Un nuevo kernel usado en los próximos ordenadores del ejército de Estados Unidos parece ser la [/b]solución definitiva al hackeo de cualquier sistema informático. En unas pruebas llevadas a cabo en las que se ha sometido a un helicóptero de combate autónomo a la amenaza del control remoto de unos hackers, el aparato pudo resistir demostrando que el software usado en el núcleo del sistema operativo podría ser aplicado también a otros sistemas ayudando a desterrar amenazas como los ciberataques a coches inteligentes.
Si un atacante informático tiene acceso al kernel de cualquier sistema informático, ello supondría tener abiertas las puertas para ejecutar múltiples acciones de control y modificación de parámetros a voluntad. Los expertos en seguridad llevan años trabajando en desarrollar un nuevo núcleo anti-hackers
Bautizado como “seL4”, este nuevo kernel se basa en varios pilares que contribuyen a la robustez del mismo. Por un lado ha sido desarrollado para hacer solo aquello para lo que ha sido diseñado, además no se puede modificar su núcleo sin permiso y tampoco podráaccederse a su memoria o transferencia de archivos sin autorización. Su eficacia es tan alta que la agencia nacional australiana de investigación, Data61, ha demostrado de forma matemática que este kernel es a prueba de hackeos.
La versión preliminar de este kernel, conocida como OKL4 ya se encuentra presente en millones de dispositivos móviles, pero con el seL4 se ha querido dar varios pasos adelante para acabar con amenazas informáticas más serias, algo que como ocurre en el caso del Boeing Little Bird, el helicóptero armado de los marines al cual hacíamos referencia, podría generar una situación de peligro muy grave en caso de ser pirateado de forma remota.
El único inconveniente es que hasta la fecha quebrantar la protección total parece más una cuestión de tiempo que otra cosa, y los expertos en seguridad informática advierten que a pesar de contar con un software infranqueable, siempre se puede atacar el hardware con otros medios como el pirateo de señales vía satélite o de dispositivos conectados
Si un atacante informático tiene acceso al kernel de cualquier sistema informático, ello supondría tener abiertas las puertas para ejecutar múltiples acciones de control y modificación de parámetros a voluntad. Los expertos en seguridad llevan años trabajando en desarrollar un nuevo núcleo anti-hackers
Bautizado como “seL4”, este nuevo kernel se basa en varios pilares que contribuyen a la robustez del mismo. Por un lado ha sido desarrollado para hacer solo aquello para lo que ha sido diseñado, además no se puede modificar su núcleo sin permiso y tampoco podráaccederse a su memoria o transferencia de archivos sin autorización. Su eficacia es tan alta que la agencia nacional australiana de investigación, Data61, ha demostrado de forma matemática que este kernel es a prueba de hackeos.
La versión preliminar de este kernel, conocida como OKL4 ya se encuentra presente en millones de dispositivos móviles, pero con el seL4 se ha querido dar varios pasos adelante para acabar con amenazas informáticas más serias, algo que como ocurre en el caso del Boeing Little Bird, el helicóptero armado de los marines al cual hacíamos referencia, podría generar una situación de peligro muy grave en caso de ser pirateado de forma remota.
El único inconveniente es que hasta la fecha quebrantar la protección total parece más una cuestión de tiempo que otra cosa, y los expertos en seguridad informática advierten que a pesar de contar con un software infranqueable, siempre se puede atacar el hardware con otros medios como el pirateo de señales vía satélite o de dispositivos conectados