Jorge Mosqueira LA NACION DOMINGO 11 DE OCTUBRE DE 2015
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El caso de una empleada británica que quiso mandarle una foto en topless a su novio a través de Snapchat, pero por error se la envió a su jefe
Uno de los ejercicios intelectuales más interesantes para hacer es por qué un hecho personal o minúsculo se convierte en noticia, cuál es su recorrido, sus fundamentos o motivaciones.
Hace unos días, un viernes, una empleada británica decidió enviarle una foto erótica a su novio. Se trataba de un topless en primer plano, con una leyenda muy significativa: "Mirá lo que te vas a perder este fin de semana". Suponemos que el destinatario iba estar ausente por algún motivo. Era una insinuación más que elocuente, enviada a través de la aplicación Snapchat, que permite remitir imágenes que desaparecen a los pocos segundos del celular y de los archivos del sistema.
El inconveniente fue que apretó la tecla equivocada y, en vez de a su novio, la foto llegó al celular de su jefe. Un error tan novedoso como comprometedor, al quedar la intimidad así expuesta, se convirtió en noticia. ¿Con qué fundamento? Se trata del cuidado de las formas, algunos lo llaman hipocresía, en la relación jefe-supervisado.
Implica que el jefe no debiera saber, ni siquiera suponer, que su empleada pudiera tener un perfil que permanece oculto en la relación laboral cotidiana. Su empleada debiera ser una especie de monja laica. En los hechos, en cualquier lugar del mundo, incluyendo todas las empresas de cualquier tamaño, el erotismo sobrevuela o corre por los pasajes subterráneos. No es pecado: es humano, pero cuando florece y se manifiesta, es noticia, cuando no escándalo.
Georges Bataille, conocido filósofo y antropólogo, propuso en su Breve historia del erotismo, que "el trabajo es el origen y la clave de la humanidad", en la medida en que lo alejaron de su condición animal. "La fabricación de los instrumentos y de las armas fue el punto de partida de esos primeros razonamientos que humanizaron al animal que éramos." La racionalidad, nace, por lo tanto, de la manipulación de la materia con un fin. Y más adelante: "En los límites de la conciencia la actividad sexual respondía en primer término a la búsqueda calculada de trasportes voluptuosos. Inclusive en nuestros días existen poblaciones arcaicas que ignoran la relación necesaria entre la unión voluptuosa y el nacimiento de los hijos". Pero Bataille no es ingenuo, al señalar (y anticipar) que "es cierto que en nuestros días la búsqueda del placer considerado como un fin es a menudo mal juzgada [.] En efecto, la búsqueda voluptuosa, que no es condenada, no por eso deja de ser considerada de manera tal que, dentro de ciertos límites, es mejor no hablar de ella".
El texto es de 1957. Según el autor, el resultado del trabajo es la ganancia y tal vez se encuentre en este punto el divorcio entre el erotismo y el trabajo, quizá forzado por condicionamientos sociales o religiosos. Entonces cuando uno invade al otro, se produce una intromisión inaceptable. Incluso, escandalosa, pero es necesaria la visión de conjunto de cualquier jefe, es decir, tener en cuenta, para ejercer el liderazgo, lo que se ve y lo que no se ve, porque las personas están integradas por distintos perfiles que están latentes en cada una de ellas.
Ignorar lo que las personas son termina siendo una visión sesgada y, por lo tanto, se corre el peligro de tomar decisiones injustas y perjudiciales para la organización. El comentario que acompañó la noticia de la empleada británica señaló, con dudoso humor, qué avergonzada debió sentirse el lunes al enfrentar a su jefe. Pero éste dio una lección de moderación que vale la pena recoger. Le respondió: "Hola, probablemente no tenías la intención de enviarme esto, pero por favor, ten más cuidado. Soy tu jefe".
jorgemosqueira@gmail.com
LA NACIONEconomía
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El caso de una empleada británica que quiso mandarle una foto en topless a su novio a través de Snapchat, pero por error se la envió a su jefe
Uno de los ejercicios intelectuales más interesantes para hacer es por qué un hecho personal o minúsculo se convierte en noticia, cuál es su recorrido, sus fundamentos o motivaciones.
Hace unos días, un viernes, una empleada británica decidió enviarle una foto erótica a su novio. Se trataba de un topless en primer plano, con una leyenda muy significativa: "Mirá lo que te vas a perder este fin de semana". Suponemos que el destinatario iba estar ausente por algún motivo. Era una insinuación más que elocuente, enviada a través de la aplicación Snapchat, que permite remitir imágenes que desaparecen a los pocos segundos del celular y de los archivos del sistema.
El inconveniente fue que apretó la tecla equivocada y, en vez de a su novio, la foto llegó al celular de su jefe. Un error tan novedoso como comprometedor, al quedar la intimidad así expuesta, se convirtió en noticia. ¿Con qué fundamento? Se trata del cuidado de las formas, algunos lo llaman hipocresía, en la relación jefe-supervisado.
Implica que el jefe no debiera saber, ni siquiera suponer, que su empleada pudiera tener un perfil que permanece oculto en la relación laboral cotidiana. Su empleada debiera ser una especie de monja laica. En los hechos, en cualquier lugar del mundo, incluyendo todas las empresas de cualquier tamaño, el erotismo sobrevuela o corre por los pasajes subterráneos. No es pecado: es humano, pero cuando florece y se manifiesta, es noticia, cuando no escándalo.
Georges Bataille, conocido filósofo y antropólogo, propuso en su Breve historia del erotismo, que "el trabajo es el origen y la clave de la humanidad", en la medida en que lo alejaron de su condición animal. "La fabricación de los instrumentos y de las armas fue el punto de partida de esos primeros razonamientos que humanizaron al animal que éramos." La racionalidad, nace, por lo tanto, de la manipulación de la materia con un fin. Y más adelante: "En los límites de la conciencia la actividad sexual respondía en primer término a la búsqueda calculada de trasportes voluptuosos. Inclusive en nuestros días existen poblaciones arcaicas que ignoran la relación necesaria entre la unión voluptuosa y el nacimiento de los hijos". Pero Bataille no es ingenuo, al señalar (y anticipar) que "es cierto que en nuestros días la búsqueda del placer considerado como un fin es a menudo mal juzgada [.] En efecto, la búsqueda voluptuosa, que no es condenada, no por eso deja de ser considerada de manera tal que, dentro de ciertos límites, es mejor no hablar de ella".
El texto es de 1957. Según el autor, el resultado del trabajo es la ganancia y tal vez se encuentre en este punto el divorcio entre el erotismo y el trabajo, quizá forzado por condicionamientos sociales o religiosos. Entonces cuando uno invade al otro, se produce una intromisión inaceptable. Incluso, escandalosa, pero es necesaria la visión de conjunto de cualquier jefe, es decir, tener en cuenta, para ejercer el liderazgo, lo que se ve y lo que no se ve, porque las personas están integradas por distintos perfiles que están latentes en cada una de ellas.
Ignorar lo que las personas son termina siendo una visión sesgada y, por lo tanto, se corre el peligro de tomar decisiones injustas y perjudiciales para la organización. El comentario que acompañó la noticia de la empleada británica señaló, con dudoso humor, qué avergonzada debió sentirse el lunes al enfrentar a su jefe. Pero éste dio una lección de moderación que vale la pena recoger. Le respondió: "Hola, probablemente no tenías la intención de enviarme esto, pero por favor, ten más cuidado. Soy tu jefe".
jorgemosqueira@gmail.com
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