaces dobles o triples) de los ácidos grasos, podemos distinguir:
Grasas saturadas: formadas mayoritariamente por ácidos grasos saturados. Aparecen por ejemplo en el tocino, en el sebo, en las mantecas de cacao o de cacahuete, etcétera. Este tipo de grasas es sólida a temperatura ambiente. Las grasas formadas por ácidos grasos de cadena larga (más de 8 átomos de carbono), como los ácidos láurico, mirístico y palmítico, se consideran que elevan los niveles plasmáticos de colesterol asociado a las lipoproteínas LDL. Sin embargo, las grasas saturadas basadas en el esteárico tienen un efecto neutro. Ejemplos: sebos y mantecas.
Grasas insaturadas: formadas principalmente por ácidos grasos insaturados como el oleico o el palmitoleico. Son líquidas a temperatura ambiente y comúnmente se les conoce como aceites. Pueden ser por ejemplo el aceite de oliva, de girasol, de maíz. Son las más beneficiosas para el cuerpo humano por sus efectos sobre los lípidos plasmáticos1 ,2 y algunas contienen ácidos grasos que son nutrientes esenciales, ya que el organismo no puede fabricarlos y el único modo de conseguirlos es mediante ingestión directa. Ejemplos de grasas insaturadas son los aceites comestibles. Las grasas insaturadas pueden subdividirse en:
Grasas monoinsaturadas. Son las que reducen los niveles plasmáticos de colesterol asociado a las lipoproteínas LDL3 (las que tienen efectos aterogénicos, por lo que popularmente se denominan "colesterol malo"

. Se encuentran en el aceite de oliva, el aguacate, y algunos frutos secos. Elevan los niveles de lipoproteínas HDL (llamadas comúnmente colesterol "bueno"
.
Grasas poliinsaturadas (formadas por ácidos grasos de las series omega-3, omega-6). Los efectos de estas grasas sobre los niveles de colesterol plasmático dependen de la serie a la que pertenezcan los ácidos grasos constituyentes. Así, por ejemplo, las grasas ricas en ácidos grasos de la serie omega-6 reducen los niveles de las lipoproteínas LDL y HDL, incluso más que las grasas ricas en ácidos grasos monoinsaturados.4 Por el contrario, las grasas ricas en ácidos grasos de la serie omega-3 (ácido docosahexaenoico y ácido eicosapentaenoico) tienen un efecto más reducido, si bien disminuyen los niveles de triacilglicéridos plasmáticos.5 Se encuentran en la mayoría de los pescados azules (bonito, atún, salmón, etc.), semillas oleaginosas y algunos frutos secos (nuez, almendra, avellana, etc.).
Grasas trans: Se obtienen a partir de la hidrogenación de los aceites vegetales, por lo cual pasan a ser de insaturadas a poseer ácidos grasos trans. Son mucho más perjudiciales que las saturadas, ya que son altamente aterogénicas y pueden contribuir a elevar los niveles de lipoproteínas LDL y los triglicéridos, haciendo descender peligrosamente los niveles de lipoproteínas HDL. Ejemplos de alimentos que contienen estos ácidos grasos son: la manteca vegetal, margarina y cualquier alimento elaborado con estos ingredientes.
Funciones de las grasas
Producción de energía: la metabolización de 1 g de cualquier grasa produce, por término medio, unas 9 kilocalorías de energía.
Forman el panículo adiposo que protege a los mamíferos contra el frío.
Sujetan y protegen órganos como el corazón y los riñones.
En algunos animales, ayuda a hacerlos flotar en el agua.
Aceite
Aceite de oliva
La palabra aceite (del árabe az-zait, el jugo de la aceituna, y éste del arameo zayta) es un término genérico para designar numerosos líquidos grasos de orígenes diversos que no se disuelven en el agua y que tienen menor densidad que ésta. Es sinónimo de óleo (del latín oleum), pero este término se emplea sólo para los sacramentos de la Iglesia Católica y en el arte de la pintura.
