Un post ke a pocos puede interesar, algunos criticaran y dirán búscate una vida, pero si lo leen pueden ganar unos pocos años, por lo general una persona comienza a ver televisión a los 5 años y por lo menos ven 3 horas diarias, cuando tengas 25 años habrás perdido al rededor de de 4 años de vida viendo programas basuras, propagandas que te dicen que comprar y gente ke te dice ke pensar. bueno aki les presento algo que encontre en la internet.
El termino "telebasura" viene dando nombre, desde la pasada década, a una forma de hacer televisión caracterizada por explotar el morbo, el sensacionalismo y el escandalo como palancas de atracción de la audiencia.
La telebasura se define por los asuntos que aborda, por los personajes que exhibe y coloca en primer plano, y, sobre todo, por el enfoque distorsionado al que recurre para tratar dichos asuntos y personajes.
Poco a poco las grandes empresas se han venido apoderando de todo, tambien de los medios de difusión. El periodismo ya solo es negocio, controlando cine, radio y televisión. Ordenan el consumo, y el ser humano ya no cuenta. Desde la televisión, se nos ordena ke comprar, ke vestir, ke medicinas tomar y ke beber, incluso cuando externar nuestros mas intimos afectos, es decir los grandes comerciantes nos controlan.
Asomense a cualkier ciudad perdida, y veran ke puede faltar todo menos su aparato de television, y a colores si es posible, aunke los niños se esten muriendo de hambre y suciedad.
¿Kien resiste los atakes diarios de la propaganda? pues nadie por ke vivimos enajenados, alineados, es decir idiotizados por los medios de disfucion ke nos dirigen al consumo, exaltando las ventajas de tener mas y comprar mas.
A estas alturas, ustedes kiza se esten diciendo: "A mi nadie me ordena nada, ni me lava el cerebro ningun anunciador de television", pero no se apuren por ke ya todos estamos bien alineados, ke para eso nos entrenan desde chikitos, desde la escuela nos enseñan a competir, y no a compartir y estamos ya tan amansados ke no nos damos cuenta, ke mientras mas compramos, mas fuertes hacemos a los poderosos ke venden los productos, y hacemos mas fuertes a kienes nos manejan. incluso hemos llegado al extremo de no saber ke hacer con nuestro tiempo libre, y a esperar ke se nos diga ke hacer.
Por ejemplo: un domingo completo con tu familia viendo futbol o cualkier otra cosa, con comida y cerveza a tu alcance, o toda la tarde mirando peliculas de ciencia ficcion. Ahora .., ¿ke pasaria si no hubiera futbol, box, telenovelas o cualkier otra cosa en la tv? ... Aparecerian miles de personas neuroticas sin saber ke hacer o en ke desahogarse.
lo siguiente es un discurso propuesto en el II Congreso de Contracultura en Universidad de Guadalajara, campus Lagos de Moreno Jalisco, Nov 12-19, 2004. si bien habla de la situacion Mexicana de ese momento no es muy diferente lo que pasa actualmente en Latinoamerica.
Somos la anti televisión y queremos estar al aire
La antitelevisión es la ruptura con el mensaje unidireccional y la manipulación; con el concepto comercial del mensaje, pero sobre todo, con el menosprecio por lo verdaderamente cultural y nacional.
La antitelevisión esta a favor de la experimentación visual, la objetividad y la creatividad sin fines de lucro, la sinceridad, la apertura a las ideas y la comunicación.
Somos la anti televisión y queremos estar al aire, somos la sociedad.
¿Antitelevisión... cuándo surge el concepto, quien lo inventa? La verdad es que no lo sé, pero cuenta con algunos momentos importantes y algunos nombres, enumero:
Wolf Vostell; desmistifica el televisor enquistado en la sala de nuestras casas de clase media y la integra a una pieza de arte -como Duchamp con el urinario-.
Nam June Paik; que transforma el monitor en espacio plástico, o según sus propias palabras: “en lienzo que se mueve” y crea el videoarte.
“Gerrilla Televisión”; red o grupo de “videastas” neoyorkinos de los 80s dedicados a reportear la otra cara de la verdad: como lo era el abuso policiaco, la extorsión de las autoridades, la negligencia política, la marginación, la cultura underground, etcétera.
La creación de WGBH- TV Boston; primera televisora de carácter público y cultural de índole social.
La apertura en New York de ITVS (Independent Media Services) que a bajo costo presta servicios a los videastas independientes y distribuye los materiales.
