Después de 14 años de estar prohibidos, la FDA acaba de aprobar el uso de implantes de silicona para la cirugía de senos. Cerca de 300 mil mujeres pasan por el quirófano cada año para aumentar el tamaño de sus pechos. Revisa los pros y contras de silicona versus solución salina.
La diferencia está en el interior
Existen dos tipos de dispositivos médicos que se implantan debajo del tejido del seno o debajo del músculo del pecho, que cuentan con la aprobación de la FDA (Dirección de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos): los que están rellenos con solución salina y los que están rellenos con gel de silicona.
Los primeros son unos sacos de silicona que están rellenos o se llenan durante la intervención, lo que a veces permite hacer ciertos ajustes después de la cirugía. Los segundos, también de silicona, pero rellenados previamente con gel de silicona. Ambos vienen en diferentes tamaños, perfiles, y el saco varía de superficie (texturada o lisa).
En 1992, la FDA había restringido el uso de implantes rellenos de silicona, pero el 17 de noviembre de 2006, después de hacer varios estudios, aprobó los implantes que fabrican dos compañías: Allergan Corp. y Mentor Corp.
"Los estudios, que incluyen un reporte del Instituto de Medicina, concluyen en que no hay evidencias convincentes de que los implantes de senos se asocien con las enfermedades del tejido conectivo y el cáncer", informó el organismo.
A pesar de la aprobación, las compañías autorizadas deberán seguir de cerca alrededor de 40 mil mujeres por 10 años después de recibir los implantes, a fin de completar el estudio.
Diferencias que saltan a la vista
Al tacto: Una de las principales diferencias entre los implantes de solución salina y los de siliconas está en cómo se sienten dentro del cuerpo.
"Las siliconas son preferidas por muchas mujeres porque son más suaves y tienen menor visibilidad, se arquean y tienen un aspecto más natural. Los de solución salina, en cambio, se sienten más como pelotas de agua", explicó el Dr. Stuart Linder, cirujano plástico de Beverly Hills que realiza unos 500 implantes de senos por año.
Al bolsillo: En general, las siliconas son más costosas que los implantes de solución salina. En la clínica del Dr. Linder, por ejemplo, las siliconas cuestan entre $8,000 y $13,000, mientras que la cirugía con solución salina tiene un valor de $6,500 a $8,000.
La diferencia de precios está principalmente en el costo de los implantes: "El costo de la operación, la anestesia y el quirófano son los mismos. La única diferencia está en los implantes. Los de siliconas son más caros".
Lo que debes saber
- El aumento de busto no es una cirugía de por vida. En general, dura 10 años y luego de este período se debe reemplazar el implante.
- La cirugía puede afectar el amamantamiento. Hay menos riesgos de que esto pase si el implante se coloca debajo del músculo.
- Los cambios que les harás a tus seños no tienen vuelta atrás. Esto significa que por más de que te arrepientas y le pidas a tu cirujano que te extraiga los implantes sin reponerlos, tus pechos jamás se verán como antes de la cirugía. Tendrán algunos cambios de aspecto, como hoyuelos, arrugas y fruncimientos.
- Las mamografías, el ultrasonido y el MRI para detectar cáncer de mamas se hacen más difíciles con los implantes de siliconas.
- El pezón y las sensaciones en los senos pueden modificarse.
- Puede ser posible que debas volver a operarte: si la cirugía no quedó como esperabas, o en caso de asimetría, atrofia del tejido del pecho, infección, hematoma, entre otras causas.