1 de Mayo de 1941: se estrena "Citizen Kane"
A los 23 años de edad, Orson Welles se había labrado un merecido prestigio. En el teatro ya era muy bien considerado por sus adaptaciones de Shakespeare y otros clásicos. Y el 30 de Octubre de 1938, con su versión radiofónica de “La guerra de los mundos” como si de un reportaje en directo se tratara, había conseguido sembrar el pánico de punta a punta de los Estados Unidos.
Motivos más que suficientes para que la productora RKO decidiera abrirle las puertas del mundo del cine. El contrato de Welles con RKO le dio una libertad sin precedentes para un director novel. Iba a escribir, producir, dirigir y actuar en dos peliculas para la compañía, con total autonomía en la contratación de actores, técnicos y montaje final. La otra película sería, un año más tarde, “El cuarto mandamiento”, otra joya clásica que protagonizó también su amigo Joseph Cotten.
A Carole Lombard se le ofreció el papel principal de un melodrama llamado "Smiler with a knife", que iba a ser dirigido por Orson Welles, recién llegado a la RKO. Ella lo rechazó, optando por regresar a la comedia con “Mr. & Mrs. Smith”. Welles entonces deshechó hacer la película sin Lombard y comenzó a trabajar en “Ciudadano Kane”.
Orson Welles siempre afirmó que en “Ciudadano Kane” no se contaba la biografía de un individuo específico, sino un compuesto de personajes estadounidenses de esa época. El diseño de Xanadú, la mansión de Charles Foster Kane, estaba inspirado en la propia casa de William Randolph Hearst y aunque es universalmente reconocido que esta película está basada en la vida del periodista y magnate de la prensa estadounidense, también hay elementos de la historia que se aplican a la vida de Samuel Insull, magnate del sector de empresas de concesiones de servicios públicos de Chicago.
Herman J. Mankiewicz, hermano del director de cine Joseph Leo Mankiewicz, firmaba junto a Orson Welles el brillante guión de esta película. Hacía ya varios años que Welles tenía escrita una obra, nunca producida, en la que se llevaba a cabo la exploración de una persona pública a través de los testimonios de las personas que le conocieron a lo largo de su vida. Mankiewicz escribió el primer borrador del guión de “Ciudadano Kane” a partir de esta historia, dándole luego forma entre él y Welles y convirtiéndole en una joya del cine.
Las maravillosas imágenes a través de las cuales se nos cuenta esta película venían de la mano de un verdadero maestro en la materia, Gregg Toland, excelente director de fotografía americano que ya nos había cautivado visualmente con títulos como “Rivales”, “Cumbres Borrascosas” o “Las uvas de la ira”. Vamos, un genio de la imagen. Para “Ciudadano Kane” utilizó Toland una técnica fotográfica que enfocaba simultáneamente todos los objetos situados en primer plano, centro o fondo de la imagen, dándole a la misma una sensación de profundidad no vista antes en la gran pantalla.
Y la utilización del contrapicado de la cámara nos mostraba caracteres fuertes como el de Charles Foster Kane. Por el contrario, la posición de la cámara en picado nos presentaba el carácter más débil de Susan Alexander Kane, la segunda esposa del magnate. Ésta fue una técnica que Orson Welles tomó de John Ford, quien la había utilizado dos años antes en “La diligencia”. Welles vio en privado este mítico título del western alrededor de cuarenta veces mientras rodaba “Ciudadano Kane”.
El impecable montaje del film era obra artística de Robert Wise quien, antes de este título, había firmado el montaje de “Esmeralda la zíngara” y después, el de “El cuarto mandamiento”, título éste al que Wise aportó también la dirección de escenas adicionales, comenzando aquí su carrera como director de cine, donde nos dejó joyas como “Ultimátum a la Tierra”, “West Side Story” o “Sonrisas y lágrimas”.
Y para redondear el equipo técnico se unía a la película, en su debut cinematográfico, el compositor neoyorkino Bernard Herrmann, que más adelante corroboraría su excelencia musical con su gran obra en clásicos como “El cuarto mandamiento”, “El hombre que sabía demasiado”, “Falso culpable”, “Vértigo”, “Con la muerte en los talones” o “Psicosis”. Total nada.
Este plantel de lujo en el aspecto técnico del film sólo podía completarse con un cartel de primera línea en el plano artístico. El elenco de actores de “Ciudadano Kane” era casi por completo el que integraba la compañía del Mercury Theatre que Welles fundó en 1937 con John Houseman. Allí se representaron radiofónicamente obras como "Los Miserables", "Historia de dos ciudades", "La isla del tesoro", "39 escalones", "Abraham Lincoln", "El Conde de Montecristo"… Y "La Guerra de los Mundos".
“Ciudadano Kane” fue el debut cinematográfico más que brillante de actores luego de renombre en la gran pantalla como Agnes Moorehead, Ray Collins, Ruth Warrick, George Colouris o Everett Sloane.