La puesta en marcha del proyecto en San Francisco denominado “Literary Televisión Channel” o LTV, que no sólo promueve la literatura universal en formas variadas y muy creativas visualmente hablando, sino que año con año organiza el PoetryFilm Festival en el area de la Bahía y apoya el National Poetry Slam.
Cambridge Community Televisión, que da voz a personajes disidentes como Naom Chomsky, Kenneth Gailbraith o Howard Zinn, así como a las diferentes comunidades inmigrantes que habitan esta particularísima ciudad de unos doscientos mil habitantes. En CCTV se promueve el video experimental, el diálogo y es posible incluso encontrar programas de los llamados grupos “altermundistas”. –¿Cambridge? Si, la misma ciudad donde se encuentran Harvard y MIT, considerada una de las más progresistas de los Estados Unidos-.
Bruce Serling; mago del suspense y el alucine; creador del conocidísimo programa “The Twilg Light Zone” y además, teórico de la ficción de “calidad” vía la televisión.
Entre otros. Sin mencionar educadores y su rollo de la educación a distancia, y otros gurues del media.
Lo que es un hecho es que la antitelevisión esta más activa que nunca; se hace en Oaxaca desde el centro de video indígena, se hace en Chicago desde Dep Dish televisión, en NY desde los colectivos de video, o desde las filas de los altermundistas que documentan su movimiento día con día y denuncian la persecución y la brutalidad policíaca de que son objeto: Davos, Milán, Cancún, Guadalajara, Seattle y otros actos represivos han quedado para la historia de las imágenes, las otras imágenes, la otra verdad, la otra historia... la contracultura, la atitelevisión.
En efecto, la anti-televisión es una propuesta, pero también es una demanda. Tenemos que entrarle de frente a la batalla por la libertad de pensamiento y participación en todos los ámbitos, pero principalmente, en la forma en que interactuamos con los medios masivos de comunicación en este nuevo siglo XXI.
Los pasos a seguir en el caso mexicano podrían a enumerarse: revisión general de la ley de radio y televisión, y por ende los contratos de concesión a las televisoras. Redefinición de los programas y los géneros; principalmente cuales son los límites de los programas conocidos como de entretenimiento y la calidad intelectual de los mismos. Además, revisión, uso y contabilidad de los llamados “tiempos oficiales”. –Explico hasta donde sé: -Se conoce con este término, al tiempo que por ley las televisoras comerciales deben o deberían donar al gobierno; como tres minutos por cada seis horas al aire, algo así ridículo, y además mal aprovechada en todos los sentidos. A veces usado por los partidos políticos para promoverse, por el gobierno que lo usó y usa de plataforma propagandística, y hasta por las mismas televisoras para hacerse de prevendas y favores. ¿Cuántos millones de horas-aire le debe televisa a la sociedad mexicana? Los tiempos oficiales se pensaron no para ser usados por los “burócratas oficiales” que nos gobiernan –tienen esa estúpida idea, de que lo que el pueblo les encomienda les pertenece-, sino para ser usado por la sociedad, o mejor dicho, en servicio de la sociedad; ya educando, ya cultivando al pueblo, sensibilizándolo, formándolo. No es un secreto que un pueblo como el mexicano está mal preparado para enfrentar el siglo XXI, y en gran parte porque es un pueblo atiborrado de chatarra cultural, mal educado, embotado por tanta baratija televisiva, oropel y fruslería... Además de pobreza claro.
¿Realmente les interesa el país a los políticos? ¿Qué es para ustedes México? Habría que preguntarles de frente. Fox nos falló y decepcionó y así le recordaremos; como aquel que prefirió la ignominia a la heroicidad; su bolsillo e intereses en vez de un país llamado México y unos habitantes hambrientos de creer denominados mexicanos. Exigimos fin a la impunidad.
De verdad, sin ese cambio seguiremos en el camino franco a la ignominia, el melodrama, el circo, la dependencia, el fatalismo, la banalidad y el conformismo recubierto de buenos cuerpos, rubias de botella y cantantes que sólo saben mover los labios. Nos interesa muchísimo establecer contacto directo con el futuro presidente de este país, dado que el actual, señor presidente Fox, ha demostrado una gran adversión -o por lo menos antipatía-, no sólo por la cultura y el saber... sino por el cambio que el país necesita para enfrentar el siglo XXI, no sólo en lo que a las estructuras de poder se refiere, sino en materia de educación, de pensamiento y por supuesto en materia espiritual.
