Hace 38 años que tiene la mano levantada
dijo:
Un sadhu es un asceta hindú o un monje que sigue el
camino de la penitencia y la austeridad para obtener
la iluminación. Es la cuarta fase de la vida en la
religión hindú, después de estudiar, de ser padre
y de ser peregrino, pero que además se imponen
un gran sacrificio.
Y este es el caso del sadhu Amar Bharati que mantiene su brazo derecho levantado desde el año 1973, ahora hace 38 años, por la paz mundial. Su mano es un pedazo inútil de hueso y piel, pero se ha convertido en un símbolo de los adoradores de Shiva en la india. (La tradición sadhu consiste en renunciar a todos los vínculos que los unen a lo terrenal o material en la búsqueda de los verdaderos valores de la vida. Por norma general un shadu vive incluido en la sociedad, pero intenta ignorar los placeres y dolores humanos).
Amar Bharati era un hombre de clase media hasta 1970 y vivía una vida normal, pues tenía trabajo, un hogar, una esposa y tres hijos. Pero un buen día nada de eso le importó y decidió dejarlo todo y dedicar su vida a servir al dios hindú Shiva (muchos sadhus imitan la vida mitológica de Shiva, el más grande de todos los ascetas. Llevan un tridente simbólico y se pintan tres rayas de ceniza en su frente para representar los tres aspectos de Shiva en su búsqueda asceta para destruir las tres impurezas: egoísmo, acción con deseo y el maya) con el sólo apoyo de Trishula (tridente).
Amar comenzó a vagar por los caminos de la India vestido con su ropa sencilla de sadhu (túnica de color azafrán, que significa que ha sido bendecido con la sangre fértil de Parvati, la consorte de Shiva). Después de tres años, en 1973, Amar aún sentía que estaba demasiado vinculado con el lujo y los placeres de la vida mortal, y decidió separarse de ellos, levantando su brazo derecho y manteniéndolo elevado. Hoy, después de 38 años, aún sigue así y cuando alguien le pregunta con reverencia, Amar Bharati responde que lo hace desilusionado por las guerras en el mundo y en pro de la armonía y la paz mundial. Amar ha inspirado a otros sadhus a levantar el brazo, incluso algunos han alcanzado los 7 y hasta los 13 años, y se habla de uno que alcanzó los 25 años y terminó loco porque no podía coger una estrella.

Mantener el brazo elevado no sólo implica renunciar a la función de un miembro importante, sino también soportar mucho dolor. Aunque Amar dice que ya pasó el tiempo del dolor insoportable que duró algunos años (no sabe si 10, o 15 o 20 años). Pero ahora ya no le duele. Su brazo está totalmente atrofiado y atrapado en el aire y en una extraña posición semi-vertical. Es simplemente una estructura ósea inútil que termina en unas grandes y retorcidas uñas.
Los sadhus, querido o querida internauta, son la respuesta en la India para el sistema de valores. Han dejado atrás todas las ataduras materiales para liberarse a un mundo con la realidad divina, y viven en cuevas, bosques y templos por toda la India. Existen alrededor de 4 ó 5 millones de sadhus hoy en día en el país, y son personas respetadas, veneradas e incluso temidas. Son mantenidos por todos los ciudadanos que les donan alimentos. Los sadhus generalmente pasan el primer año de su vida, después de la renuncia a lo mundano, con sus gurús o maestros. Los sadhus tradicionales se pelan como un signo de renuncia. Una vez que hayan aprendido las artes espirituales y de yoga, tienen que dejar al gurú para caminar por las calles y bosques, nunca quedándose en un solo lugar ya que creen que moverse mantiene al cuerpo en alerta, mientras que quedarse en un lugar los hace inactivos.
Fuente
genesis1972 dijo:
"Teniendo en cuenta el estado de la paz mundial, mantener el brazo
alzado no le dio mucho resultado."
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