
Hola mis drugus ! el motivo de la creación del post es por la razón de presentarles el real punto de vista desde el creador de ésta obra de arte.
Para que ustedes puedan ir sacando conclusiones, citaré parte del libro y lo compararé con la película así se hace menos denso y algo más interesante. La idea es que no se queden justamente con lo que nos dejó Kubrik, el cuál modifico algunos detalles y no tan detalles en la realización hacia la pantalla. Hay una ventaja también en el hecho de mirar primero la película y después leer el libro, se encontrarán con 2 finales totalmente distintos, así q si piensan leer el libro mejor vayan al final del post y lo bajan (es corto) si te da pareza lee el post y listo.
Iniciemos...

Anthony Burgess escribió la naranja mecánica en 1962 en tan sólo tres semanas. La novela fue originalmente inspirada por un incidente vivido por el autor durante la Segunda Guerra Mundial, cuando él y su mujer fueron asaltados en 1944, siendo la esposa del propio Burgess víctima de robo y violación por parte de cuatro marines estadounidenses en las calles londinenses. Dado que se encontraba embarazada, la paliza le provocó un aborto.
Pero antes de que todo esto aconteciera, Burgess pensaba que no ganaría dinero escribiendo, por eso se dedicó a la escritura como si fuera un hobby, como una afición más sin ánimo de lucro.
El libro trata sobre la libre voluntad y la moral, y la manipulación de los individuos por fuerzas como los sistemas políticos, la represión, y como estas conllevan a la corrupción del ser humano.

"La naranja mecánica cuenta la historia del nadsat-adolescente Alex y sus tres drugos-amigos en un mundo de crueldad y destrucción. Alex tiene los principales atributos humanos: amor a la agresión, amor al lenguaje, amor a la belleza. Pero es joven y no ha entendido aún la verdadera importancia de la libertad, la que disfruta de un modo violento. En cierto sentido vive en el edén, y sólo cuando cae (como en verdad le ocurre, desde una ventana) parece capaz de llegar a transformarse en un verdadero ser humano"
*nadsat = adolescente
· La edición original (la británica) de La naranja mecánica se divide en 3 partes de 7 capítulos cada una. Esto es, 21 en total. Sin embargo, el editor de Nueva York de Burgess puso como condición para publicar la novela eliminar el último capítulo. Según el editor, era un capítulo muy blando que podía considerarse una traición al resto del relato

Esa imagen de la nieve nos muestra lo que Alex narra en el final de la película sobre su estado tras el intento de suicidio: "Definitivamente, estaba curado". La escena de la nieve es una fantasía surreal de él mismo copulando con una mujer, rodeado por damas y caballeros victorianos aplaudiéndole, que nos sugiere su regreso al estrago y la ultraviolencia.

El trabajo de Kubrick provocó algo de controversia, entre otros motivos porque la película, pese a haber sido filmada en Gran Bretaña, sigue la versión de la obra según fue editada en los Estados Unidos, la cual no incluye el polémico capítulo final del libro (“capítulo 21″);
¿Oué ocurría en ese vigésimo primer capítulo? Ahora tienen la oportunidad de
averiguarlo. En resumen, mi joven criminal protagonista crece unos años. La violencia
acaba por aburrirlo y reconoce que es mejor emplear la energía humana en la creación
que en la destrucción. La violencia sin sentido es una prerrogativa de la juventud; rebosa
energía pero le falta talento constructivo. Su dinamismo se ve forzado a manifestarse
destrozando cabinas telefónicas, descarrilando trenes, robando coches y luego
estrellándolos y, por supuesto, en la mucho más satisfactoria actividad de destruir seres
humanos. Sin embargo, llega un momento en que la violencia se convierte en algo juvenil
y aburrido. Es la réplica de los estúpidos y los ignorantes. Mi joven rufián siente de pronto,
como una revelación, la necesidad de hacer algo en la vida, casarse, engendrar hijos,
mantener la naranja del mundo girando en las rucas de Bogo, o manos de Dios, y quizás
incluso crear algo, música por ejemplo. Después de todo Mozart y Mendelssohn
compusieron una música celestial en la adolescencia o nadsat, mientras que lo único que
hacía mi héroe era rasrecear y el viejo unodós-unodós. Es con una especie de vergüenza
que este joven que está creciendo mira ese pasado de destrucción. Desea un futuro
distinto.
En el vigésimo capítulo no hay ningún indicio de este cambio. El chico es
condicionado y luego descondicionado y contempla con júbilo la recuperación de una
voluntad libre y violenta. «Sí, yo ya estaba curado», dice, y así concluyen el libro
norteamericano y la película. El capítulo veintiuno concede a la novela una cualidad de
ficción genuina, un arte asentado sobre el principio de que los seres humanos cambian.
De hecho, no tiene demasiado sentido escribir una novela a menos que pueda mostrarse
la posibilidad de una transformación moral o un aumento de sabiduría que opera en el
personaje o personajes principales. Incluso los malos bestsellers muestran a la gente
cambiando. Cuando una obra de ficción no consigue mostrar el cambio, cuando sólo
muestra el carácter humano como algo rígido, pétreo, impenitente, abandona el campo de
la novela y entra en la fábula o la alegoría. La Naranja norteamericana o de Kubrick es
una fábula; la británica o mundial es una novela.
el ser humano está dotado de libre albedrío, y
puede elegir entre el bien y el mal. Si sólo puede actuar bien o sólo puede actuar mal, no
será más que una naranja mecánica, lo que quiere decir que en apariencia será un
hermoso organismo con color y zumo, pero de hecho no será más que un juguete
mecánico al que Dios o el Diablo (o el Todopoderoso Estado, ya que está sustituyéndolos
a los dos) le darán cuerda. Es tan inhumano ser totalmente bueno como totalmente
malvado. Lo importante es la elección moral. La maldad tiene que existir junto a la bondad
para que pueda darse esa elección moral. La vida se sostiene gracias a la enconada
oposición de entidades morales. De eso hablan los noticiarios televisivos.
Desgraciadamente hay en nosotros tanto pecado original que el mal nos parece atractivo.
Destruir es más fácil y mucho más espectacular que crear. Nos gusta morirnos de miedo
ante visiones de destrucción cósmica. Sentarse en una habitación oscura y componer la
Missa Solemnis o la Anatomía de la melancolía no da pie a titulares ni a flashes
informativos. Desgraciadamente mi pequeño libelo atrajo a muchos porque despedía los
miasmas del pecado original como un cartón de huevos podridos.
Burgess, se despide cordialmente de sus lectores diciendo textualmente: “coman esta porción dulce o escúpanla. Son libres”.