Originalmente designaba al aceite de oliva, pero la palabra se ha generalizado para denominar a aceites vegetales, animales o minerales.
Aceites comestibles
Los aceites comestibles provienen tanto del reino animal como del vegetal. Una manera de determinarlos químicamente se centra principalmente en extraer el aceite de la planta usando éter petróleo y metanol a reflujo y luego aplicar una vez purificado una cromatografía en fase vapor y con esto observar la proporción de ácidos grasos presentes en este aceite. También se puede determinar usando el reactivo de Janus o Wiggs.
Existen diversos aceites animales, como los aceites de ballena, de foca o de hígado de bacalao que han llegado a consumirse pero actualmente en la cocina sólo se utilizan aceites vegetales, extraídos de semillas, de frutas o de raíces.
En general, los aceites vegetales aportan ácidos grasos insaturados y son ricos en vitamina E. Su valor energético es de 900 kcal cada 100 g.
En la Antigüedad, quizá el aceite que se conoció y utilizó primero es el de ajonjolí. Se sabe que lo usaban los egipcios. Los griegos usaron aceite de oliva, y en Atenas el olivo era considerado un árbol sagrado, símbolo de la vida de la ciudad. El aceite servía para la alimentación, para el alumbrado y para usos religiosos (los óleos para ungir).
Clasificación de los aceites
Pueden distinguirse dos tipos de aceite: los vírgenes y los refinados. Los primeros son los extraídos mediante "prensado en frío" (no más de 27 °C), conservando el sabor de la fruta o semilla de la que son extraídos.
Otro método consiste en la centrifugación a 3.200 rpm y filtración a no más de 27 °C, método que se denomina “extracción en frío”. Finalmente se aplica un proceso físico (como la decantación durante 40 días) para separar los residuos más finos.
Por ambos métodos se obtiene el aceite de oliva virgen, un líquido transparente verdoso, de sabor intenso y con una acidez entre 1° y 1,5°. Los principales aceites vírgenes que se comercializan son los de oliva y de girasol (aunque la mayor parte de este último es refinado), algunos de semillas (como alazor, colza, soja, pepitas de uva, de calabaza) o de algunos frutos secos (nuez, almendra, avellana).
Los aceites refinados son aquéllos que se someten a un proceso (refinado) y desodorizado que permite obtener un aceite que responde a ciertos criterios: organolépticamente es de un sabor neutro, visualmente está limpio y con un color adecuado, y además es seguro alimentariamente y permite una mejor conservación. Esta técnica suele utilizarse para modificar aceites que no son aptos para el consumo humano (aceite lampate, extraído del bagazo de la oliva) o para poder aumentar la producción de determinados productos que, si fuesen sometidos a una simple presión en frío, para obtener un aceite virgen no resultarían rentables económicamente (semillas de girasol).
El aceite de colza o Raps, extensamente cultivado en Chile por décadas, fue retirado en la década de los 80 al descubrirse que su elevado contenido de ácido erúcico era causante de atrofías de crecimiento. Actualmente se cultivan variedades híbridas de bajo contenido de este ácido graso.
Suelen utilizarse mezclas de aceites vírgenes y refinados para aportar sabor y color a estos últimos. El caso más habitual es el del aceite de oliva. En el caso del aceite de girasol, es extraño que se mezcle, por lo cual el producto comercializado es insulso.
Muchas margarinas y mantecas hidrogenadas llevan en su formulación aceites no sólo con el objeto de dar un aporte organoléptico, sino también para controlar su curva de sólidos (que es la que determina cuándo estará líquida y cuándo sólida en función de la temperatura).
Características químicas de los aceites
Los aceites, así como las grasas, son triglicéridos de glicerol (también llamado glicerina, 1, 2, 3 propanotriol o sólo propanotriol). El glicerol es capaz de enlazar tres radicales de ácidos grasos llamados carboxilatos. Dichos radicales grasos por lo general son distintos entre sí; pueden ser saturados o insaturados. La molécula se llama triacilglicérido o triacilglicerol.
