Ausencia
Tu existencia no me es revelada, no percibo pruebas fácticas que comprueben mis certezas. Eres, sólo eres, sin
motivo ni razón. No puedo sentirte, no puedes sentirme. Aun así, eres la realidad invadiendo el espacio,
manipulando el tiempo y prohibiendo el olvido.
¿Cómo amar la ausencia de la no existencia? Amo una idea, una lejanía, un deseo, la perfección. Eres rival invencible. ¿Quién competiría contra mi propia creación?
¿Cuál es tu propósito? Tal vez soy yo buscándome, tal vez eres el justificativo perfecto de mi soledad o el arma infalible contra el sufrimiento. Eres una cárcel que me atrapa y, contenida por tus paredes, me alejas del mundo, me proteges, tan fuertemente hasta quitarme el aliento.
Mi pecho se estruja con solo pensarte, con solo imaginar, que solo te puedo imaginar. Juego al amor con la ausencia.
Prometo no buscarte y resignarme a encontrar amargos vestigios, dolorosas réplicas, que se desvanecerán en la más profunda desilusión. Soy creadora y destructora del infortunio. Culpable de soñarte con la más pura devoción. Un sueño agorero de mi propio destino.
Solo una pregunta me desvela en las noches y me nubla los días. Una pregunta dirigida a nadie y que jamás tendrá respuesta. Una pregunta que define tu ausencia y mi existencia.
¿Si tu presencia no fuera ausencia me amarías?
Tu existencia no me es revelada, no percibo pruebas fácticas que comprueben mis certezas. Eres, sólo eres, sin
motivo ni razón. No puedo sentirte, no puedes sentirme. Aun así, eres la realidad invadiendo el espacio,
manipulando el tiempo y prohibiendo el olvido.
¿Cómo amar la ausencia de la no existencia? Amo una idea, una lejanía, un deseo, la perfección. Eres rival invencible. ¿Quién competiría contra mi propia creación?
¿Cuál es tu propósito? Tal vez soy yo buscándome, tal vez eres el justificativo perfecto de mi soledad o el arma infalible contra el sufrimiento. Eres una cárcel que me atrapa y, contenida por tus paredes, me alejas del mundo, me proteges, tan fuertemente hasta quitarme el aliento.
Mi pecho se estruja con solo pensarte, con solo imaginar, que solo te puedo imaginar. Juego al amor con la ausencia.
Prometo no buscarte y resignarme a encontrar amargos vestigios, dolorosas réplicas, que se desvanecerán en la más profunda desilusión. Soy creadora y destructora del infortunio. Culpable de soñarte con la más pura devoción. Un sueño agorero de mi propio destino.
Solo una pregunta me desvela en las noches y me nubla los días. Una pregunta dirigida a nadie y que jamás tendrá respuesta. Una pregunta que define tu ausencia y mi existencia.
¿Si tu presencia no fuera ausencia me amarías?