
La población albina es considerada maldita en África por sus conciudadanos. Ahora, además de ser excluidos y discriminados, son perseguidos y descuartizados en macabros rituales. Sus brazos, piernas, pelo, piel y genitales han subido de precio en el mercado africano de la mafia negra. La razón: dicen que son el elixir de la fortuna y el éxito.
En Tanzania 30 albinos han sido asesinados en los últimos meses. Vídeo: ATLAS.
La creencia en que una pócima elaborada con el cuerpo de un albino proporciona éxito y riqueza está causando una brutal persecución en el continente. La situación ha llegado a tal punto que en Burundi, en la frontera con Tanzania, un gran grupo de albinos ha tenido que refugiarse en un centro provincial habilitado por las autoridades para ellos.
Hasta la fecha, su máxima preocupación era que sus compatriotas consideran su condición genética una maldición. Desde hace un tiempo sienten miedo: la mafia, literalmente, los caza para hacerse con partes de su cuerpo que se pagan a precio de oro. "Hemos vivido en paz, pero ahora sabemos que nos quieren matar por dinero", dice un portavoz de los albinos de Ruyigi, en Burundi, donde 25 de ellos han huido de la amenaza, se han reagrupado y tienen protección policial día y noche.
Sin embargo, siguen desamparados y hasta ahora toda protección resulta escasa para esta comunidad. "Pedimos al gobierno que nos ayude", dice la madre de unos albinos. Y es que sólo en la vecina Tanzania, donde hay un total de 170.000 albinos, 30 de ellos han sido asesinados y desmembrados en los últimos meses.
Los negros albinos que huyeron de Camerún para que no los maten los brujos
Son dos hermanos cameruneses que viven en Madrid. De padres de color negro, ambos tienen los rasgos de esa raza, pero son blancos y tienen ojos azules
Los negros albinos que huyeron de Camerún para que no los maten los brujos
Los hermanos Charles (23) y Calvin (26) Kamdem nacieron en la ciudad de Yaundé, capital de Camerún, con todos los rasgos de la población de raza negra, como el cabello y la barba corta y rizada, pero la falta de melanina en sangre produjo que fueran rubios.
En África se los conoce como guingnerous de acuerdo con un dialecto camerunés que significa falso blanco. Tienen el cabello, las pestañas y las cejas rubias y los ojos azules. De chicos, se sentían mirados como extraterrestres, pero ahora lo toman como un juego.
Los dos viven en Madrid, España, y a pesar de estar en una comunidad de raza blanca, también se sienten raros: "Al principio me molestaba mucho", recuerda Calvin al diario El País de España; "Iba con la cabeza agachada, haciéndome el dormido. Al final me cansé y me lo tomé como un juego. Ahora me divierte notar cómo me miran, juego con eso. Giro la cabeza, la vuelvo rápido y ellos se llevan un susto al ver que los veo".
Su condición de blancos hace que sean débiles de salud, ya que ambos tienen la visión altamente disminuida y su exposición al sol debe ser lo menor posible, debido a su tendencia a contraer cáncer de piel.
Estos hermanos son hijos de un comerciante negro que tuvo 10 hijos con dos esposas, una de las cuales era albina. De esta coincidencia genética, solo el 25% de los bebés que nacen son albinos. Ese matrimonio tuvo 4 hijos, 2 negros y 2 blancos.
En su país natal está instalada la creencia de la suerte que los albinos deparan. Es por eso que piensan que si te acuestas con una chica les das suerte, dice Calvin al diario español. Pero, por el contrario, también se les arrancan las uñas y los pelos para hacer brujerías, o en algunas zonas los matan por ser diferentes.