Los radicales grasos pueden ser desde 12 carbonos de cadena hasta 22 y 24 carbonos de extensión de cadena. Existen en la naturaleza al menos 50 ácidos grasos.Algunos radicales grasos característicos provienen de alguno de los siguientes ácidos Estos ácidos son los llamados ácidos grasos insaturados o ácidos grasos esenciales, llamados así porque el organismo humano no es capaz de sintetizarlos por sí mismo, y es necesario por tanto ingerirlos en los alimentos.
Para el caso de los aceites los carboxilatos contienen insaturados o enlaces dieno o trieno, que le dan la característica líquida a temperatura ambiente. Los aceites son mezclas de triglicéridos cuya composición les da características particulares.
Los aceites insaturados como los casos ya expuestos, son susceptibles de ser hidrogenados para producir mantecas hidrogenadas industriales de determinado grado de insaturación o índice de yodo, que se destinan para margarinas y mantecas de repostería.
Son aceites de gran importancia los omega 3 y los omega 6, que son poliinsaturados, muy abundantes en peces de aguas heladas.
Enranciamiento
Los aceites y las grasas son susceptibles de enranciarse o descomponerse, los mecanismos de la rancidez han sido ampliamente estudiados y existen al menos tres vías más comunes de enranciarse:
1. Activación de radicales libres y peroxidación.
2. Hidrólisis por la presencia de agua.
3. Por medio de microorganismos.
En el primer caso, los aceites la activación se inicia por el calor de la fritura, los radicales que se generan inducen a una absorción de oxígeno del ambiente para formar pre-peróxidos y luego peróxidos propiamente dichos. En este estado, el aceite se vuelve viscoso y se torna venenoso, pues su ingestión provoca malestares gastrointestinales graves. Las peroxidaciones muy intensas conducen a un aceite de características organolépticas rechazables.
En el segundo caso, el agua provoca la hidrólisis de los radicales grasos y se restituyen algunas moléculas de ácido original. Esto trae como consecuencia una cadena de reacciones que hacen que el aceite tome un olor y sabor astringente y desagradable.
En el tercer caso, los enlaces alfa de los radicales grasos son atacados por enzimas de hongos y bacterias que secretan lipasas generando una degradación del triglicérido. El olor repulsivo es característico de este mecanismo degradatorio.
Un caso especial a nombrar es la rancidez que a veces se produce en el aceite de pescado. Allí se originan descomposiciones protéicas de la cistina y cisteína que contienen enlaces disulfuro. Esto trae como consecuencia la formación del venenoso ácido sulfhídrico (H2S). Muchos son los casos de muertes acaecidas en barcos pesqueros y silos contenedores de aceite de pescado crudo mantenidos mucho tiempo sin ventilación adecuada. Basta que una persona asome su cabeza en estos lugares recién destapados, para que colapse rápidamente.
Refinación de los aceites
Los aceites crudos se almacenan en grandes tanques de acero inoxidable. Naturalmente estos aceites contienen tocoferoles, gomas y otros antioxidantes naturales. Pero el grado de acidez libre que presenta, unido a las sustancias naturales (aldehídos, alquenos(C2:1), butenos y pentenos), los hacen poco comestibles, y es necesario refinarlos.
Neutralización
La refinación comienza con la neutralización de la acidez libre de la materia prima que se realiza en unas lavadoras centrifugadoras, donde se añade ácido fosfórico e hidróxido de sodio. El ácido fosfórico retira las gomas del aceite, y el hidróxido de sodio neutraliza la acidez libre.
Desodorización
Luego, el aceite neutralizado y desgomado es conducido a las torres de desodorización, donde caen por gravedad, en medio de bandejas sometidas a alta temperatura, aquellas sustancias volátiles y aldehídos, que emigran del cuerpo del aceite y son condensados, para su disposición final.
