Hace unos días me llegó la factura del teléfono para pagar, uso el servicio de CTI Móvil en Argentina, y con ella apareció un misterioso folleto que hablaba de Claro… como pensé que era propaganda o un intento por contratar seguro de algo (porque nunca faltan), no le presté mucha importancia.Ayer a la tarde estaba buscando unas fotocopias y me topé otra vez con el folleto en cuestión, por lo que decidí leer y enterarme un poco de lo que venía adentro. Oh sorpresa me entero de que, al parecer, CTI Móvil en Argentina cambia de nombre a Claro… ¿quedó claro?
Me interesó bastante después de las primeras líneas y terminé leyendo toda la propaganda… donde me enteré que Claro también está en varios países de Latinoamérica. Además, según el folleto, el cambio no incide en lo que veníamos consumiento porque:
* Se mantiene el contraro
* El número de teléfono no cambia
* Siguen los programas de beneficios y los “buenos precios”
* Se puede seguir abonando de la manera que se venía haciendo
* Y además pueden adherirse al servicio de débito automático, etc, etc…
Esto me hizo acordar a un capítulo de Dr. House donde tiene que dar un discurso sobre el nuevo medicamento de su jefe, dando a conocer que es exactamente el mismo, sólo que lo patenta de nuevo y así gana más millones de dólares.
Aquí pasa lo mismo. CTI Móvil ofrecía exactamente lo mismo que Claro ahora, entonces… ¿a quién le importa el cambio si no cambia nada? Pero ojo, el diseño de la nueva página es muy lindo… quizás alguien compre un celular solamente porque las pelotitas rojas se ven muy lindas.
CTI Móvil, uno de los tres operadores en telefonía móvil de Argentina pasaría a llamarse Claro, nombre que reciben varias de las subsidiarias de América Móvil, su propietaria.
El argumento más fuerte sobre el cambio de nombre, apuntan al ahorro de costes en acciones de Marketing, incluyendo dentro de esto, el abaratamiento en los costos de compra de nuevos equipos
Si bien este cambio se viene hablando de modo interno desde inicios del año pasado, el mismo no se habría hecho por miedo a perder parte de su fuerte como marca bien reconocida en el país.
Los motivos que llevaron a este punto de decisión, están enfocados en la próxima cotización del grupo en distintas bolsas de la región, lo cual exigiría mayor unificación y ordenamiento, según comentaron las fuentes.
El nombre sin duda, sonará raro en Argentina, ya que existía una revista con el mismo nombre , propiedad del grupo editorial Perfil S.A, lo cual seguramente prestará a la confusión.