Es el único órgano del cuerpo humano dedicado al placer, pues está constituido por 8,000 fibras nerviosas que le aportan alta sensibilidad. Ninguna otra parte de la anatomía femenina encierra tantos enigmas como esta recóndita y diminuta estructura.
¿Dónde está situado el clítoris? La respuesta puede parecer evidente; no obstante, muchos hombres y mujeres ignoran su localización o apenas tienen idea. Se encuentra entre los labios menores de la vulva (partes que rodean y constituyen la abertura externa de la vagina), debajo de un pliegue de piel que le cubre, al cual se le denomina capucha.
“No es tan difícil encontrarlo; por ejemplo, cuando tengo que explicar por la radio dónde está (y tomando en cuenta que en este medio no contamos con imágenes), recomiendo a las mujeres que coloquen su dedo índice en el ombligo y lo bajen en línea recta hasta llegar a la vulva. En donde se juntan los labios menores sentirán especie de pequeño botón; éste es el clítoris, estructura que nos regala infinidad de orgasmos”, explica la reconocida sexóloga española Anabel Ochoa.
Por su parte, Esther Corona Vargas, asesora de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y secretaria para las Américas de la Asociación Mundial de Sexología (AMS), expresa a modo de complemento: “En efecto, la estimulación más importante de la mujer en la respuesta sexual se ubica justo en dicha zona, no al interior de la vagina”.
Anatomía
Como hemos mencionado, el clítoris está protegido por pliegue de piel, el cual se forma hacia delante de los labios menores y es conocido como capucha; los sexólogos refieren que sería el equivalente al prepucio del pene. A la parte visible (aquella que sobresale al exterior) se le denomina glande, está constituida por mucosa (tejido liso y húmedo) y es sumamente rica en corpúsculos de Kraüse (captan sensaciones de placer).
La parte que sigue al glande, no visible, se llama tronco; se trata de especie de pequeño cilindro que sube hasta el hueso del pubis, continúa en profundidad y se separa en dos raíces que rodean los dos bordes laterales de la vagina.
Al interior, el clítoris incluye dos cuerpos cavernosos (huecos) envueltos en densa membrana fibrosa. Su irrigación arterial y retorno venoso siguen las mismas formas de distribución que en el pene, aunque los vasos sanguíneos son de menor tamaño.
Reacciones
En el campo de la sexualidad, los trabajos del médico William H. Masters y la psicóloga Virginia E. Johnson (ambos estadounidenses y mejor conocidos como Masters y Johnson) causaron verdadera revolución. Ello se debe a que en 1954 crearon riguroso programa de observación de la excitación sexual, el cual cubrió aspectos fisiológicos y estudios psicológicos, mismos que fueron publicados en el libro La respuesta sexual humana, entre otras obras, donde abordaron lo referente a las reacciones del clítoris durante distintas fases:
Frente a la estimulación sexual. La primera respuesta pélvica es la lubricación vaginal, que tiene lugar después de 10 a 30 segundos de cualquier tipo de estimulación; sin embargo, el clítoris no responde tan rápido.
Excitación. La respuesta clitorídea a los estímulos durante la fase de excitación es la tumefacción (aumento evidente en su volumen). Esto último se ha confundido con la erección del pene y ha sido mal llamada “erección del clítoris”.
Meseta. La reacción fisiológica más significativa de la estructura que nos ocupa ocurre en esta fase (de mayor excitación), pues se retrae en su totalidad.
Orgasmo. No hay reacción específica del clítoris.
Resolución. El retorno a la posición normal o de reposo, luego del orgasmo, se produce de 5 a 10 segundos después de que éste ha ocurrido.
Masters y Johnson concluyeron que existen diversas y grandes variaciones en la duración e intensidad de la experiencia orgásmica, tanto de una mujer a otra como en la misma persona en diferentes momentos.
¿Cómo se hace?
“A las mujeres hay que tocarlas completamente”, afirma Anabel Ochoa, y enfatiza en que sobre todo el clítoris pues, “si no, ¿cómo pretenden que lleguen al orgasmo? Es como si a los hombres sólo se le acariciaran los testículos y se esperara que con este acto experimentaran el máximo de los placeres y eyacularan. Esto no funciona así”.
Existen distintas técnicas para estimular el clítoris y lograr que la mujer viva uno de los máximos placeres. Los especialistas en salud sexual recomiendan las siguientes:
Dedos. Se toca suavemente con el índice y pulgar, o bien con el índice y cordial se le da delicado masaje circular. Es muy posible que se alcance el orgasmo, siempre y cuando el deseo y lubricación estén presentes y, por tanto, exista humedad local que facilite las caricias.
Labios. Pueden ejercer presión o succión capaz de estimular de manera eficaz a los captadores de placer. La ventaja es que este tipo de movimiento también estimula al tronco del clítoris en profundidad.
Lengua. Se le considera la mejor estructura para acariciar al clítoris, de que es suave, activa y húmeda al mismo tiempo.
Vaivén. Para algunas mujeres, y en ciertas posiciones sexuales, el clítoris mantiene frote con el pubis masculino o experimenta estiramiento de los labios menores. Se trata de estimulación indirecta que puede ser importante para que se produzca el orgasmo.
Interior de la vagina. Al acariciar la zona frontal interna de la vagina, ya sea con el pene o dedos, es posible estimular las raíces profundas del clítoris.
Es un hecho que la mujer fue dotada de clítoris para experimentar el máximo de los placeres pues, como hemos visto, su única función es de tipo sexual. “Está hecho para gozar y es la verdadera fábrica de orgasmos”, puntualiza Anabel Ochoa.
No me salgan con las boludeces que esto va a Poringa!
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