Y de Joseph Cotten, aquí en el papel de Jedediah Leland, el mejor amigo de Charles Foster Kane. El personaje de Leland se basaba en el célebre columnista Ashton Stevens, crítico teatral del San Francisco Examiner y del Chicago Herald, y hermano del actor Landers Stevens, que hacía una corta aparición en esta película. Ashton era también el tío del director George Stevens, el hijo de Landers.
Joseph Cotten hacía aquí, pues, su entrada en el cine por la puerta grande. Amigo personal de Orson Welles, volvió a ser dirigido por él en “El cuarto mandamiento” y formó también con él más adelante una de las parejas más recordadas de la historia del cine en “El tercer hombre”.
Joseph siguió cosechando éxitos en su carrera como actor dejándonos títulos ya clásicos en la historia del cine como “La sombra de una duda”, “Duelo al sol”, “Jennie”, “Atormentada”, “Niágara” o “Canción de cuna para un cadáver”.
En "Ciudadano Kane" Cotten tenía, además, trabajo extra al prestarle también su voz y su presencia a uno de los periodistas que ve el noticiario en la sala de proyección, a oscuras, donde también figuraban todos los actores masculinos de la película, incluído el propio Orson Welles.
Y otros datos curiosos del film. El que Welles se rompiera el tobillo durante el rodaje de la película y tuviera que dirigir durante dos semanas en una silla de ruedas. O el que una frase que dice Kane en la película ("No crea todo lo que oye en la radio") pudiera ser tan claramente interpretada como un guiño astuto del director aludiendo a su propia guerra de los mundos radiofónica.
“Ciudadano Kane” estaba lista para su lanzamiento en febrero de 1941. Pero la controversia en torno al tema que trataba la película retrasó su estreno y, entre otras cosas, el que el círculo de William Randolph Hearst intentara comprarla para evitar su lanzamiento y presionara a la RKO para que no lo llevara a cabo.
Afortunadamente, el 1 de Mayo de 1941, hace hoy ya 70 años, se estrenaba en Nueva York “Ciudadano Kane”, uno de los títulos más imprescindibles de la gran pantalla. Tan sólo fue premiada con el Oscar al mejor guión original, aunque fue también nominada como mejor película, director, actor (Orson Welles), fotografía, montaje, banda sonora, dirección artística y sonido.
Orson Welles tenía tan sólo 25 años cuando dirigió “Ciudadano Kane”, su primera película, hoy uno de los mejores clásicos de la historia del cine.
Motivos más que suficientes para que la productora RKO decidiera abrirle las puertas del mundo del cine. El contrato de Welles con RKO le dio una libertad sin precedentes para un director novel. Iba a escribir, producir, dirigir y actuar en dos peliculas para la compañía, con total autonomía en la contratación de actores, técnicos y montaje final. La otra película sería, un año más tarde, “El cuarto mandamiento”, otra joya clásica que protagonizó también su amigo Joseph Cotten.
A Carole Lombard se le ofreció el papel principal de un melodrama llamado "Smiler with a knife", que iba a ser dirigido por Orson Welles, recién llegado a la RKO. Ella lo rechazó, optando por regresar a la comedia con “Mr. & Mrs. Smith”. Welles entonces deshechó hacer la película sin Lombard y comenzó a trabajar en “Ciudadano Kane”.
Orson Welles siempre afirmó que en “Ciudadano Kane” no se contaba la biografía de un individuo específico, sino un compuesto de personajes estadounidenses de esa época. El diseño de Xanadú, la mansión de Charles Foster Kane, estaba inspirado en la propia casa de William Randolph Hearst y aunque es universalmente reconocido que esta película está basada en la vida del periodista y magnate de la prensa estadounidense, también hay elementos de la historia que se aplican a la vida de Samuel Insull, magnate del sector de empresas de concesiones de servicios públicos de Chicago.
Herman J. Mankiewicz, hermano del director de cine Joseph Leo Mankiewicz, firmaba junto a Orson Welles el brillante guión de esta película. Hacía ya varios años que Welles tenía escrita una obra, nunca producida, en la que se llevaba a cabo la exploración de una persona pública a través de los testimonios de las personas que le conocieron a lo largo de su vida. Mankiewicz escribió el primer borrador del guión de “Ciudadano Kane” a partir de esta historia, dándole luego forma entre él y Welles y convirtiéndole en una joya del cine.
Las maravillosas imágenes a través de las cuales se nos cuenta esta película venían de la mano de un verdadero maestro en la materia, Gregg Toland, excelente director de fotografía americano que ya nos había cautivado visualmente con títulos como “Rivales”, “Cumbres Borrascosas” o “Las uvas de la ira”. Vamos, un genio de la imagen. Para “Ciudadano Kane” utilizó Toland una técnica fotográfica que enfocaba simultáneamente todos los objetos situados en primer plano, centro o fondo de la imagen, dándole a la misma una sensación de profundidad no vista antes en la gran pantalla.
