Todo comenzó con el nacimiento de su segundo hijo. "En ese momento me dije que así no podía seguir, algo tenía que hacer con mi vida porque sino mis dos nenes se iban a quedar sin papá". Los recuerdos de Juan Saib viajan a unos cinco años atrás, cuando pesaba 163 kilos y ya casi no le quedaba dieta por probar. "Había intentado de todo -recuerda-, hasta que comencé un tratamiento y empecé a perder peso. Ahora estoy en 92 kilos y me mantengo bien. Pero no fue lo único que cambié: una vez que perdí todo el sobrepeso, comencé a participar de maratones y ahora, apenas unos años después, participé de los 42 kilómetros de Nueva York, un sueño hecho realidad".
La clásica maratón neoyorquina se disputó el 6 de noviembre pasado y Juan Saib, un abogado platense de 45 años, la corrió como si fuera un atleta de toda la vida. "En realidad fui obeso desde mi infancia. En el año 2000, con 34 años, pesaba 163 kilos y prácticamente no caminaba, no hacía nada. Hace algo más de 5 años decidí que había llegado el momento de cambiar la vida y arranqué un tratamiento que me hizo bajar unos 70 kilos y mantenerme delgado desde hace más de 4 años".
EL MUNDO DEL RUNNING
Clic para ampliarMientras el sobrepeso iba quedando atrás, como se dijo, Saib, de a poco y bajo cuidado médico, comenzó a adentrarse en el mundo del running. Participó primero en carreras de 8 kilómetros, luego de 10 y finalmente comenzó a incursionar en la media maratón de 21 kilómetros. En esta distancia participó, entre otras competencias, en la media maratón Cilsa 2009, en dos oportunidades en los 21 kilómetros de Buenos Aires, en Rosario 2010 y 2011, en Buenos Aires 2011 y además comenzó a transitar por circuitos del extranjero que lo llevaron a San Francisco en 2010, a Asunción del Paraguay para correr en la maratón del Bicentenario 2011 y a Punta del Este durante este año.
"Todas esas competencias fueron en realidad pruebas de entrenamiento para encarar un sueño más ambicioso -apunta Juan-. Luego de 3 años corriendo y de 6 meses de entrenamientos me fui a correr a Nueva York. Fue increíble, porque participé junto a casi 48 mil personas pero había en total casi 2 millones de espectadores. Era un mar de gente que te obligaba a llegar. Nunca había hecho 42 kilómetros pero era una fiesta tan imponente que era imposible no cumplir todo el circuito".
A poco de haber regresado a la Ciudad, Juan recuerda aquellos años de gordura y aún no lo puede creer. "Es como si hubiese sido otra persona -cuenta-. Supongo que a todos los que se recuperan de alguna otra adicción les debe pasar algo parecido. Pero la verdadera lucha contra la obesidad, me doy cuenta, empieza una vez que uno bajó de peso. Lo más complicado es mantenerse. Yo por eso sigo corriendo y una vez por semana consulto a mi médico para seguir en línea".