Por vía del liberalismo bestial, los países pobres están destinados a la desaparición y el esclavismo encubierto, ya lo dijo el maestro Chomsky. De la misma forma, por la vía de la televisión comercial, la sociedad se encamina hacia la catalepsia, la sugestión, el letargo, el embotamiento y el hipnotismo...
Creo en la contra cultura, en la anti televisión y en el altermundismo.
Creo en el altermundismo no por milagroso. Sino por que es la única forma de cambiar la forma en como vivimos en este planeta que se acaba a pasos agigantados a favor de unos cuantos.
Creo en la contracultura porque es la alternativa a lo existente.
Creo en la antitelevisión porque puede ser una estrategia.
Pero sobre todo, creo en el lenguaje; en el impacto que este puede tener en las personas... Hablemos, sí. Utilicemos los instrumentos correctamente para crear nuevos significados. Un país se construye con el esfuerzo de todos.
Unámonos a esa red mundial de artistas, escritores, ambientalistas, profesores, videastas, músicos, profesionistas concientes, agitadores, inconformistas, empresarios del reciclado, anarquistas, poetas, filósofos, estudiantes, nudistas, idealistas, pacifistas, punks, incorregibles, contraculturales, y muchos otros sin camiseta; que secreta o abiertamente clamamos por un cambio. Por una alternativa de planeta, una alternativa cultural que frene la adoración al automóvil por ejemplo, el hábito a la televisión, al consumo y a la moda, dado que en ese camino solo vamos a la extinción de nuestros recursos planetarios y mentales.
Aplaudamos las alternativas contra la banalidad, el amarillismo y la incultura sobre todo, dado que son los mejores amigos del subdesarrollo. Cambiemos el significado que generan los medios masivos y tomemos el control de ellos. Hagamos que respeten la ley y puedan ser regulados y criticados por nosotros sus “consumidores”.
Apostemos por el altermundismo que se opone a la depredación del planeta, la explotación del tercer mundo y del hombre, a la guerra y a las estructuras de poder existentes. A la destrucción de la dignidad y los ecosistemas. Al humanismo. En síntesis, hagamos contracultura, protestemos, cambiemos nuestras formas personales, opongámonos a lo que dice la masa ciega, los comentaristas sin seso, el gobierno, los vampiros del petroleo y la energía. Salgamos a las calles antes de que nos dejen sin nada; critiquemos, cuestionemos, opinemos, tomemos las cámaras, confrontemos a los monopolios de la televisión mexicana, ¡hagamos antitelevisión!
Es por eso que la antitelevisión exige un rol activo y participativo en el mensaje que se distribuye en la casa de nuestros compatriotas. Lo sabemos, tenemos una mejor oferta, una mejor imagen, cerebro, lo creemos de todo corazón, porque hay que hacer las cosas realmente de corazón, o no resultan, es bien sabido. Es por eso que los videastas independientes –y todos los otros- exigimos una señal para transmitir nuestros programas; no sólo porque estamos en todo nuestro derecho y el derecho de pelear por ello; Sino porque deseamos ser una opción más en la banda de canales y participar con un tipo diferente de contenido. Queremos estar al aire también. Queremos a las universidades al aire, a los intelectuales, a los artistas y en general a todos los interesados y hacedores de cultura al aire... Por el bien de todos, por lo menos eso creemos. Nosotros apostamos por una televisión más humanista y menos comercial; más verdadera y sobre todo confiable. Una televisión que haga por los espectadores, no que los desaparezca y los utilice, una televisión independiente, alternativa y propositiva.
(¡Vivan las opciones y los ciudadanos, abajo los reinos y las corporaciones!)
La televisión ya tiene un contrincante y no, no es ni taringa, se trata de un aparatito llamado TV-B-Gone, un pequeño aparato que hace las veces de control remoto capaz de apagar todos los televisores que en un radio de 17 metros solamente apretando su botoncillo. La idea es obra de Mitch Altman, un ingeniero electrónico de Sillicon Valley en cuya web podéis comprar su preciado aparatito:
http://www.tvbgone.com/
Unas imagenes contra tv
Fuente
http://www.torrevisual.com/textosarticulos/LaAntiTelevision2.htm
http://www.kriptopolis.org/tv-b-gone
http://antiestatal.tripod.com/antiestatal/id25.html