Estudios más recientes han determinado que la desodorización activa el aceite, predisponiéndolo a su rancidez. Por este motivo, se recomienda que se adicionen, de inmediato, derivados de guayatecol y otros.
El aceite desodorizado contiene menos de 0.5 miliequivalentes de peróxido, una acidez inferior a 0,01% de ácido oleico (expresado) y un sabor a nueces muy agradable, pero el aceite tiene un color muy parecido al agua.
Un aceite se considera rancio e incomestible cuando su índice de peróxido supera los 5 milequivalentes. Se le adiciona al aceite colorantes naturales tales como el betacaroteno y antioxidantes para su preservación.
Winterizado de aceites
Algunos aceites contienes triglicéridos saturados en su composición (por ejemplo, el aceite de pescado), y es necesario proceder a fraccionarlos y luego a winterizarlos.
En el fraccionado, los aceites se exponen a temperaturas bajas, y la fracción sólida se separa por gravedad y se retira. Luego, la fase líquida del fraccionado se expone a ciclos de frío para formar los núcleos de cristalización, y luego se prensan nuevamente para retirar los sólidos formados. El sólido suele denominarse estearina.
Algunos aceites, como el de colza, el de maravilla y el de algodón, se winterizan para lograr una mejor apariencia final. En este caso, los sólidos formados son gomas y mucílagos.
Importancia de los aceites en el consumo humano
La ingestión moderada de aceites es fuente de ácidos grasos esenciales para el organismo. Dichos ácidos participan en un sinnúmero de reacciones bioquímicas a nivel celular y en otros mecanismos, tales como la formación de tejido conjuntivo, producción hormonal, promoción de vitaminas y la gestación y manutención lipídica de las células.
Algunas reacciones bioquímicas conducen al desdoblamiento y transformación de la energía química de los aceites en energía calórica elevada y al revés, en la formación del panículo graso de la piel y al almacenamiento corporal como reserva de energía.
Es un hecho conocido que un individuo con carencia de carbohidratos echará a mano de su reserva lipídica o grasa en busca de energía para mantener el metabolismo, y por último, en caso de que también haya una carencia prolongada de lípidos, consumirá sus proteínas (es decir, su tejido muscular) antes de fallecer.
La manutención de los huesos es ayudada por la vitamina D o ergocalciferol, que captura el ion calcio y lo fija al hueso en la osteogénesis. La carencia de esta sustancia conduce al raquitismo.
La carencia de estos aceites esenciales conduce a malformaciones y puede atrofiar el sistema nervioso y el endocrino, lo que generará desequilibrios a nivel celular. La incapacidad del organismo humano para realizar síntesis a partir de los ácidos grasos esenciales conduce al raquitismo y a la muerte.
Los mejores aceites para el consumo humano son los de pescado y de maravilla, debido a que contienen los llamados ácidos grasos esenciales omega en mayor porcentaje que los restantes aceites vegetales.
Existen aceites naturales que son considerados dañinos per se, como es el caso del aceite de colza o raps o canola, producido del Brassica napus, que contiene el dañino ácido C 22:1 erúcico, causante de malformaciones infantiles y atrofia del crecimiento. Este aceite fue ampliamente cultivado en Chile y su producción se fue restringiendo una vez que los estudios bioquímicos demostraron su grado de toxicidad, a tal punto que muchas compañías productoras de aceites lo fueron retirando gradual y silenciosamente de la formulación de sus productos finales. Hoy en día, gracias a estudios de hibridación, se han obtenido variedades de semillas de colza con contenidos inferiores al 3% de ácido erúcico. Cabe destacar que, antes de la eliminación del aceite de raps en Chile (1985), la estatura media del chileno no sobrepasaba los 1,65 m; después de la eliminación, la estatura media del chileno ronda los 1,8 m.
