El anticristo.
Advertencia: si eres creyente no lo leas y si lo lees, bueno, que tu dios te perdone.
Ahora comienzo a entender
un poco mejor lo que pasa a mí alrededor,
miro de frente cosas que antes apenas si percibía.
Hay mundos más pequeños dentro de este mundo
que se encuentran también a nuestro alcance.
Cosas sencillas y simples que ni necesitan ni piden explicaciones.
A nuestro alrededor se mueven cosas que ni pensamos que existen,
no porque no las veamos no significan que no estén allí,
simplemente nuestros ojos no están acostumbrados a buscarlas.
Siempre tuve la sospecha que las apariencias no eran las correctas.
Que los colores no siempre eran los mismos.
Que las dimensiones no siempre encajaban en el cuadro.
Una vez descubrí el eco de mi risa sonando a mi espalda en el pasillo,
sonaba algo diferente a como la recordada.
Mientras la escuchaba, estaba terriblemente asustado,
sentía el sudor frió corriendo por mi espalda,
hasta que finalmente el eco de mi risa desapareció,
y mi risa ya estaba ahí otra vez conmigo
vibrante de la más extraña y desconocida alteración,
había algo más que estas paredes que nos contienen
pero que no todo lo detiene.
un poco mejor lo que pasa a mí alrededor,
miro de frente cosas que antes apenas si percibía.
Hay mundos más pequeños dentro de este mundo
que se encuentran también a nuestro alcance.
Cosas sencillas y simples que ni necesitan ni piden explicaciones.
A nuestro alrededor se mueven cosas que ni pensamos que existen,
no porque no las veamos no significan que no estén allí,
simplemente nuestros ojos no están acostumbrados a buscarlas.
Siempre tuve la sospecha que las apariencias no eran las correctas.
Que los colores no siempre eran los mismos.
Que las dimensiones no siempre encajaban en el cuadro.
Una vez descubrí el eco de mi risa sonando a mi espalda en el pasillo,
sonaba algo diferente a como la recordada.
Mientras la escuchaba, estaba terriblemente asustado,
sentía el sudor frió corriendo por mi espalda,
hasta que finalmente el eco de mi risa desapareció,
y mi risa ya estaba ahí otra vez conmigo
vibrante de la más extraña y desconocida alteración,
había algo más que estas paredes que nos contienen
pero que no todo lo detiene.
Tengo un instinto que por naturaleza es desconfiado,
por eso duermo con un revolver debajo de la almohada,
y guardo una escopeta en el armario
por cuestiones personales que prefiero ni hablar.
Te lo dijo soy desconfiado por naturaleza,
y por eso también empecé a desconfiar de la naturaleza.
Hasta de mi propia naturaleza.
Tengo cosas en mi cerebro que quisiera aclarar,
cosas que sé que no están del todo bien,
pero no es como para asustar,
que a veces, solamente a veces, se me asuste el mono.
Cierra la puerta, traba todas las ventanas,
que afuera hace frió y está empezando a nevar.
Y aquí cuando nieva, nieva mucho y hace mucho frió,
como para soportar demasiado tiempo.
Ya te di algunas pistas del juego,
ahora espero que empecemos a jugar,
este juego, no sé, creo que no te va a gustar,
no hay dos bandos, ni malos ni buenos,
ni héroes ni malvados, ni vencedores ni vencidos,
solo son pistas que debes seguir
a través de un camino helado
que se pierde de vista en cuando dejas de mirar,
entonces se pierde en el frió
y se convierte en parte del paisaje
y ya no lo puedes divisar,
no es que desaparezca,
es que se confunde con el resto del paisaje
y ya no lo vuelves a encontrar.
No va a ser una travesía feliz,
y en más de una esquina vamos a seguir de largo,
y vamos a patinar sobre el fino hielo
de nuestras vidas más extraordinarias.
Ten cuidado que nadie espera por nosotros dos.
por eso duermo con un revolver debajo de la almohada,
y guardo una escopeta en el armario
por cuestiones personales que prefiero ni hablar.
Te lo dijo soy desconfiado por naturaleza,
y por eso también empecé a desconfiar de la naturaleza.
