La mujer hirió accidentalmente en la cabeza a una rana arborícola verde con su cortacésped, y se sentía tan culpable (estas ranas se están volviendo cada vez más difíciles de ver en Australia, dónde son nativas) que decidió volar con la rana a un hospital para animales llamado Frog Safe. El pronóstico no parecía prometedor: “La herida estaba infectada y el tejido sobre el hueso del hombro donde había cortado la cuchila estaba necrosado,” dijo la presidenta del hospital a The Dodo.
Por suerte, tras varios días de cuidados intensivos, la rana mejoró mucho. Aunque algunas personas dudarían de que semejante bichito mereciera todas esas complicaciones, la presidenta Pergolotti tiene la respuesta perfecta: “Compasión y empatía por todo es de lo que depende el futuro de este planeta. Si la gente puede ignorar despreocupadamente a alguien que necesita ayuda (pequeños animales incluidos) entonces no merecemos que se nos ayude a nosotros como especie.”
Tras varios días de cuidados intensivos, la rana mejoró mucho, y será devuelta a su hábitat una vez que se haya recuperado del todo

Por suerte, tras varios días de cuidados intensivos, la rana mejoró mucho. Aunque algunas personas dudarían de que semejante bichito mereciera todas esas complicaciones, la presidenta Pergolotti tiene la respuesta perfecta: “Compasión y empatía por todo es de lo que depende el futuro de este planeta. Si la gente puede ignorar despreocupadamente a alguien que necesita ayuda (pequeños animales incluidos) entonces no merecemos que se nos ayude a nosotros como especie.”

Tras varios días de cuidados intensivos, la rana mejoró mucho, y será devuelta a su hábitat una vez que se haya recuperado del todo