En el capítulo 21 (que no aparece en todas las ediciones), Alex se encuentra casi igual que al principio de la historia, con tres drugos nuevos en el bar lácteo Korova. Al salir, sus amigos golpean a un hombre y le roban su dinero, pero Alex explica que ya no se sentía atraído por la ultraviolencia. Va con sus drugos al sitio en el que compró alcohol al principio de la novela, allí les dice que sigan solos. Camina solo y al entrar a un bar se encuentra con su viejo amigo Pete, quien se había casado. Al verlo tan feliz con su esposa, Alex descubre que el vacío que sentía era que necesitaba una esposa con la cual formar una familia y que la ultraviolencia ya no lo atraía porque estaba madurando. Se despide del lector y finalmente, le pide que lo recuerde como el chico que es al principio de la historia. En este capítulo se ve algo que no se ve en la película, así como en la edición estadounidense del libro, por ejemplo: la noción de metamorfosis positiva que Kubrick sustituyó por la pertinente e inamovible naturaleza vil del ser humano, obligando en cierta medida a sacar una conclusión final negativa (al contrario que en la novela original)

Para aquellos que siempre se preguntaron qué era lo que causaba la leche; citaré fragmentos al respecto:
Bueno, allí vendían leche con algo más. No tenían permiso para vender alcohol, pero en ese tiempo no había ninguna ley que prohibiese las nuevas vesches que acostumbraban meter en el viejo moloco, de modo que se podía pitearlo con velocet o synthemesco o drencrom o una o dos vesches más que te daban unos buenos, tranquilos y joroschós quince minutos admirando a Bogo y el Coro Celestial de Angeles y Santos en el zapato izquierdo, mientras las luces te estallaban en el mosco
*vesches = cosa
*moloco = leche
*pitear = beber
*joroschós = bueno, bien
*Bogo = Dios
*mosco = cerebro
estabas ahí después de beber el moloco, y se te ocurría el meselo de que las cosas de alrededor pertenecían al pasado. Todo lo videabas clarísimo -las mesas, el estéreo, las luces, las niñas y los málchicos- pero era como una vesche que solía estar allí y ya no estaba. Y te quedabas hipnotizado por la bota, o el zapato o la uña de un dedo, según el caso, y al mismo tiempo era como si te agarraran del pescuezo y te sacudieran igual que a un gato. Te sacudían sin parar hasta vaciarte. Perdías el nombre y el cuerpo, y te perdías tú mismo, y esperabas hasta que la bota o la uña del dedo se te ponían amarillas. cada vez más amarillas. Después, las luces comenzaban a restallar como átomos, y la bota o la uña del dedo, o quizás una mota de polvo en los fundillos de los pantalones se convertían en un mesto enorme, grandísimo, más grande que el mundo, y ya te iban a presentar al viejo Bogo o Dios, y entonces todo concluía. Gimoteando volvías al presente, con la rota preparada para llorar a grito pelado. Todo muy lindo, pero muy cobarde. No hemos venido a esta tierra para estar en contacto con Dios. Esas cosas pueden liquidar toda la fuerza y la bondad de un cheloveco.
nadsat;
*meselo = pensamiento, fantasia
*videar= ver, mirar
*vesche = cosa
*cheloveco = individuo