Hasta de mi propia naturaleza.
Tengo cosas en mi cerebro que quisiera aclarar,
cosas que sé que no están del todo bien,
pero no es como para asustar,
que a veces, solamente a veces, se me asuste el mono.
Cierra la puerta, traba todas las ventanas,
que afuera hace frió y está empezando a nevar.
Y aquí cuando nieva, nieva mucho y hace mucho frió,
como para soportar demasiado tiempo.
Ya te di algunas pistas del juego,
ahora espero que empecemos a jugar,
este juego, no sé, creo que no te va a gustar,
no hay dos bandos, ni malos ni buenos,
ni héroes ni malvados, ni vencedores ni vencidos,
solo son pistas que debes seguir
a través de un camino helado
que se pierde de vista en cuando dejas de mirar,
entonces se pierde en el frió
y se convierte en parte del paisaje
y ya no lo puedes divisar,
no es que desaparezca,
es que se confunde con el resto del paisaje
y ya no lo vuelves a encontrar.
No va a ser una travesía feliz,
y en más de una esquina vamos a seguir de largo,
y vamos a patinar sobre el fino hielo
de nuestras vidas más extraordinarias.
Ten cuidado que nadie espera por nosotros dos.
Aun no sabes el nombre del juego,
a veces se te escapa el mono y te asustas,
y te duele el corazón
por encontrar alguna razón
para algo que no entra en la razón.
Para hombres comunes
se necesitan razones comunes,
yo quiero que aprendas a abrir tus ojos
hasta hacerlos sangrar
y que veas más allá de todo
lo que la gente común está dispuesta a ver.
Comencemos el juego al que nadie quiere jugar,
al que todos tienen miedo enfrentar,
verse la cara en el espejo y desairarse a uno mismo,
de sus debilidades y habilidades, de su coraje y su miedo,
de sus alegrías y sus tristezas, de su yo y su ego.
Ahora es el mejor momento,
estas a solas contigo mismo,
puedes perder un poco de tu preciado tiempo conmigo,
puedes confiar en mí, lo sabes y sabes que miento poco,
pero que miento cada vez un poco mejor,
nunca te acostumbras del todo a tu rutina,
hay días en que te da un poco de comezón,
Si te importaras un poco encontrarías tiempo para ti,
te digo que no hace falta que digas nada fascinante,
no pienses que tengo siempre la razón,
Si te sobrara tiempo sé que nunca sabrías que hacer con él.
Juguemos nuestro juego,
espero que sea tu juego preferido ya,
sé que no me soportas más de lo que yo puedo soportarte,
eso lo deberíamos tener en cuenta,
lo nuestro hasta ahora no es más que un par de cosas incoherentes,
nos decimos adiós solo para cumplir,
pero ahora que te vas no te puedo decir adiós,
siempre tienes un atajo por donde escaparte a tiempo
con los ojos casi cerrados cabizbajo mirando el suelo,
no te pido que me comprendas solo que me escuches.
Cada vez que nos miramos a los ojos es tan difícil mirarnos dentro.
Todos somos cobardes en potencia y
escondemos nuestros peores pensamientos.
Déjame libre y te libraras de mí,
yo no te pedí que estuvieses aquí colgando de esta puta cruz.
¡Crees en dios? ¡Crees en un dios?
¡Porque no en dos o mejor en tres o cuatro
como para tener una mejor oportunidad de ser oído?
De aquí voy a llevarme algo pequeño y simple que me pertenece,
algo que nunca me volverán a robarme otra vez,
si crees en algo deberías estar rezando
porque aquí nadie lo hará por ti.
Aquí todos festejamos lo mismo,
aquí todos celebramos la muerte de dios,
otro año sin noticias de dios,
¡que comience la fiesta debajo de la parra!
Que comience la fiesta debajo de la parra,
aquí todos jugamos el mismo juego,
aquí todos cantamos la misma canción,
nuestra manos son guillotinas
para cortar los brazos de dios
para que ya nunca más nos vuelva a abrazar.
¡Dime cómo podemos ser tan terribles
y a la vez tan hermosos?
De esta muerte
tendremos la muerte más hermosa
de todas las muertes
que hemos podido desear.
