El gusano vencedor (o conquistador según las traducciones) es un poema que Edgar Allan Poe publicase por el año 1843, con el título original de The conqueror worm; desempeñando en dicha obra una elaborada y maravillosa alegoría teatral, teniendo en cuenta que el escritor provenía de una familia integrada por padres artistas. The Conqueror Worm es un himno a la vida y la muerte en donde a través de su críptico estilo literario, Poe da cuenta de la fútil existencia humana, cuyo único destino posible es la muerte; la perdición de una humanidad -representada por los mimos que actúan en el poema- que vagamente intenta escapar de su destino funesto -los fantasmas que corretean por el escenario controlándolos- mientras ponen su fe en algo que pueda salvarles de lo que tienen delante de sí -en este caso, los ángeles que lloran al ver el morboso espectáculo, sin interceder de modo alguno; son ellos los distintos dioses que el hombre ha inventado durante siglos.
Al final la humanidad encuentra la muerte, que es referida como una figura reptante, roja, cubierta de sangre y demasiado horrible como para poder dar una descripción más precisa. Ese tipo de descripción -tan vaga y escueta ante lo terrible mismo- dejaría huella en criaturas de autores posteriores, como el Innombrable de Lovecraft. Esa criatura casi imposible de ser referida en su totalidad es el protagonista de la obra; la inminente muerte, el gusano vencedor.
La siguiente es una de las traducciones del poema que más me ha gustado. El problema que tiene, como ocurre siempre, es que no se pueden realizar traducciones literales de autores tan complejos, y se nota una pérdida del mensaje original. El traductor es el fallecido escritor uruguayo Alberto Lasplaces:
La versión en su idioma original:
Finalmente, dejo dos videos. El primero es una increíble representación animada de la obra. El artista -porque eso es lo que es- que editó el video captó en su totalidad el mensaje y el espíritu que Poe dejó al escribir el poema. Está perfectamente ambientado con el sonido de la pieza orquestal Danse Macabre, compuesta hace más de un siglo.
El último es también una versión que se tomó varias libertades. Corresponde a la banda de darkwave Sopor Aeternus & the Ensemble of Shadows. Basicamente se trata del poema original -con ligeras variaciones- musicalizado con un estilo propio de la banda, que discurre entre música clásica, de cámara y elementos del más tradicional pop moderno. Hay quienes no aprecian ese estilo de música, pero en lo personal lo considero una obra de arte. La canción está incluída en el EP del 2004, Flowers in formaldehyde.
Gracias por visitar el post.
Al final la humanidad encuentra la muerte, que es referida como una figura reptante, roja, cubierta de sangre y demasiado horrible como para poder dar una descripción más precisa. Ese tipo de descripción -tan vaga y escueta ante lo terrible mismo- dejaría huella en criaturas de autores posteriores, como el Innombrable de Lovecraft. Esa criatura casi imposible de ser referida en su totalidad es el protagonista de la obra; la inminente muerte, el gusano vencedor.
La siguiente es una de las traducciones del poema que más me ha gustado. El problema que tiene, como ocurre siempre, es que no se pueden realizar traducciones literales de autores tan complejos, y se nota una pérdida del mensaje original. El traductor es el fallecido escritor uruguayo Alberto Lasplaces:
EL GUSANO VENCEDOR
¡Ved!; es noche de gala en estos últimos años solitarios. Una multitud de ángeles alados, adornados con velos y anegados en lágrimas, se halla reunida en un teatro para contemplar un drama de esperanzas y de temores mientras la orquesta suspira por intervalos la música de las esferas.
Actores creados a la imagen del Altísimo, murmuran en voz baja y saltan de un lado al otro; pobres fantoches que van y vienen a órdenes de vastas creaturas informes que cambian la decoración a su capricho, sacudiendo con sus alas de cóndor a la invisible desgracia.
Este drama abigarrado—estad seguro que no será olvidado,—con su fantasma perseguido siempre por una muchedumbre que no puede atraparlo, en un círculo que gira siempre sobre sí mismo y vuelve sin cesar al mismo punto; ese drama en el cual forman el alma de la intriga mucha locura y todavía más pecado y horror!
Pero ved, a través de la bulla de los actores como una forma rampante hace su entrada! Una cosa roja, color sanguinolento viene retorciéndose de la parte solitaria de la escena. ¡Cómo se retuerce! Con mortales angustias los actores constituyen su presa, y los ángeles sollozan viendo esas mandibulas de gusano teñirse en sangre humana.
Todas las luces se apagan, todas, todas. Sobre cada forma todavía tiritante, el telón, como un paño mortuorio, desciende con un ruído de tempestad. Y los ángeles, todos pálidos y macilentos se levantan y cubriéndose afirman que ese drama es una tragedia que se llama «El Hombre» de la cual el héroe es el Gusano Vencedor...