he aquí q quiero q aprecien las grandes diferencias, incluso según la wiki nos dice:
"va hacia un local donde venden música. Mientras espera, observa a dos niñas de 10 años comprando música pop, a las que lleva a su casa donde las emborracha y viola"
Una gran boludez, en ningún momento en el libro dice q las viola... y en la película
se observen a 2 minas relativamente mayores...
en libro nos dice:
Las dos ptitsas no tendrían más de diez años, y parecía que también ellas, como yo, habían decidido tomarse la mañana libre de la scolivola. Era evidente que ya se consideraban verdaderas débochcas crecidas; vaya con el meneo de caderas cuando vieron a vuestro Fiel Narrador, hermanos, y los grudos acolchados y el rojo desparramado en las gubas. Fui al mostrador, abordando con la sonrisa cortés de los subos al viejo Andy que atendía (siempre amable, siempre dispuesto a ayudar, un verdadero joroschó tipo de veco, aunque calvo y muy muy delgado). Andy me dijo: -Ajá, creo que sé lo que usted quiere. Buenas noticias, buenas noticias, ya llegó. -Y moviendo las rucas como un eminente director se fue a buscarlo. Las dos ptitsas jóvenes soltaron unas risitas, como hacen a esa edad, y yo les clavé un malenco los glasos fríos. Andy regresó realmente scorro, agitando la gran cubierta blanca y brillante de la Novena, que mostraba, hermanos, el litso y fruncido como golpeado por un rayo del propio Ludwig van. -Aquí está -dijo Andy-. ¿Lo probamos? -Pero yo quería llevármelo a casa para slusarlo odinoco en mi estéreo, y sentía una prisa infernal. Saqué el dengo para pagar, y una de las ptitsas me dijo: -¿Qué conseguiste, bratito? ¿Algo grande, para ti solo? -Estas débochcas jovencitas tenían su propio modo de goborar.- ¿El Paraíso Diecisiete? ¿Luke Sterne? ¿Goggl y Gogol? -y las dos largaron esas risitas, meneándose y balanceándose. Entonces se me ocurrió una idea, y la angustia y el éxtasis casi me voltean, oh hermanos míos, de modo que durante unos segundos no pude respirar. Reaccioné, y les dije mostrando los subos blancos y brillantes: -¿Qué tienen en casa, hermanitas, para oír esos gorgoritos peludos? -Porque ya había visto que los discos que estaban comprando eran esas vesches pop para chicos.- Apuesto a que lo único que tienen son esos juguetes portátiles como vitrolas de picnic. -Al oír esto las ptitsas fruncieron las boquitas.- Vengan con papá -les dije-, y escuchen como es debido. Las trompetas de los ángeles y los trombones del infierno. Están invitadas. -Y les hice una especie de reverencia. Otras risitas, y una de ellas, dijo: -Oh, pero tenemos mucho apetito. Oh, cómo podríamos comer. -Y la otra agregó: -Sí, ella lo dice, y así es. -De modo que contesté: -Coman con papá. Digan dónde. Ahora se creían verdaderas sofisticadas, lo que era casi patético, y empezaron a hablar con golosas de dama acerca del Ritz, el Bristol, el Hilton, Il Ristorante Granturco. Pero interrumpí la charla diciendo «Sigan a papá», y las llevé al Salón de la Pasta, a la vuelta de la esquina, y dejé que se llenaran los inocentes y jóvenes litsos con espaguetis y salchichas, y helados de cremas y bananasplits y salsa de chocolate caliente, hasta que casi tuve náuseas a la vista de todo eso, porque yo, hermanos, almorcé frugalmente una rebanada de jamón frío y un yoco de chile bien picante. Las dos jóvenes ptitsas se parecían mucho, aunque no eran hermanas. Tenían las mismas ideas, o la misma falta de ideas, y el mismo color de pelo: una especie de pajizo teñido. Bueno, hoy crecerían mucho. Hoy sería un día memorable. No irían a la escuela por la tarde, pero habría educación, y Alex sería el profesor. Se llamaban, dijeron, Marty y Sonietta, y eran bastante besuñas y estaban en la cumbre del infantilismo de moda. -Perfectamente, Marty y Sonietta -les dije-. Llegó la hora de oír los discos. Vengan. Cuando salimos al frío de la calle, decidieron que no irían en ómnibus, oh no, querían un taxi, de modo que les di el gusto, aunque con una sonrisa interior verdaderamente joroschó, y llamé un taxi estacionado en la fila. El chofer, un veco starrio y bigotudo con los platis muy manchados, dijo cuando nos vio: -Nada de navajas ahora. No quiero tonterías con los asientos. Acabo de retapizar el coche. -Le calmé esos temores y fuimos al bloque municipal 18A, y las dos audaces y pequeñas ptitsas reían y murmuraban. Para abreviar diré que llegamos, oh hermanitos míos, y las llevé hasta el 10-8, y mientras subían la escalera jadeaban y smecaban, y una vez allí dijeron que tenían sed, de modo que abrí el cofre de mi cuarto y ofrecí a las jóvenes débochcas de diez años un verdadero y joroschó escocés, aunque bien mezclado con agujas-y-alfileres. Se sentaron en mi cama (todavía sin arreglar) y balancearon las piernas, smecando y piteando la bebida, mientras yo pasaba en mi estéreo sus patéticos y malencos discos. Era como pitear una suave y perfumada bebida sin alcohol para niños en vasos de oro muy bellos, trabajados y costosos. Pero ellas decían oh oh oh y exclamaban «Desmayante» y «Cumbroso» y otros slovos raros que estaban de moda en ese grupo infantil. Mientras pasaba esa cala para que la oyesen, las animé a beber y luego a tomar otra copa, y la verdad que no se opusieron, oh hermanos míos. De modo que cuando ya habíamos escuchado dos veces los patéticos discos pop (eran dos: Nariz dulce, cantado por Ike Yard, y Noche tras día tras noche, gemido por dos horribles eunucos desyarblocados que no recuerdo cómo se llamaban) ya estaban cerca de la histeria máxima de las ptitsas jóvenes, saltando de un extremo al otro de mi cama, y alrededor del cuarto, y yo con ellas. Hermanos, no necesito describir lo que hicimos esa tarde, pues todos pueden imaginarlo fácilmente.
nadsat;
*ptitsas = muchachas
*scolivola = escuela
*débochcas = mujer
*guba = labio
*subos = dientes
*rucas = manos / brazos
*malenco = pequeño, poco
*glaso = ojo
*scorro = ràpido
*litso = cara
*slusar = escuchar
*odinoco = solo, solitario
*dengo = dinero
*gorobar = hablar, conversar
*brato = hermano
*veco = individuo
*starrio = viejo, antiguo
*smecar = reir
*joroschó = bueno, bien
*cala = excremento
*slovo = palabra
*yarboclos = testículos