No es un sueño esto que sueño,
es un juego al que te invito a jugar,
no temas, no tengas miedo, no sufras por ello,
todo lo que toco esta frio en los confines,
un ángel de alas escalpadas te delato y dio la alarma,
esta tan frio y muerto ese puto paraíso
¡como puede ser tan idiota dios por dios!
Juguemos,
empecemos con el juego,
dejad a los niños jugar,
encontraran otras razones en sus pequeños corazones
para dudar de los miedos que les quieren inculcar los mayores.
Sabes que dios nunca estuvo de nuestra parte,
que somos una especia condenada a desaparecer,
somos una especie en extinción,
dime ¡cómo podría morir aquello que nunca existió?
¡Cómo Puedo bendecir aquello que me ha maldecido?
Este es el juego que debemos jugar,
solamente somos tu y yo,
no hay nadie más que nosotros dos,
en esta tierra helada no quedamos más que tú y yo.
Puedes hablarme de tus angustias, de la perdida de la fe de dios.
Demos fin al juego,
no queda nadie por aquí,
no queda ninguno por allá,
de todos los que fuimos,
de todos los que estamos,
todos los que se esconden
en estos lejanos paraísos
donde se mezclan la miel con la hiel
que se pudre debajo de la piel de dios.
Y ahora me voy,
a jugar me voy,
a jugar mi mejor mano,
no hay peor error que
dejar pasar una buena mano por dios,
no todo lo que tengo me lo gane bien,
hay cosas que todavía me cuesta explicar,
hasta dios sabe que el diablo juega por aquí
y no hace nada por evitarlo.
a veces se te escapa el mono y te asustas,
y te duele el corazón
por encontrar alguna razón
para algo que no entra en la razón.
Para hombres comunes
se necesitan razones comunes,
yo quiero que aprendas a abrir tus ojos
hasta hacerlos sangrar
y que veas más allá de todo
lo que la gente común está dispuesta a ver.
Comencemos el juego al que nadie quiere jugar,
al que todos tienen miedo enfrentar,
verse la cara en el espejo y desairarse a uno mismo,
de sus debilidades y habilidades, de su coraje y su miedo,
de sus alegrías y sus tristezas, de su yo y su ego.
Ahora es el mejor momento,
estas a solas contigo mismo,
puedes perder un poco de tu preciado tiempo conmigo,
puedes confiar en mí, lo sabes y sabes que miento poco,
pero que miento cada vez un poco mejor,
nunca te acostumbras del todo a tu rutina,
hay días en que te da un poco de comezón,
Si te importaras un poco encontrarías tiempo para ti,
te digo que no hace falta que digas nada fascinante,
no pienses que tengo siempre la razón,
Si te sobrara tiempo sé que nunca sabrías que hacer con él.
Juguemos nuestro juego,
espero que sea tu juego preferido ya,
sé que no me soportas más de lo que yo puedo soportarte,
eso lo deberíamos tener en cuenta,
lo nuestro hasta ahora no es más que un par de cosas incoherentes,
nos decimos adiós solo para cumplir,
pero ahora que te vas no te puedo decir adiós,
siempre tienes un atajo por donde escaparte a tiempo
con los ojos casi cerrados cabizbajo mirando el suelo,
no te pido que me comprendas solo que me escuches.
Cada vez que nos miramos a los ojos es tan difícil mirarnos dentro.
Todos somos cobardes en potencia y
escondemos nuestros peores pensamientos.
Déjame libre y te libraras de mí,
yo no te pedí que estuvieses aquí colgando de esta puta cruz.
¡Crees en dios? ¡Crees en un dios?
¡Porque no en dos o mejor en tres o cuatro
como para tener una mejor oportunidad de ser oído?
De aquí voy a llevarme algo pequeño y simple que me pertenece,
algo que nunca me volverán a robarme otra vez,
si crees en algo deberías estar rezando
porque aquí nadie lo hará por ti.
Aquí todos festejamos lo mismo,
aquí todos celebramos la muerte de dios,
otro año sin noticias de dios,
¡que comience la fiesta debajo de la parra!
