Trae buen karma sexual dar tanto como recibís en la cama. Además, hay estudios que demuestran que ser generosa aumenta tu excitación. Resultado: los dos contentos.
Pero el sexo oral no es como en una película porno ni tan fantástico como alguna de tus amigas te puede contar (y exagerar). Tiene sus momentos súper hot y otros más tranqui en los que es natural que tu mente divague y la de él, también.
1. “¿Podrías recortate un poco, no?”: vos estás depilada, impecable y él parece tener una jungla ahí abajo. Suele suceder.
2. “¡Ay! Se recortó para mí”: del otro lado, podés encontrarte con que tu chico se encargó de recortar su vello o afeitarlo. Pulgar para arriba.
3. “Los amigos, el tronco y la punta… Es mucho para manejar todo junto”: tenés ahí nomás gran parte de sus zonas excitables y sería ideal que puedas complacer todas a la vez pero bueno… ¡Es lo que hay, querido!
4. “Me siento la protagonista de una película porno”: cuando él la está pasando genial y vos también, creés que sos la mejor. Te parece que estar súper sexy, que mantenés una pose muy hot y que tu chico no da más del placer.
5. “Odio que me den arcadas”: y sí, suele suceder. En ese momento, definitivamente, no estás disfrutando pero igual seguís ahí, firme como un soldado. Eso a ellos, no les pasa. ¡Qué injusta es la naturaleza!
6. “Uy, lo raspé con mis dientes. ¿Lo habré lastimado? ¿Sigo o le pido disculpas?”: vos sabés que puede pasar, él también. Está todo bien, a menos que pase dos o tres veces más. Ahí sí, quizás tengas que parar porque estás un poco cansada (y para chequear que tu chico esté sanito).
7. “Vos no te duchaste, ¿no?”: esto puede sonar un poco asqueroso pero es una realidad. La próxima vez, chequeá que él se haya dado una buena ducha antes de ir a la cama.
8. “¿Tengo que hacer contacto visual?”: no sabés si es raro o sexy. Lo mirás y él justo está mirando para otro lado. ¿Seguís mirando? Mejor relajá y concentrate en lo tuyo.
9. “Necesito descansar y tomar un poco de aire”: a veces, querés respirar también por la boca.
10. “Uy, tengo un pelo”: es tan molesto. No sabés si bancártelo, esperar a que desaparezca o parar para sacártelo. Este pensamiento va dedicado a los chicos que no se recortan el vello.
11. “Ya me estoy aburriendo, ¿cuándo termina esto?”: sentís como si hubiese pasado media hora y en realidad van 10 minutos (o 5, digamos). ¿Existe algún tiempo estipulado? Naaaah.
12. “Esto es genial”: gemidos, respiración pesada, muslos temblorosos… Definitivamente la estás pasando muy bien.
13. “Ahora puedo probar esos truquitos que leí”: los dos la están pasando genial y es el omento ideal para incursionar en cosas nuevas y pensás en llevar a tu boca un cubito de hielo. Relax: tiene que ser algo agradable y sexy, no torpe y confuso.
14. “Uh, se me trabó la mandíbula, tengo la mano acalambrada”: es como si hubieras corrido una maratón con tu boca y necesita recuperarse.
15. “Espero que me avise antes de acabar”: te encantan las sorpresas ¡pero para tu cumpleaños o el Día de los Enamorados! Vos estás deseando que él sea lo suficientemente respetuoso como para avisarte cuando se acerca el final feliz.
