
El nuevo Dante de Devil May Cry 5 (PC, PlayStation 3, Xbox 360) o, mejor dicho, el cambio radical que ha sufrido el cazador de demonios favorito de los jugadores buscaba provocar polémica, como ya os informábamos ayer. Y aunque Capcom consiguió abrir debates, resulta irónico que Dante siempre haya cambiado de entrega a entrega, demostrando ser uno de los personajes más inestables del momento, sin causar tanto revuelo.
En el primer Devil May Cry, Dante era un gallito dicharachero que utilizaba su bravuconería para ganar confianza durante los múltiples combates contra demonios y asociados. No obstante, la segunda parte presentaba un cazador radicalmente diferente: taciturno, callado, e incluso un tanto modesto. El bajón de la personalidad dantesca junto a unos controles nefastos convirtieron a Devil May Cry 2 en la oveja negra (¿o quizás rosa, dadas las circunstancias?) de la familia.
Al servir de precuela, Devil May Cry 3: Dante´s Awakening muestra de nuevo un Dante más chulo, posiblemente debido a que es un adolescente que cree que el mundo está a sus pies. Se trata de un grato regreso a los orígenes, sólo que elevado a una potencia hiperbólica; el jugador podía mofarse de los enemigos durante los combates, mientras que en las secuencias cinematográficas el protagonista no callaba ni bajo el agua.
Resulta curioso que lo fans se quejen del cambio de Dante en DmC y hayan olvidado que la primera mitad de Devil May Cry 4 no está protagonizada por él sino por Nero, un chaval que cree que el cazador de demonios es el enemigo. Cierto, los jugadores vuelven a controlar a Dante al final de la aventura para demostrar su inocencia, pero la convulsa trama impidió que ambos héroes acabasen de perfilar su personalidad.