Que comience la fiesta debajo de la parra,
aquí todos jugamos el mismo juego,
aquí todos cantamos la misma canción,
nuestra manos son guillotinas
para cortar los brazos de dios
para que ya nunca más nos vuelva a abrazar.
¡Dime cómo podemos ser tan terribles
y a la vez tan hermosos?
De esta muerte
tendremos la muerte más hermosa
de todas las muertes
que hemos podido desear.
No es un sueño esto que sueño,
es un juego al que te invito a jugar,
no temas, no tengas miedo, no sufras por ello,
todo lo que toco esta frio en los confines,
un ángel de alas escalpadas te delato y dio la alarma,
esta tan frio y muerto ese puto paraíso
¡como puede ser tan idiota dios por dios!
Juguemos,
empecemos con el juego,
dejad a los niños jugar,
encontraran otras razones en sus pequeños corazones
para dudar de los miedos que les quieren inculcar los mayores.
Sabes que dios nunca estuvo de nuestra parte,
que somos una especia condenada a desaparecer,
somos una especie en extinción,
dime ¡cómo podría morir aquello que nunca existió?
¡Cómo Puedo bendecir aquello que me ha maldecido?
Este es el juego que debemos jugar,
solamente somos tu y yo,
no hay nadie más que nosotros dos,
en esta tierra helada no quedamos más que tú y yo.
Puedes hablarme de tus angustias, de la perdida de la fe de dios.
Demos fin al juego,
no queda nadie por aquí,
no queda ninguno por allá,
de todos los que fuimos,
de todos los que estamos,
todos los que se esconden
en estos lejanos paraísos
donde se mezclan la miel con la hiel
que se pudre debajo de la piel de dios.
Y ahora me voy,
a jugar me voy,
a jugar mi mejor mano,
no hay peor error que
dejar pasar una buena mano por dios,
no todo lo que tengo me lo gane bien,
hay cosas que todavía me cuesta explicar,
hasta dios sabe que el diablo juega por aquí
y no hace nada por evitarlo.
Horus.
Nació de la Virgen Isis,
un 25 de Diciembre en una cueva,
El parto de Isis fue anunciado por una estrella
y fue atendida por tres hombres sabios
De niño fue un prematuro maestro en el templo
y fue “bautizado” a los 30 años de edad
El hombre que lo bautizo se le llamaba Anup el “Bautista”
Horus Tenia 12 discípulos.
Llevó a cabo muchos milagros
y resucito a un hombre llamado “El-Azar-us”
Horus también caminaba sobre las aguas.
Se transfiguró en una Montaña
Horus, fue crucificado,
enterrado para posteriormente resucitar
Horus se le conocía también como:
La luz, el Mesías, el ungido de Dios,
el hijo del Hombre, el buen pastor,
el Cordero de Dios, La palabra...
A Horus se le relacionaba
con el Cordero, el León y el Pescado.
El Epíteto de Horus era
“el hijo siempre sentado al lado de “Ptah”
A Horus se le llamaba también como Krst
o el primer ungido.
Nació de la Virgen Isis,
un 25 de Diciembre en una cueva,
El parto de Isis fue anunciado por una estrella
y fue atendida por tres hombres sabios
De niño fue un prematuro maestro en el templo
y fue “bautizado” a los 30 años de edad
El hombre que lo bautizo se le llamaba Anup el “Bautista”
Horus Tenia 12 discípulos.
Llevó a cabo muchos milagros
y resucito a un hombre llamado “El-Azar-us”
Horus también caminaba sobre las aguas.
Se transfiguró en una Montaña
Horus, fue crucificado,
enterrado para posteriormente resucitar
Horus se le conocía también como:
La luz, el Mesías, el ungido de Dios,
el hijo del Hombre, el buen pastor,
el Cordero de Dios, La palabra...
A Horus se le relacionaba
con el Cordero, el León y el Pescado.
El Epíteto de Horus era
“el hijo siempre sentado al lado de “Ptah”
A Horus se le llamaba también como Krst
o el primer ungido.
Hagamos algo humano hoy; evitemos a alguien la vergüenza de tener que pedir perdón.
Luisen2010
Ficcion literaria.
En categoría figura como arte, seré demasiado pretencioso?