Un grupo de científicos externó su interés en investigar el cráter en Chicxulub, Yucatán, para desentrañar los misterios a la extinción de dinosaurios
Yucatán resguarda posibles respuestas a la desaparición de dinosaurios a causa de un meteórito que impactó a la Tierra hace más de 65 millones de años.
La exploracón al cráter, que cuenta con una extensión de 200 kilómetros de diámetro, sin embargo, está aún en espera de que las autoridades mexicanas den su autorización.
"El impacto desencadenó los fenómenos de extinción que acabaron no sólo con los dinosaurios, sino con el 50% de las especies vivas en el planeta en ese momento", declaró a BBC Mundo el científico Mario Rebolledo-Vieyra, del Centro de Investigación de Yucatán.
De acuerdo a la opinión de los investigadores, esperan que para el 2013 puedan iniciar con las labores de perforación de 1.5 kilómetros de profundidad, las cuales correrían a cargo del Programa Integral de Perforación Oceánica y serían realizadas mediante el buque de investigación japonés Chikyu, capaz de taladrar hasta 6 kilómetros en el fondo del mar.
El objetivo de la investigación, considerada como el proyecto de perforación oceánica más importante de esta década, se realizad como el propósito de develar los secretos de este cráter de impacto, descubierto en 1991 por investigadores de la UNAM y de la NASA.
Yucatán resguarda posibles respuestas a la desaparición de dinosaurios a causa de un meteórito que impactó a la Tierra hace más de 65 millones de años.
La exploracón al cráter, que cuenta con una extensión de 200 kilómetros de diámetro, sin embargo, está aún en espera de que las autoridades mexicanas den su autorización.
"El impacto desencadenó los fenómenos de extinción que acabaron no sólo con los dinosaurios, sino con el 50% de las especies vivas en el planeta en ese momento", declaró a BBC Mundo el científico Mario Rebolledo-Vieyra, del Centro de Investigación de Yucatán.

De acuerdo a la opinión de los investigadores, esperan que para el 2013 puedan iniciar con las labores de perforación de 1.5 kilómetros de profundidad, las cuales correrían a cargo del Programa Integral de Perforación Oceánica y serían realizadas mediante el buque de investigación japonés Chikyu, capaz de taladrar hasta 6 kilómetros en el fondo del mar.
El objetivo de la investigación, considerada como el proyecto de perforación oceánica más importante de esta década, se realizad como el propósito de develar los secretos de este cráter de impacto, descubierto en 1991 por investigadores de la UNAM y de la NASA.
