El A5 nació como la versión cupé del sedán A4. La diferencia del número que acompaña a la letra en el nombre fue una manera de diferenciación utilizada por Audi. Pero al crear la carrocería de cinco puertas, sí la marca alemana le agregó una palabra a su denominación.
Se trata del Sportback, cuya particular carrocería, con una línea de techo que baja agraciadamente a medida que va acercándose al posterior, fue una solución estética de muy buen gusto para crear una opción diferente. Ese mismo concepto está replicado por Audi en diferentes segmentos, porque ya existe para todos los “A” con número impar en su denominación, aunque el A1 Sportback aún no llegó a la Argentina. En todos los casos, a nuestro entender, prevaleció el mismo bello resultado estilístico.
Sobriedad y elegancia
El A5 Sportback está basado en la plataforma del A4, por lo que sus medidas son muy similares. Aunque es apenas un poco más largo, alto y ancho que aquél, al observarlo desde el perfil ofrece la sensación de que es tiene una longitud realmente mucho mayor. Pero es simplemente un efecto visual, seguramente por la forma de la carrocería ya descripta.
Como todo A5, la trompa tiene un aspecto robusto y de “bien plantada”. Posee luz diurna del tipo de LED, como acostumbra la marca es sus productos, pero dando un paso más. Ahora envuelven casi totalmente la óptica, no sólo en la parte inferior, logrando un efecto agradable a la vista. El poder lumínico de noche, por su parte, es muy bueno.
Atrás, lo que se destaca sobremanera es el gran portón trasero. Con un enorme cristal en toda su extensión, al levantarlo permite cargarle al baúl elementos de grandes dimensiones con suma practicidad. Algo muy difícil de ver en otros automóviles.
El habitáculo remite al A4, con butacas muy cómodas y gran calidad de los materiales. El conductor disfruta de regulaciones eléctricas para encontrar una gran posición de manejo, y también agradece el apoyo lumbar, sobre todo para viajes largos. La posición de la butaca también tiene la particularidad de estar en una posición bastante alejada de la puerta, lo que demuestra la amplitud del interior de este cinco puertas.
Atrás la cosa se complica. Aunque dos pasajeros tendrán bastante más espacio, en líneas generales, que en el A4, las personas altas podrían tener problemas con el techo. Además, la plaza central, invadida por un gran apoyabrazos central y por las salidas independientes del climatizador, no es para que alguien pueda ocuparla.
Gran respuesta dinámica
Aunque el A5 Sportback también tiene versiones con tracción quattro, éste es impulsado desde el eje delantero. La propulsión viene del motor dos litros naftero TFSI cuyos 211 CV de potencia alcanzan y sobran para mover a este aparato de tonelada y media de peso.
La combinación de esta planta motriz con la caja Multitronic, automática y continuamente variable, logra un desempeño general destacable. No sólo el torque ideal es entregado en un amplio rango de régimen, sino que también sucede lo propio con la potencia. Los 211 caballos están garantizados entre 4.300 y 6.000 r.p.m., al tiempo que, con 350 Nm de par motor, tira parejo entre 1.500 y 4.200 vueltas.
Pasándolo en limpio, significa que empuja progresivamente de abajo pero también responde en alta, redundando, al mismo tiempo, en un beneficioso consumo. Por ejemplo, a 130 km/h constantes realiza 11,4 km/l pero, a 100 km/l, aumenta a 14,8 km/l. Con un tanque de combustible de 63 litros, a esa velocidad podríamos llegar desde Buenos Aires hasta la ciudad de Corrientes sin repostar. En ciudad recorre 9,8 kilómetros con cada litro de nafta.
La clase de transmisión que tiene este A5 es conocida con el nombre que lograron imponer popularmente Nissan y Renault: CVT. Aunque tenga ocho relaciones, no es que esta caja cuente con tal cantidad de engranajes, sino que un conjunto de poleas van variando progresivamente la comunicación del propulsor con las ruedas. Una vez más, tenemos que decir que es una solución fantástica.
Si el conductor desea respuesta inmediata, al apretar el acelerador con brusquedad, el sistema colocará rápidamente ese sistema de poleas en algún otro de los puntos equivalentes a las marchas de las automáticas con engranajes. Pero si lo que queremos es viajar suavemente, nada mejor que esta Multitronic combinado con un pie derecho sutil.
Esa aceleración progresiva es uno de los condimentos responsables de que los ocupantes sientan un gran confort de marcha. Otro es la insonorización del habitáculo, aún en regímenes altos de hasta 7.000 r.p.m., y el tercero es el comportamiento del tren posterior. Como buen producto de alta gama, nada se percibe desde el habitáculo del proceso de rodamiento (conste que sus neumáticos son de bajo perfil) ni al atravesar alguna protuberancia del camino. Realmente excelente.
Su distancia entre ejes, de 2.810 mm, le otorga, además de la comodidad de los pasajeros ya consignada, un gran andar en ruta. El auto encara curvones sin demostrar vicios, como corresponde a un vehículo de este nivel. Tengamos en cuenta que la unidad probada contaba con el kit de suspensión deportiva, y que se trata de un auto que supera los 230 km/h de velocidad máxima y que hace el 0 a 100 en menos de ocho segundos.
Conclusiones
Si bien es posible comprarlo por U$S 70.735 dólares, el precio del A5 Sportback con el equipamiento de la unidad probada por nosotros roza los 79 mil dólares. Además de la suspensión ya nombrada (vale 700 dólares), los otros elementos que agrega son el navegador satelital (5.900), las llantas de 18” (1.400) y el asistente de arranque en pendientes (200). Suena a mucho equipamiento opcional para un auto de alta gama, pero no podemos negar que ofrece cierta flexibilidad al comprador.
Habiendo dejado en claro lo del párrafo anterior, el resto del equipamiento es indiscutible. Cuenta con seis airbags, anclajes ISOFIX, ESP, faros de xenón, ayuda para el estacionamiento, freno de mano electromecánico, sensores crepusculares y de lluvia, entre muchos otros elementos.
Es difícil encontrarle un competidor al A5 Sportback. Ninguno de sus rivales tiene una carrocería como la suya y es un gran complemento para la versión cupé. Será una cuestión de gusto del comprador elegir una u otra opción y seguramente no quedará decepcionado.