Actores creados a la imagen del Altísimo, murmuran en voz baja y saltan de un lado al otro; pobres fantoches que van y vienen a órdenes de vastas creaturas informes que cambian la decoración a su capricho, sacudiendo con sus alas de cóndor a la invisible desgracia.
Este drama abigarrado—estad seguro que no será olvidado,—con su fantasma perseguido siempre por una muchedumbre que no puede atraparlo, en un círculo que gira siempre sobre sí mismo y vuelve sin cesar al mismo punto; ese drama en el cual forman el alma de la intriga mucha locura y todavía más pecado y horror!
Pero ved, a través de la bulla de los actores como una forma rampante hace su entrada! Una cosa roja, color sanguinolento viene retorciéndose de la parte solitaria de la escena. ¡Cómo se retuerce! Con mortales angustias los actores constituyen su presa, y los ángeles sollozan viendo esas mandibulas de gusano teñirse en sangre humana.
Todas las luces se apagan, todas, todas. Sobre cada forma todavía tiritante, el telón, como un paño mortuorio, desciende con un ruído de tempestad. Y los ángeles, todos pálidos y macilentos se levantan y cubriéndose afirman que ese drama es una tragedia que se llama «El Hombre» de la cual el héroe es el Gusano Vencedor...
La versión en su idioma original:
The Conqueror Worm
Lo! ’t is a gala night
Within the lonesome latter years!
An angel throng, bewinged, bedight
In veils, and drowned in tears,
Sit in a theatre, to see
A play of hopes and fears,
While the orchestra breathes fitfully
The music of the spheres.
Mimes, in the form of God on high,
Mutter and mumble low,
And hither and thither fly—
Mere puppets they, who come and go
At bidding of vast formless things
That shift the scenery to and fro,
Flapping from out their Condor wings
Invisible Wo!
That motley drama—oh, be sure
It shall not be forgot!
With its Phantom chased for evermore
By a crowd that seize it not,
Through a circle that ever returneth in
To the self-same spot,
And much of Madness, and more of Sin,
And Horror the soul of the plot.
But see, amid the mimic rout,
A crawling shape intrude!
A blood-red thing that writhes from out
The scenic solitude!
It writhes!—it writhes!—with mortal pangs
The mimes become its food,
And seraphs sob at vermin fangs
In human gore imbued.
Out—out are the lights—out all!
And, over each quivering form,
The curtain, a funeral pall,
Comes down with the rush of a storm,
While the angels, all pallid and wan,
Uprising, unveiling, affirm
That the play is the tragedy, “Man,”
And its hero, the Conqueror Worm.
Lo! ’t is a gala night
Within the lonesome latter years!
An angel throng, bewinged, bedight
In veils, and drowned in tears,
Sit in a theatre, to see
A play of hopes and fears,
While the orchestra breathes fitfully
The music of the spheres.
Mimes, in the form of God on high,
Mutter and mumble low,
And hither and thither fly—
Mere puppets they, who come and go
At bidding of vast formless things
That shift the scenery to and fro,
Flapping from out their Condor wings
Invisible Wo!
That motley drama—oh, be sure
It shall not be forgot!
With its Phantom chased for evermore
By a crowd that seize it not,
Through a circle that ever returneth in
To the self-same spot,
And much of Madness, and more of Sin,
And Horror the soul of the plot.
But see, amid the mimic rout,
A crawling shape intrude!
A blood-red thing that writhes from out
The scenic solitude!
It writhes!—it writhes!—with mortal pangs
The mimes become its food,
And seraphs sob at vermin fangs
In human gore imbued.
Out—out are the lights—out all!
And, over each quivering form,
The curtain, a funeral pall,
Comes down with the rush of a storm,
While the angels, all pallid and wan,
Uprising, unveiling, affirm
That the play is the tragedy, “Man,”
And its hero, the Conqueror Worm.
Finalmente, dejo dos videos. El primero es una increíble representación animada de la obra. El artista -porque eso es lo que es- que editó el video captó en su totalidad el mensaje y el espíritu que Poe dejó al escribir el poema. Está perfectamente ambientado con el sonido de la pieza orquestal Danse Macabre, compuesta hace más de un siglo.
El último es también una versión que se tomó varias libertades. Corresponde a la banda de darkwave Sopor Aeternus & the Ensemble of Shadows. Basicamente se trata del poema original -con ligeras variaciones- musicalizado con un estilo propio de la banda, que discurre entre música clásica, de cámara y elementos del más tradicional pop moderno. Hay quienes no aprecian ese estilo de música, pero en lo personal lo considero una obra de arte. La canción está incluída en el EP del 2004, Flowers in formaldehyde.
Gracias por visitar el post.