Y la utilización del contrapicado de la cámara nos mostraba caracteres fuertes como el de Charles Foster Kane. Por el contrario, la posición de la cámara en picado nos presentaba el carácter más débil de Susan Alexander Kane, la segunda esposa del magnate. Ésta fue una técnica que Orson Welles tomó de John Ford, quien la había utilizado dos años antes en “La diligencia”. Welles vio en privado este mítico título del western alrededor de cuarenta veces mientras rodaba “Ciudadano Kane”.
El impecable montaje del film era obra artística de Robert Wise quien, antes de este título, había firmado el montaje de “Esmeralda la zíngara” y después, el de “El cuarto mandamiento”, título éste al que Wise aportó también la dirección de escenas adicionales, comenzando aquí su carrera como director de cine, donde nos dejó joyas como “Ultimátum a la Tierra”, “West Side Story” o “Sonrisas y lágrimas”.
Y para redondear el equipo técnico se unía a la película, en su debut cinematográfico, el compositor neoyorkino Bernard Herrmann, que más adelante corroboraría su excelencia musical con su gran obra en clásicos como “El cuarto mandamiento”, “El hombre que sabía demasiado”, “Falso culpable”, “Vértigo”, “Con la muerte en los talones” o “Psicosis”. Total nada.
Este plantel de lujo en el aspecto técnico del film sólo podía completarse con un cartel de primera línea en el plano artístico. El elenco de actores de “Ciudadano Kane” era casi por completo el que integraba la compañía del Mercury Theatre que Welles fundó en 1937 con John Houseman. Allí se representaron radiofónicamente obras como "Los Miserables", "Historia de dos ciudades", "La isla del tesoro", "39 escalones", "Abraham Lincoln", "El Conde de Montecristo"… Y "La Guerra de los Mundos".
“Ciudadano Kane” fue el debut cinematográfico más que brillante de actores luego de renombre en la gran pantalla como Agnes Moorehead, Ray Collins, Ruth Warrick, George Colouris o Everett Sloane.
Y de Joseph Cotten, aquí en el papel de Jedediah Leland, el mejor amigo de Charles Foster Kane. El personaje de Leland se basaba en el célebre columnista Ashton Stevens, crítico teatral del San Francisco Examiner y del Chicago Herald, y hermano del actor Landers Stevens, que hacía una corta aparición en esta película. Ashton era también el tío del director George Stevens, el hijo de Landers.
Joseph Cotten hacía aquí, pues, su entrada en el cine por la puerta grande. Amigo personal de Orson Welles, volvió a ser dirigido por él en “El cuarto mandamiento” y formó también con él más adelante una de las parejas más recordadas de la historia del cine en “El tercer hombre”.
Joseph siguió cosechando éxitos en su carrera como actor dejándonos títulos ya clásicos en la historia del cine como “La sombra de una duda”, “Duelo al sol”, “Jennie”, “Atormentada”, “Niágara” o “Canción de cuna para un cadáver”.
En "Ciudadano Kane" Cotten tenía, además, trabajo extra al prestarle también su voz y su presencia a uno de los periodistas que ve el noticiario en la sala de proyección, a oscuras, donde también figuraban todos los actores masculinos de la película, incluído el propio Orson Welles.
Y otros datos curiosos del film. El que Welles se rompiera el tobillo durante el rodaje de la película y tuviera que dirigir durante dos semanas en una silla de ruedas. O el que una frase que dice Kane en la película ("No crea todo lo que oye en la radio") pudiera ser tan claramente interpretada como un guiño astuto del director aludiendo a su propia guerra de los mundos radiofónica.
“Ciudadano Kane” estaba lista para su lanzamiento en febrero de 1941. Pero la controversia en torno al tema que trataba la película retrasó su estreno y, entre otras cosas, el que el círculo de William Randolph Hearst intentara comprarla para evitar su lanzamiento y presionara a la RKO para que no lo llevara a cabo.
Afortunadamente, el 1 de Mayo de 1941, hace hoy ya 70 años, se estrenaba en Nueva York “Ciudadano Kane”, uno de los títulos más imprescindibles de la gran pantalla. Tan sólo fue premiada con el Oscar al mejor guión original, aunque fue también nominada como mejor película, director, actor (Orson Welles), fotografía, montaje, banda sonora, dirección artística y sonido.
Orson Welles tenía tan sólo 25 años cuando dirigió “Ciudadano Kane”, su primera película, hoy uno de los mejores clásicos de la historia del cine.
“Si no hubiese sido tan rico, hubiera llegado a ser un gran hombre”
(Charles Foster Kane)
La Gran Pantalla