Recetas con aceite:
Pollo frito
Ingredientes:
1 Pollo de corral troceado y sin grasa
5 cucharas de vinagre de Módena
1/4 vaso de agua
1/4 vaso de aceite de soja
1 cucharadita de especia al estilo italiano
1 cucharadita de azucar
1/2 cucharadita de sal
1 pizca de pienta negra al gusto
1 diente de ajo picado fino
1 cucharadita de cayena
1 huevo
1 vaso de harina
Preparación:
En un bol mezclar a conciencia todos los ingredientes menos la harina y el pollo. Una vez bien mezclados todos los ingredientes ir añadiendo a la mezcla el vaso de harina poco a poco y con las manos. Trabajar la masa hasta que la mezcla sea una pasta seca que se adhiera al pollo y quede sin grumos. La masa no debe ser demasiado líquida, aunque si es necesario puedes añadir más agua.
Calienta en la sartén el aceite a fuego medio. Debe haber suficiente aceite para llenar la sarten unos 2cm de profundidad. La temperatura ideal para freir el pollo son 185 grados. Cuando el aceite esté caliente sube el fuego y ve añadiendo lentamente las piezas de pollo. Cuando tengas toda la sartén con las piezas de pollo, tapala y baja otra vez a fuego medio. Espera 6 o 7 minutos hasta que los trozos queden dorados por un lado. Después destapa la sartén y dale la vuelta a las piezas de pollo y espera otros 5 minutos para que se hagan por el otro lado.
Retira las piezas de la sartén y para que no queden muy grasosas, pasa un papel de cocina por encima para que absorvan el aceite sobrante.
Trucos: ¿Qué tipo de aceite utilizar? Aceite de maíz o girasol: fríe sin dejar sabor al pollo. Aceite de oliva: le da el toque de acidez y sabor fuerte. Aceite de canola: es el aceite para freír más sano y con menos grasas saturadas. Instrumentos de cocina: Sartén grande con tapadera, bol grande para mezclar
y un termómetro de freir para tomar la temperatura del aceite (recomendada en 185 grados).
Receta de Torta de Azúcar
Ingredientes:
1/4 de litro de leche
40 gramos de levadura de panadería
500 gramos de harina
60 gramos de azúcar
1 huevo
100 gramos de mantequilla pomada (mantequilla batida hasta que quede cremosa)
Ingredientes para docorar:
100 gramos de mantequilla
100 gramos de azúcar
1/2 cucharadita de canela
Preparación:
Desmoronar la levadura en leche tibia y disolverla
Añadir un poco de harina y una cucharada de azúcar
Tapar y dejar leudar (dejar que se hinche) 30 minutos
En un recipiente ponemos el resto de la harina en forma de volcán
Repartimos el azúcar, una pizca de sal, el huevo, la mantequilla en trocitos y la mezcla de levadura leudada
Amasamos bien todos los ingredientes hasta conseguir una masa suave y elástica
Formamos una bola, tapamos y dejamos leudar hasta que doble su volumen
Pasado este tiempo, estiramos con el rodillo y colocamos sobre una placa engrasada
Untamos con mantequilla, y espolvoreamos el azúcar mezclada previamente con la canela
Dejamos reposar 15 minutos
Horneamos a fuego caliente durante unos 40 minutos aproximadamente
Receta de Dulce de Azúcar
El “Fudge” o dulce de azúcar es una crema dulce y de un color marronazo que puede utilizarse para cubrir pasteles y pastas o bien para rellenarlos. Una fez que se enfría, esta crema se solidifica con lo cual se puede extender cuando aún está cremosa o bien ponerla en un molde previamente engrasado, dejarlo enfriar y cuando está rígido se saca del molde y se corta en trozos.
