Si no sabes que hacer cuando te mueras, dona tu cuerpo a estos tipos, total ya no te sirve y es mejor que si estuviese pudriéndose en un cementerio.
François Robert crea obras de arte utilizando decenas de huesos humanos reales. Pasa días enteros arrodillado, pero los resultados son verdaderamente excepcionales.
François no siempre ha estado fascinado por los esqueletos, hasta que un día, a mediados de 1990, que se encontró cara a cara con uno. Él estaba en una venta de garaje, en Michigan, revisando algunas mesas de trabajo para su oficina. Encontró tres, dos de las cuales estaban vacías, pero la tercera tenía un esqueleto humano completo en su interior. Razón por la cual decidió comprarlo.
En 2007, en tiempos de la crisis económica, el Sr. Robert tenía tanto tiempo libre que decidió “jugar” con el esqueleto que aun conservaba. Debido a que sus partes estaban pegadas, el artista decidió que necesitaba uno que estuviera dividido en pedazos. Así que cambió su esqueleto por una caja llena con 206 huesos humanos reales.
Desde entonces, François Robert ha pasado la mayor parte de sus días, arrodillado, organizando hasta el más pequeño hueso en la posición correcta, para lograr la forma perfecta. Su colección se llama “No a la violencia“, y fue inspirada por su miedo a la muerte. “Los huesos son algo que cuando morimos dejamos atrás, una especie de recuerdo, intento tratar a esa persona en el piso de mi estudio con respeto” dice François.
Sino te gusta, servi como molde para los elementos de cocina de este loco.
Bue gente, fue todo por hoy, los veré en sus posts.
François Robert crea obras de arte utilizando decenas de huesos humanos reales. Pasa días enteros arrodillado, pero los resultados son verdaderamente excepcionales.
François no siempre ha estado fascinado por los esqueletos, hasta que un día, a mediados de 1990, que se encontró cara a cara con uno. Él estaba en una venta de garaje, en Michigan, revisando algunas mesas de trabajo para su oficina. Encontró tres, dos de las cuales estaban vacías, pero la tercera tenía un esqueleto humano completo en su interior. Razón por la cual decidió comprarlo.
En 2007, en tiempos de la crisis económica, el Sr. Robert tenía tanto tiempo libre que decidió “jugar” con el esqueleto que aun conservaba. Debido a que sus partes estaban pegadas, el artista decidió que necesitaba uno que estuviera dividido en pedazos. Así que cambió su esqueleto por una caja llena con 206 huesos humanos reales.
Desde entonces, François Robert ha pasado la mayor parte de sus días, arrodillado, organizando hasta el más pequeño hueso en la posición correcta, para lograr la forma perfecta. Su colección se llama “No a la violencia“, y fue inspirada por su miedo a la muerte. “Los huesos son algo que cuando morimos dejamos atrás, una especie de recuerdo, intento tratar a esa persona en el piso de mi estudio con respeto” dice François.










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