y quién estaba en el umbral
sino el viejo Lerdo, y ahí mismo alcancé a videar la huida de los otros dos de mis
llamados drugos. -Largo de aquí -criché al Lerdo-. Llegan los militsos. -El Lerdo dijo: -Tú
te quedas a recibirlos juh juh juh juh -y entonces vi que había desenroscado el usy, y
ahora lo levantaba y lo hacía silbar juisssss y me daba un golpe rápido y artístico en los
párpados, pues alcancé a cerrarlos a tiempo.
nadsat;
*crichar = gritar
*usy = cadena
o sea, lo bajó de un cadenaso

-Bueno bueno bueno bueno bueno bueno bueno. El pequeño Alex en persona. Tanto tiempo que no nos videamos, ¿eh, drugo? ¿Cómo te va? -Yo estaba aturdido, y el uniforme y el schlemo me impedían videar quién era, aunque el litso y la golosa me parecían conocidos. Entonces volví los glasos hacia el otro, y sobre ese de litso sonriente y besuño, no tuve dudas. Entonces, todo entumecido y cada vez más aturdido, volví los ojos al que decía bueno bueno bueno. Reconocí nada menos que al gordo y viejo Billyboy, mi antiguo enemigo. El otro, por supuesto, era el Lerdo, que había sido mi drugo y también el enemigo del gordo cabrón Billyboy, pero que ahora era un militso con uniforme y schlemo, y látigo para mantener el orden
nadsat;
*schlemo = casco
*golosa = voz
*glasos = ojos
*litso = cara
*militso = milico

Así es, BillyBoy y el Lerdo serían los milicos realmente. No Georgie.
El título original de la película es "The Clockwork Orange". "orange", en inglés significa "naranja", pero en verdad proviene de otra palabra: "ourang", una palabra de Malasia donde el autor del libro, Anthony Burgess, vivió durante varios años. Esta palabra tiene otro significado y es el de "persona". De esta manera, el escritor hizo un juego de palabras, y realmente, lo que el título significa es "El hombre mecánico". Es decir, Álex después de aplicarle el tratamiento Ludovico.
Bueno, ésto es todo por ahora... probablemente iré actualizando el post con algún otro dato. Mientras tanto les dejaré el libro en pdf de la versión completa (es corto) para al q le interese leerlo... Gracias por pasar y estaría bueno q hayan valorado el post q me llevo un rato.
PDF = https://www.sugarsync.com/pf/D7100854_783_673279562?directDownload=true