Ingredientes:
Leche evaporada: 1 + 3/4 de taza
Cacao en polvo: 6 cucharaditas
Azúcar: 1 + 3/4 tazas
Vainilla: 1 cucharadita
Mantequilla: 1 cucharada
Agua hirviendo: 1/2 taza
Preparación:
En una olla se mezclan la leche evaporada y el azúcar
A parte, se disuelve el cacao en la media taza de agua hirviendo y cuando está bien disuelto se añade a la leche
Se cuece a fuego medio mientras se remueve constantemente hasta que quede una mezcla homogénea y se vea el fondo
Finalmente se añade la mantequilla cortada a trozos y la vainilla que les darán brillo
Receta de Tarta Exótica de Chocolate
Es una receta bastante laboriosa y precisa de un cierto grado de dominio de la cocina aunque vale la pena el esfuerzo ya que el resultado es más que exquisito. Es una tarta sorprendente, con buena armonía de sabores que no se detectan, pero que en conjunto le otorgan un toque peculiar y afrodisíaco.
Ingredientes:
Para la masa quebrada dulce:
Harina: 100 gramos
Mantequilla: 90 gramos
Azúcar: 1 cucharada
Canela: 1/2 cucharadita de postre
Agua: 2-3 cucharadas
Sal: una pizca
Para el almíbar de caramelo y plátano:
Azúcar: 150 gramos
Agua: 200 ml
Ron dorado: 100 ml
1/2 plátano
Pimienta de Jamaica: 6 granos
Canela: 1 rama
Para la crema de chocolate:
Chocolate negro con un 56% de cacao: 150 gramos
Mantequilla: 60 gramos
Nata líquida: 100 ml
Extracto de vainilla: 1 cucharadita
Para la piña asada:
Piña natural cortada en rodajas: 1 piña entera
Preparación:
Para preparar la masa quebrada dulce, se pone la harina en un bol junto con el azúcar, la canela y la sal
Se añade la mantequilla y con los dedos, bien limpios, se amasa todo hasta obtener una textura como la de las migas de pan
A continuación se añade el agua poco a poco, lo justo para que nos permita unir la masa
Sin apenas amasar formamos una bola, la cubrimos con papel de film y se introduce en el frigorífico durante unos 30 minutos
Pasado este tiempo se extiende la masa con la ayuda de un rodillo. Cuando está bien estirada se cubre un molde con la masa (por el fondo y por los lados)
Se pone el molde en el horno previamente calentado y se deja cocer durante unos 23 minutos. Para que la masa no sube mientras se cuece, existe un truco que radica en poner legumbres secas encima de la masa (que pesan y se amoldan a la forma) y así no sube cuando se cuece. Una vez cocida la masa se reserva
Para preparar el almíbar de caramelo y plátano, se pone el azúcar en un cazo junto al agua y se lleva al fuego
Cuando empiece a hervir se añade la canela en rama y los granos de pimienta molidos
Se deja reducir hasta que adquiera un tono dorado
Con cuidado se añade el ron y dejamos hervir un minuto más
Se retira del fuego y se añadimos el plátano previamente machacado. Se remueve bien y se deja enfriar
Finalmente se pasa este almíbar por un colador para que no queden tropezones
Para preparar la crema de chocolate se pone el chocolate en un cazo y se derrite a fuego lento (o mejor al baño María), junto con la nata líquida
Una vez derretido el chocolate se retira del fuego y se incorpora la mantequilla que se derretirá rápidamente. Se remueve suavemente para que quede una crema de chocolate cremosa y homogénea
A continuación se añade el extracto de vainilla y se deja entibiar
Una vez lista la crema de chocolate se vierte dentro de la masa quebrada y se reserva nuevamente
Para preparar la piña asada se introduce la piña en el horno y la cubrimos con el almíbar de caramelo y plátano preparado anteriormente y se deja cocer en el horno a 190 grados durante 1 hora aproximadamente. Durante este tiempo se le va dando vueltas en varias ocasiones para que quede bien cocido por igual
Una vez lista, se corta la piña en trozos y se cubre la tarta con ella
Se espolvorea la tarta con tres granitos molidos de pimienta de Jamaica y finalmente se pinta la tarta con el almíbar sobrante de la cocción de la piña (el que queda en la bandeja del horno)
Se deja reposar un rato y ya estará lista para servir
P.d: Me saque un 9 xD
Sus puntos osn ponerme nota jaja,