Insomnio


Me acosté, sin tener ganas
me acosté, por pura costumbre
todavía respiro
horrorizada
olvidando
corrosión, polvo, mierda
en las ondas de desenfreno
me incitan, me atrapan.
El pavor es la agudeza del impacto
pensé y
no pensé a la vez
quise estar limpia, blanca
que Dios me guarde
horrorizada
olvidando
corrosión, polvo, mierda
en las ondas de desenfreno
que me incitan, me atrapan.
El pavor es la agudeza del impacto
como FURIA, que soy ahora
no puedo permitirme
ser solo abstracción
puedo aparecer
suspirando
leve
en tus espaldas
bajo la piel.
Al fin y al cabo
no hay fin
ni cabo
pero
soy
humillada, inclinada
alucinada
perdiendo el control
(sabiéndolo)
y reís, de qué
de quién.
Tu dedo, hundido
en mí
respirando
leve
en mis espaldas
como MENTIRAS, que eres ahora
dentro de mi carne.
No hay aire para respirar
alguien más
debe haberlo
respirado.
Hasta que vuelvas